«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

martes, 19 de febrero de 2008

Cuando callas

Alguien dijo una vez que «el silencio es la prudencia del sabio»; a lo que otro contestó que en ocasiones también es «la elocuencia del necio». Ambas afirmaciones podríamos darlas por buenas según el contexto en que se desarrollen.

Recientemente he descubierto un poema de George Eliot (1819–1880), pseudónimo de la escritora británica Mary Ann Evans, que aborda esta cuestión. Lleva por título: «Cuando callas».

Guardar silencio puede ser
una muestra de sabiduría y prudencia,
pero también un signo de temor y complicidad.

Cuando callas,
también hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto,
conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor,
conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno,
conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia,
conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible,
conozco tu madurez y dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena,
conozco tu sabiduría.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos,
conozco tu temor y cobardía.

Cuando callas ante lo que ignoras,
conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios meritos,
conozco tu humildad y grandeza.

El silencio es el tiempo donde el sabio medita,
la cárcel de la que huye el necio
y el refugio donde se esconden los cobardes.

Siembra para ser tú mismo...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada