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domingo, 22 de mayo de 2016

La riqueza se logra resolviendo problemas

El pasado viernes 20 de mayo estuve dando una conferencia en Granada en la Escuela Internacional de Gerencia (EIG) (@eiggranada) para más de 400 personas en el evento ‘El Día de los Tuyos’ con el lema: Aprendiendo de los mejores (desde pequeños) [puedes ver un resumen de tweets y vídeos en link #DíaDeLosTuyos].

Tras la presentación de Antonio Sánchez, Presidente de EIG, y un concierto con Araceli Cello (@aracelicello) hice mi intervención a lo largo de 40 minutos. 

Fueron muchos los temas abordados pero hoy me quiero detener en un aspecto crítico: el éxito consiste en tener opciones. La riqueza –no sólo entendida como ganar dinero sino como conseguir aquello que queremos– tiene mucho que ver con nuestra capacidad para resolver problemas y nuestra capacidad para resolver problemas tiene que ver con tener recursos (opciones). La pobreza consiste en tener más problemas que soluciones; la riqueza consiste en tener más soluciones que problemas.

Si tenemos una persona que no encuentra trabajo en España y decide irse al extranjero y sólo sabe hablar de idioma el español, se podrá ir a Latinoamérica. Pero si sabe alemán, también se podrá ir a Alemania, porque tiene más recursos, y por tanto, más opciones. Y si sabe inglés, prácticamente se podrá ir a cualquier lugar del mundo.

Esta persona tiene un problema, no encuentra trabajo, ¿cómo resuelve ese problema? Con recursos, con opciones. Cuanto mayor es tu desarrollo personal, cuanto más creces personalmente y profesionalmente, mayores retos, desafíos y responsabilidades puedes asumir, porque tienes más recursos, porque tienes más opciones. Esa es la ‘magia’ del desarrollo personal. Por eso, tu desarrollo personal es tu destino. Por eso, no hay mejor inversión que la que se hace en uno mismo: cuanto más estudia una persona, cuanto más se forma, cuanta más relaciones desarrolla, cuanto más experiencia tiene más posibilidades de triunfar. Desarrollo Personal no es otra cosa que estar preparado para la vida. Desarrollo personal no es otra cosa que incrementar tus posibilidades de tener éxito.

La escritora Ann Landers decía:
«Si me pidieran que diera el consejo que, en mi opinión, es el más útil para toda la humanidad, sería éste: espere problemas como parte inevitable de la vida y, cuando lleguen, mantenga la cabeza alta. Mírelos directamente a la cara y diga: Seré más grande que tú. No puedes derrotarme. Esta es la clase de actitud que lleva a la victoria».
T. Harv Ecker, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) apunta:
«El secreto del éxito no es tratar de evitar los problemas ni deshacerte de ellos; tampoco acobardarte ante ellos. El secreto es crecer tú de forma que seas más grande que cualquier problema».
«No pidas menos problemas —apuntaba Jim Rohn—, desarrolla más habilidades, los problemas nunca desaparecen». En unas ocasiones son unos y en otras ocasiones son otros; y sólo hay una forma de superarlos, desarrollando las habilidades necesarias para conseguirlo. Cuanto más te desarrollas en todos los frentes, mayores retos y responsabilidades puedes asumir porque tienes más recursos a tu alcance para afrontarlos y superarlos. Por eso nunca hay que dejar de leer, estudiar y aprender de todo y de todos. Lo peor es esconderse y huir de los problemas. Esto último tiene un coste personal y profesional elevado: renunciar a crecer, porque la huida alivia, pero no cura.

El problema nunca es el tamaño del problema, el problema es tu tamaño. Si un problema te parece grande es que tú eres pequeño y te quedan conocimientos, habilidades y experiencia por adquirir; y si un problema te parece pequeño es que tú eres grande y tienes conocimientos, habilidades y experiencia suficiente. El propio T. Harv Ecker señala en Los secretos de la mente millonaria:
«Si estás dispuesto a hacer sólo que sea fácil, la vida será dura. Pero si estás dispuesto a hacer lo que sea duro, la vida será fácil. Si tu meta es estar cómodo económicamente, lo más probable es que jamás te hagas rico; si tu meta es ser rico, lo más probable es que acabes inmensamente cómodo».
Tu vida no mejora por azar, tu vida mejora por cambiar. Si quieres que tu vida mejore, tú tienes que mejorar. Las personas de éxito tienen un alto sentido de la autorresponsabilidad y eso les da poder. La autorresponsabilidad es el único antídoto contra todos los males. Crecer en la vida es ser cada día más responsable de uno mismo. Madurez es cuando no tienes necesidad de culpar a nadie de lo que te sucede. Por eso, para tener éxito lo primero de todo hacerse cargo de uno mismo: o gobiernas tu vida o te la gobiernan otros; o eres víctima o eres protagonista; o eres actor o eres espectador.

