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martes, 1 de enero de 2008

Breves reflexiones para el curso 2008 (y II)

11. “Cuando tienes dinero, no tienes tiempo; cuando tienes tiempo, no tienes dinero” (Ley de Murphy). Solución: la búsqueda de una cierta armonía, algo que casi nunca resulta sencillo porque la vida tiende a los extremos, ya sea por exceso o por defecto. A pesar de todo, hay que intentar hacerse respetar. No se puede estar disponible para todo el mundo todo el tiempo. Saber parar a tiempo es síntoma de madurez. Echamos mano del general Bonaparte (1808–1873): “Prefiero un ejercito en retirada que un campo de héroes muertos”.

12. “La vida es un arco iris que incluye el negro” (Proverbio Checo). El psiquiatra Enrique Rojas afina bien al referirse a este tema: “La felicidad absoluta no existe, hay que aspirar a un nivel de felicidad razonable”. Merece subrayarlo porque muchas veces vamos en búsqueda de lo que no existe, y cuándo no lo encontramos, nos frustramos. Basta recordar las palabras de Maquiavelo (1469–1527) en “El Príncipe”: “En todos los asuntos humanos uno se da cuenta, si los examina de cerca, que es imposible eliminar una inconveniencia sin que surja otra”. Cada alternativa tiene un precio. El maestro Confucio lo expresaba con estas palabras: “Tanto el éxito como la desgracia son desconcertantes”. Cuando las cosas van bien, porque aparecen envidias, presiones y vanidades de complicada digestión; cuando van mal, porque parece que no hay luz al final del túnel.

13. “Sé quien en verdad eres. Descubre tus talentos y tu propósito en la vida. Esto te llevará a hacer lo que amas y porque haces las cosas con amor, obtendrás lo que necesitas” (Erich Fromm). El éxito profesional –más allá del salario y otras consideraciones– está, sobre todo, en llenar el frigorífico haciendo lo que a uno le gusta. Hay que intentar alinear talento con actividad laboral. Sólo entonces la conexión entre ambas variables produce un cóctel explosivo. ¿El mayor enemigo? Los convencionalismos, los prejuicios, la necesidad de aprobación de los demás... Existen muchas presiones por todos los lados. Es cierto que en ocasiones las circunstancias mandan, pero como afirmaba el escritor irlandés George Bernard Shaw (1856–1950): “La gente siempre echa la culpa a las circunstancias por lo que son. Yo no creo en las circunstancias. Las personas que tienen éxito en esta vida son individuos que buscan las circunstancias que quieren, y si no las encuentran, las crean ellos mismos”.

14. “Si te atrae una lucecita, ¡síguela! ¿Qué te conduce a un pantano? Ya saldrás de él pero si no la sigues toda tu vida te martirizarás pensando que acaso era tu estrella” (Cleóbulo de Lindos). El riesgo es el ingrediente común a cualquier proyecto retador. La valentía –se dice– es hacer lo que se tiene que hacer aunque se haga con miedo. El valiente también tiene dudas, pero a diferencia del cobarde, suelta amarras y navega mar adentro. Los temporales avistan –son inevitables– pero su ilusión por lo que tiene entre manos permite que no le atenacen. Si las cosas no marchan según lo previsto, no pasa nada, al menos uno podrá dormir tranquilo sabiendo que lo intentó. El Mariscal Turenne decía: “Es preciso haber sido derrotado dos o tres veces antes de ser algo”. Es inevitable: No pain, no gain. Ninguna biografía destacable es un camino de rosas. Más bien sucede lo contrario. Rara vez las cosas marchan bien desde el primer momento. Hay que fallar cien golpes en la herradura para acertar una vez en el clavo. Detrás de cualquier logro importante lo que hay es mucha resistencia y perseverancia. Es de sentido común.

15. “Si quieres ir rápido, avanza sólo; si quieres ir lejos, ve con otros” (Dicho Africano). Una de las muestras de mayor sabiduría de una persona es ser consciente de sus limitaciones. Los éxitos de las empresas residen siempre en los equipos y los éxitos de los equipos en la complementariedad. Sólos no somos nadie. Necesitamos de los demás para llegar lejos. La receta está en apalancarse en las fortalezas, reconocer las debilidades, asumirlas con naturalidad y compensarlas. No merece la pena luchar contra nuestros puntos flacos; el desgaste de energía es elevado y el coste de oportunidad grande.

16. “Todo pasa, nada permanece” (Heráclito). El éxito también. Todo es pasajero y cuando se deja de estar en la rueda de las alabanzas hasta el más agasajado comienza a ser desplazado: el teléfono deja de sonar, las invitaciones se reducen y los privilegios menguan. Por ello, es importante tener anclajes fuertes –fundamentalmente dos: familia y amigos– y no alejarse de ellos. En el ocaso de la carrera profesional lo único que quedan son los afectos.

17. “La flor más poderosa nace, crece y se mantiene a la sombra” (Proverbio Sefarad). Lo importante es no sentirse importante. Quien se cree el ombligo del mundo –y actúa como tal– acumula pelusa. Es fácil dejarse deslumbrar por el glamour de los focos y las cámaras pero es recomendable resistirse porque cuando uno está más pendiente de satisfacer un ego débil que de conseguir resultados es habitual que las cosas comiencen a torcerse. Es preferible adoptar una postura más discreta y anónima –aunque no por ello menos efectiva– que vivir de cara a la galería. Hay personas que confunden popularidad con prestigio y eso es un gran error. Lo relevante son los resultados.

18. “La curiosidad es uno de los rasgos distintivos de las personas más felices”. La ilusión por aprender continuamente mantiene viva la llama de la felicidad. La gente a la que le brilla la cara siempre tiene proyectos en la guantera: aprender a cocinar, a bailar, conocer un determinado país, decorar la nueva casa... Si la chispa de la ilusión se marchita estamos amortizados anticipadamente. La depresión, dicho de manera coloquial, no es más que la ausencia de futuro. La persona no tiene reto por delante, le faltan alicientes que tiren de él: “Pobre no es el hombre cuyos sueños no se han realizado, sino aquél que no tiene sueños por cumplir”.

19. “Las cosas más agradables de este mundo se convierten en las más desagradables cuando no reina la moderación” (Demócrito). Equilibrio, ésa es la key word. Equilibrio entre ocio y negocio; entre corto plazo y largo plazo; entre teoría y práctica; entre ambición y modestia; entre acción y reflexión; entre prudencia y atrevimiento; entre proximidad y distancia; entre creatividad y rentabilidad; entre exigencia y permisividad... In medio virtus, enseñaba Aristóteles.

20. “Si tienes mucho, da mucho; si tienes poco, da poco; pero da siempre” (Libro de Tobías). Es algo sobre lo que hemos escrito en otros sitios: la importancia del concepto de justicia social. Como expone el filósofo norteamericano John Rawls (1921–2002) en su libro “A theory of justice” (1971), existe una “lotería natural” porque nacemos en un sitio u otro y eso condiciona nuestra existencia. Nuestra posición de partida en el mundo no es la misma para todos. Unos nacen con estrella y otros estrellados. Por este motivo, es de justicia –que no de bondad– contribuir a equilibrar un poco la balanza. Con palabras de la Madre Teresa de Calcuta: “la caridad hacia el que la merece no es caridad, sino justicia”.

Artículo de Francisco Alcaide, publicado en Executive Excellence, nº 46, diciembre 2007.

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