El sábado 27 de mayo (13 a 14.30 horas) y el sábado 10 de junio (12 a 14 horas) estaré en la caseta 266 (Deusto/Planeta) de la Feria del Libro de Madrid firmando ejemplares de #AprendiendoDeLosMejores y #TuFuturoEsHoy

miércoles, 23 de abril de 2008

Fronteras delicadas

El profesor Santiago Álvarez de Mon, uno de los principales especialistas en management de nuestro país, escribía en su blog de Expansión & Empleo hace algunos días un post con el título: «Fronteras delicadas». Me parece oportuno reproducirlo:

«En ciertos lugares y circunstancias el ser humano se retrata a sí mismo. El deporte –hay padres que llegan a niveles increíbles–, la mesa de juego –hay tramposos irredentos–, la conducción –la impaciencia se desata incontrolada–, desnudan a hombres y mujeres que, temporal y emocionalmente secuestrados, muestran sus vergüenzas y miserias.

Lo mismo ocurre con las empresas. Acostumbradas a lucir sus mejores galas, las situaciones límite las despojan de su vestimenta descubriendo ángulos de su realidad nada atractivos. Sobre este particular, la crisis económica es un espejo incisivo que devuelve imágenes borrosas.

Últimamente me he encontrado con varios profesionales serios y honrados cuyo gesto de pesar les delataba. Interrogados discretamente, se animaban a hablar, la presión puede llegar a ser asfixiante. Aquí uno era invitado a olvidarse de sus principios morales y maquillar unos números invendibles. Allá otro era obligado a despedir colaboradores cuyo único pecado era trabajar disciplinadamente. Negociación con proveedores, reuniones con accionistas, ruedas de prensa con periodistas... son escenarios habituales en los que razones de Estado son blandidas con descaro y elocuencia. Si tus entendederas las entienden y se someten a ellas, eres un profesional razonable y leal. Si ese primer approach no surte efecto, la hipoteca, los colegios, el tren de vida en el que vamos instalados, hace el resto. Voces interiores de calidad son ignoradas en aras de argumentos de "orden superior".

No soy yo quien para juzgar a nadie, y menos a personas que me merecen un respeto enorme. Simplemente apunto dos reflexiones.

– Las empresas que fuerzan a sus colaboradores a traspasar líneas morales delicadamente trazadas, son las primeras que pierden. A partir de esa agresión ética, nada volverá a ser igual. Se podrá ir a trabajar pero muchas cosas no tendrán ya sentido. Las comunicaciones sobre cultura, responsabilidad social y el valor del capital humano, serán escuchadas con estupor y escepticismo. Pudiendo ser instituciones admiradas se deterioran en escuelas de cínicos redomados.

– Los profesionales que por h o por b aparquen sus valores y transijan con el marco planteado, que no se equivoquen. Si persisten en el engaño sacándose de la chistera argumentos sutilmente construidos, son los damnificados más graves. Cuanto antes salgan de ahí, mejor, y mientras dure la farsa, que sean conscientes del peligro que corren. Hay virus que se contagian sin darnos cuenta, y de repente estamos espiritualmente enfermos».

Este mismo fin de semana pasado, Álvarez de Mon escribía otro post que tampoco tiene desperdicio: «¿Hay vida después del poder?». Dejo el link por si quiere leerlo:
http://www.expansionyempleo.com/edicion/expansionyempleo/el_ojo_critico/santiago_alvarez_de_mon/es/desarrollo/1113749.html

Santiago destaca por su manera desacostumbrada de ver la realidad. En alguna ocasión he escrito en este mismo blog acerca de su libro «El mito del líder» (ver post 03/03/08 y 04/03/08); la próxima ocasión lo haré sobre otro de sus libros que no tiene desperdicio: «La lógica del corazón».