En definitiva, y como se recoge en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición):

Tu éxito depende de tu capacidad de resolver problemas; y tu capacidad
de resolver problemas depende de tu nivel de desarrollo personal

Durante mi intervención en "El Día de los Tuyos" en EIG en Granada - 20/05/2016

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* Hoy te dejo el reportaje  12 expertos opinan sobre cómo mejorar la autoestima, en @lifeder (con mi colaboración).

* Del 26/04 al 02/07 estaré en Valencia participando en el Trading Master Week (TMW), seis días dedicados al mundo del trading y las inversiones. Para más info pulsa el siguiente link.

jueves, 12 de mayo de 2016

Le das poder a las cosas en que pones tu atención

Somos nuestra atención. Somos lo que somos por nuestros pensamientos dominantes. Somos conciencia creadora. La realidad no existe, la realidad la estamos creando a cada instante con nuestra actitud mental. De manera consciente o inconsciente siempre estamos atrayendo aquello que somos conscientes de ser. 

La Física clásica –la física newtoniana– contemplaba la realidad como si fuera algo externo y objetivo, buscándole una explicación mecanicista y determinista. Para la Física Cuántica, por el contrario, la ve como un continuo del que nuestra conciencia no está separada. Dicho de otra manera, en el momento en que te pones a observar esa realidad la estás modificando. Es cambiar de paradigma: de ver para creer a creer para ver. Por eso la física cuántica se la conoce como la física de las infinitas posibilidades.

En el documental Ilusión y Realidad se explica que todo en este mundo, y también las personas, somos átomos, y los átomos son espacios vacíos, es decir, tensión energética. Un vacío moldeable a través de la intención. La conciencia da forma a la realidad. La conclusión es evidente: el Universo no es una maquinaria en la que la realidad esté predefinida sino que nuestra conciencia creadora es responsable de esta realidad, lo que implica y me lleva a actuar sin victimizarme ni culpar a nadie, a construir mi realidad desde la autorresponsabilidad. 

No es casual que el fallecido Wayne W. Dyer, uno de los personajes incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) dijese: «Cuando cambiamos nuestra forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian». Curioso, ¿verdad? Como escribíamos en el post El lenguaje del universo: «La gente no es consciente de su potencial porque piensan que la realidad (mundo exterior) es algo producto de las circunstancias sobre lo que no pueden influir. Las cosas no ocurren, hacemos que ocurran, ya sea a un nivel consciente o inconsciente». En otras palabras, la vida no te sucede, te responde.

Mucha gente repite como un loro esa frase de William Ernest Henley que dice ‘yo soy el dueño de mi destino, el capitán de mi alma’. Más allá de su carácter poético, esa frase no es metafórica sino real como la vida misma, porque somos dueños de nuestros pensamientos. Podemos controlar nuestros pensamientos, podemos controlar nuestra mente. Napoleon Hill escribe en Piense y hágase rico refiriéndose a Henley:
«Nos debería haber dicho que el éter en el que flota esta pequeña Tierra, en el que nos movemos y tenemos nuestro organismo, es una forma de energía que se vibra a una velocidad incocebiblemente alta; que está compuesto por un tipo de poder universal que se adapta a la naturaleza de los pensamientos que fluyen en nuestra mente y nos influye, de manera natural, para convertir nuestros pensamientos en su equivalente físico. Si el poeta nos hubiera contado esta gran verdad, sabríamos por qué somos dueños de nuestro destino y los capitanes de nuestra alma».
Y añade:
«Nos debería haber dicho con gran énfasis que este poder no intenta discriminar entre pensamientos destructivos y constructivos, y que nos instará a transformar en realidad física los pensamientos relacionados con la pobreza, con la misma velocidad con que influirá para actuar con los pensamientos relacionados con la riqueza. Nos debería haber dicho también que nuestros cerebros se magnetizan con los pensamientos que dominan nuestra mente y que, por medios con los que no estamos familiarizados, estos imanes atraen hacia nosotros las fuerzas, las personas y las circunstancias de la vida que están en armonía con la naturaleza de nuestros pensamientos dominantes».
La cuestión no es eliminar las limitaciones sino centrar tu atención en las soluciones, y las soluciones acabarán apareciendo y las limitaciones disolviéndose. No luches tampoco contra tus pensamientos negativos, sino simplemente gira tu atención [lo que no quieres] y pon la atención en lo positivo [lo que quieres].

