«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

miércoles, 9 de enero de 2008

Diversidad en las aulas y en la calle

Esta semana he comenzado otro año más las clases en la Escuela de Negocios de la Universidad Antonio de Nebrija (http://www.nebrija.com/) con alumnos de tres MBA diferentes: MBA en Dirección de Empresas, MBA en Dirección Financiera y MBA en Dirección de Empresas Energéticas.

El ambiente internacional y diverso preside las aulas de la Nebrija. En esta ocasión cuento con 36 estudiantes –7 más que hace un año– procedentes de más de diez países de Europa, América o Asia. Entre otros: Alemania, Italia, Taiwán, Venezuela, México Honduras, Argentina, Brasil, República Dominicana, Colombia, Bolivia...

«La innovación procede de la diversidad», afirman los suecos Ridderstrale y Nordstrom, autores de «Funky Business» y «Karaoke Capitalism». Y añaden: «Un alto nivel de innovación depende de la apertura de una región a la diversidad y a la actividad cultural. Cuantas más parejas de homosexuales, diseñadores, arquitectos, músicos, bailarines, fotógrafos, artistas y actores encontremos en un lugar geográfico particular, mayores serán las capacidades de autorrenovación de esa región».

Ganar en diversidad es ganar en novedad. Diversidad a todos los niveles, en todos los ámbitos y en todas las esferas: de razas, de género, de culturas, de ideologías, de edades, de formación, de expectativas, de costumbres, de lenguas, de valores, de estructuras familiares y de otras muchas variables que adecuadamente fusionadas construyen nuevos paradigmas que permiten abrir sendas inexploradas y hacen que las sociedades y las personas avancen.

Crear culturas empresariales innovadoras pasa por fomentar la diversidad. La creatividad –uno de los conceptos de más actualidad del management– no es más que la manera de ver la realidad de manera diferente a la habitual; la capacidad para relacionar conceptos; la habilidad para ensamblar ideas de distintos ámbitos; la unión de informaciones distantes... En la medida que mezclemos personas jóvenes con otras con experiencia; personas con formación en ciencias con otras en letras; personas más dedicadas a la teoría con otras más enfocadas a la práctica; mentalidades latinas con otras anglosajonas... estaremos contribuyendo a cultivar la diversidad y, consecuentemente, la innovación.

Europa ya no puede competir con China en precio; en no mucho tiempo tampoco lo podrá hacer en calidad. ¿Solución? Innovar e ir un paso por delante del mercado siendo diferentes y ofreciendo productos y servicios originales de manera recurrente. El éxito es cada vez más efímero como consecuencia de la posibilidad de copiar y replicar procesos, herramientas y productos de manera más rápida. En muchos casos lo que ayer fue válido hoy no lo es tanto y probablemente mañana haya sido superado. Al hombre le llevó más de un millón de años en alcanzar la fase agrícola; miles de años en llegar a la época industrial; algunos siglos en descubrir la electrónica; y varias décadas en desarrollar la biotecnología. En la década de los noventa, el conocimiento se duplicaba cada cuatro años; en la actualidad se estima que cada veinte meses.