Eso que algunos llaman sincronicidad o suerte o casualidades, no son tales. La sincronicidad no es otra cosa que una colaboración del Universo. La sincronicidad existe y todos la hemos experimentado alguna vez. Son momentos en los que parece que todo fluye. En los momentos precisos aparecen las personas, circunstancias y fuerzas precisas para nuestros intereses y así materializar nuestros sueños.

Como decía el actor Will Smith en una entrevista: «Hay un poder increíble en el universo cuando tomas una decisión con la que te comprometes. No somos un efecto sino la causa de las cosas que nos suceden. Haz una elección. Decide quién serás. Simplemente decide». 

Existe algo más grande que nosotros mismos de lo que formamos parte, y ese algo no es otra cosa que una inteligencia superior (poder supremo) que ordena el Universo y con quien estamos en permanente comunicación a través de nuestra actitud (atención / intención) mental. Thomas Troward escribe en La ciencia mental:
«Existe una correspondencia entre nuestra propia actitud mental (subconsciente) y las fuerzas invisibles de la naturaleza. Nuestro pensamiento de cualquier cosa forma un prototipo espiritual de ella, constituyendo así un núcleo o centro de atracción de todas las condiciones necesarias para su eventual externalización por una ley de crecimiento inherente al propio prototipo».
Y añade:
«La ley es siempre la misma: nuestros pensamientos forman un prototipo espiritual que, si se deja intacto (no cambiamos a cada instante), se reproducirá en las circunstancias externas. Pero según el tipo de prototipo que formamos, atraeremos lo negativo con la misma ley que atraemos lo positivo».
En definitiva, y como se recoge en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición): «Te conviertes en lo que piensas la mayor parte del tiempo. Lo importante no es lo que quieres, sino en lo que pones atención. Allí donde va tu atención, va tu vida». Con otras palabras:

En lo que te concentras, se expande.

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* Hoy te dejo una Entrevista en El Factor K hablando de #AprendiendoDeLosMejores.

* Del 26/04 al 02/07 estaré en Valencia participando en el Trading Master Week (TMW), seis días dedicados al mundo del trading y las inversiones. Para más info pulsa el siguiente link


miércoles, 4 de mayo de 2016

7 fórmulas para mejorar tus finanzas personales

La vida es dinero. De una u otra manera todo es dinero. Observa qué es lo primero que haces por la mañana cuando te levantas. ¿Encender la luz? La luz vale dinero. ¿Ponerte las zapatillas? Las zapatillas valen dinero. ¿Tomarte un café? El café vale dinero. ¿Lavarte la cara? El agua vale dinero.

Y cuando cierras la puerta de tu casa y sales a la calle lo mismo. Observa que es lo que haces para desplazarte: ¿Coger el coche? La gasolina (y mantenimiento del automóvil) valen dinero. ¿Coger el metro o autobús? También valen dinero. ¿Ir nadando? Desgastarás más suela y tendrás que comprarte otros zapatos que igualmente valen dinero.

Como dice Robert Kiyosaki (@therealkiyosaki), uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición):
«Muchas personas dicen que el dinero no es lo más importante en la vida. Eso puede ser cierto. Sin embargo, el dinero afecta a todo lo que es importante: salud, educación y calidad de vida. Al final, el dinero compra una de dos cosas: la esclavitud o la libertad. Esclavo de tu empleo, de tus deudas y a veces incluso de tus relaciones. O bien, libre de vivir tu vida como decidas hacerlo».
Hemos dicho muchas veces que:

Tu vida es el resultado de tu desarrollo personal

Y en el mundo del dinero podríamos decir que:

Tu éxito financiero es el resultado de tu inteligencia financiera

A mayor inteligencia financiera, mejor te irán las cosas en el mundo del dinero. Tener más cociente intelectual financiero significa mayor capacidad para:

1. AUMENTAR TUS INGRESOS.
Los ingresos (facturación) de una persona es el resultado del Precio x Cantidad (nº unidades vendidas). Si vendes un curso online a 50 euros y vendes 100 unidades has facturado 5.000 euros. La forma de aumentar los ingresos es de dos formas:

a) Vender más cantidad. Si en lugar de vender 100 unidades se venden 200, la facturación sería 10.000 euros. Y eso se logra de varias maneras. En primer lugar, llegando al mayor número de personas posibles de tu público objetivo (target) a través de la publicidad, networking, redes sociales, apariciones en medios de comunicación y charlas en público, entre otras, porque cuanta más gente te conozca, más posibilidades de que te compren. Y en segundo lugar, a través de la fidelización de tus clientes, porque cuanto más fieles sean tus clientes, más te comprarán de lo que vendes.

b) Vender a mejor precio. Si en lugar de vender a 50 euros el curso se vende a 100 euros, la facturación también sería 10.000 euros. Y eso se consigue mejorando tu marca personal o mejorando el brandin de tu empresa, la percepción de marca en el mercado. Cuanto más bueno seas en lo tuyo mejor te pagarán. Si te conviertes en un referente en el mundo de las inversiones, en lugar de pagarte 1.500 euros la conferencia te la pagarán (la misma conferencia) a 4.500 euros, es decir, 3 por 1. Para vender a mejor precio, invierte en tu desarrollo personal. Convierte en un mejor profesional y te pagarán más. 

2. CONTROLAR GASTOS.
No hay nada más saludable que tener un presupuestos de gastos, porque te permite saber por anticipado cuánto se va a gastar y en qué cosas. Mucha gente no tiene un presupuesto de gasto, y no tiene conciencia ni dónde (ni en qué cantidad) va el dinero. Si lo hiciese, se sorprendería. Tener un presupuesto de gastos permite tener el control del dinero y no que el dinero te controle a ti.

Tener un presupuesto de control es lo que evita que uno se desmadre y se exceda; cada gasto (vacaciones, ocio, ropa, etc) debe tener su asignación, porque sin control presupuestario, es difícil ahorrar, y sin ahorro nunca se puede conseguir acumulación de riqueza para invertir y generar ingresos pasivos. Además, en ese presupuesto el primer 10% de los ingresos (como mínimo) debe ir a inversión, y el resto a gasto. La mayoría ahorra lo que le sobra y así no se funciona la cosa. Es el famoso Pay yourself first (Págate a ti primero) Puedes leer más en el post 7 rasgos de las personas que ganan mucho dinero

3. PAGAR MENOS IMPUESTOS.
Lo importante de verdad es lo que uno se lleva al bolsillo, y eso siempre es el resultado de los Ingresos menos los Gastos (de Operación) menos los Impuestos. El Estado es como si fuese tu socio, cuya participación en una supuesta sociedad conjunta es el porcentaje de impuestos que pagas sobre el total de ingresos.

Saber de impuestos (o estar bien asesorado al respecto) no es una posibilidad sino una necesidad, porque cuanto más habilidad para pagar menos impuestos, más se gana y además menos riesgo es necesario correr para alcanzar la rentabilidad deseada. La gente paga más de lo que debería por desconocimiento de las leyes fiscales. A nivel de altos patrimonios, el asesoramiento, más que ser un asesoramiento financiero (conseguir rentabilidad) es un asesoramiento fiscal (pagar lo menos posible), porque con poca rentabilidad se gana mucho con altas sumas de dinero. Para saber un poco más de este tema puedes empezar a leer el libro El Solucionador de David Sanchis (@sanchishidalgo).

4. MEJORAR TU RENTABILIDAD.
Todo patrimonio se basa en el ahorro, porque si uno ingresa mucho pero gasta lo mismo no queda nada. Ahorrar es fundamental para acumular riqueza, pero el ahorro debe estar destinado a la inversión, ya que de otro modo pierde poder adquisitivo debido al efecto inflación y otros gastos de gestión. La habilidad de obtener mayor rentabilidad nuestro dinero es síntoma de mayor inteligencia financiera.

Saber invertir, como todo en esta vida, es una habilidad que se puede aprender a través del estudio, la práctica y el feedback para corregir. Mucha gente no invierte porque cree que es demasiado arriesgado, pero como dice el propio Robert Kiyosaki, autor de Incrementa tu cociente intelectual financiero, apunta: «Invertir no es arriesgado, lo que es arriesgado es no saber lo que haces». El éxito, en cualquier parcela de la vida, consiste en ganar control; y ganar control es el resultado del conocimiento y la experiencia.

5. APALANCARTE MÁS.
De ello hablamos con detenimiento en el último post: ¿Tienes mentalidad de escasez o abundancia? La mayoría de la gente cambia su tiempo y esfuerzo por dinero, y como el tiempo y el esfuerzo son limitados también el dinero que puedes ganar. El apalancamiento es la habilidad de hacer ‘más’ con ‘menos’. El apalancamiento consiste en utilizar el tiempo, los recursos, el trabajo, el dinero y las plataformas de terceras personas para que estén trabajando para uno sin uno tener trabajar en una relación win/win. Cuando uno mira la lista de las personas más ricas del mundo, todos son empresarios. Ello se explica porque están apalancados; tienen sistemas creados para que trabajen para ellos. Si uno tiene 5 tiendas de comida, no puedes estar en las cinco tiendas al mismo tiempo. Tienes gente trabajando para ti, utilizas el factor palanca del trabajo de otros. Eres capaz de generar ingresos sin trabajar en cada una de las tiendas. Lo mismo sucede si tienes un negocio on line, el sistema puede estar funcionando mientras tú estás durmiendo. Como se recoge en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición): «No te levantes para trabajar, levántate para encontrar apalancamiento. Si estás trabajando no tienes de ganar dinero».

6. EMPEZAR PRONTO.
La gente inteligente decide y se enfoca en lo que quiere. Sabe que nada tarda como lo que no se empieza. Cada hora que pasa ya no vuelve, y por tanto, o se aprovecha o se desaprovecha. Las pequeñas cosas acaban convirtiéndose en grandes con el paso del tiempo, tanto en sentido positivo como negativo. Cuanto antes empieces, antes acumularás conocimiento, experiencia, contactos o lo que sea. Es una cuestión de sentido común. Y el mundo del dinero también ocurre. Las inversiones pequeñas acumuladas a lo largo del tiempo acaba haciendo una diferencia. Es el efecto ‘milagroso’ (y geométrico) de la capitalización compuesta, donde al capital inicial se le suman los intereses generados con lo que el capital cada vez va siendo más grande y por tanto también los intereses generados sobre ese capital. Por dar un dato: si una persona invirtiese 100 euros al mes, desde los 20 a los 65 años, con una tasa de rentabilidad anual del 10%, al retirarse tendría 1 millón euros.

7. SIMPLIFICAR TU VIDA
Este tema lo tratamos con calma en 7 ideas que te ayudarán a diseñar tu estilo de vida. . Allí decíamos: Tu nivel de ingresos depende de tu nivel de gasto. Si tu gasto mensual es de 2.000 euros, el break even lo alcanzas con 2.000 euros de ingresos; y si tu nivel de gasto es de 3.500 euros, el break even lo alcanzas con esa cifra. Mucha gente vive ahogada porque está más pendiente de aparentar que de ser feliz. Hay gastos necesarios y hay gastos superfluos. Te recomiendo que leas El millonario de la puerta de al lado, el estudio más amplio y extenso sobre millonarios. Lo primero que descubrieron en este estudio es que muchos millonarios no vivían en barrios de lujo, de ahí el título: un millonario puede vivir en la puerta de al lado tuya. Repetimos lo dicho: tener un tren de vida alto puede ser fruto de ingresos altos (que no de riqueza acumulada) o de estar endeudado hasta las cejas. Situaciones peligrosas, porque si los ingresos caen (y los gastos altos ya existen) uno está pillado, cosa que ocurre con frecuencia, porque a nadie le va bien siempre.

En definitiva, saber de dinero, o lo que es lo mismo, tener inteligencia financiera no es otra cosa que tener mayor capacidad para generar más ingresos, controlar los gastos, pagar menos impuestos, obtener mayor rentabilidad, empezar cuanto antes a construir riqueza y ser capaz de simplificar nuestra vida. El éxito ama la preparación. Por ello, la educación —en cualquier ámbito de la vida— es la clave de todo. En definitiva:

El éxito financiero depende de la inteligencia financiera;
y la inteligencia financiera depende de la educación financiera.

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* Hoy te dejo la vídeo-píldora Liderazgo es hacer que las cosas ocurran [8.26 min.] de un futuro curso para Planeta Hipermedia [@PlanetaHMedia], la plataforma de e-learning del Grupo Planeta.

* También te dejo el artículo El rasgo principal que diferencia a la gente de éxito, publicado en Executive Excellence.