Próximo 28 de junio a las 19.30 horas, presentación en Córdoba de ‘Aprendiendo de los mejores’ (Alienta, 11ª edición) en el Colegio Oficial de Arquitectos. Más información en el siguiente link

martes, 27 de mayo de 2008

La voluntad como «llave maestra»

El escritor Honoré de Balzac decía en cierta ocasión: «La constancia es el fondo de la virtud». Me parece muy apropiada. La voluntad es esa «llave maestra» que permite abrir cualquier candado; varita mágica que convierte sueños en realidades; fuente de energía incontenible que desafía límites y supera carencias; pócima milagrosa que transforma deseos en obras de arte. En definitiva, la esencia de la excelencia.

Un poema del escritor británico James Allen (1864–1912) se refiere a esta cuestión poniendo el énfasis en cómo el mayor enemigo –o aliado– del hombre está en él mismo. Aquí dejo el poema:

«Obsérvate a ti mismo, amigo mío.
Tú posees todo aquello que grandes hombres tuvieron.
Dos brazos, dos manos, dos piernas, dos ojos
y una mente pasa usar, si estás despierto.

Tú eres el mismo obstáculo que has de superar.
Tú sólo has de señalar a dónde quieres ir,
el objetivo que quieres conseguir
y el sacrificio que estás dispuesto a pagar.

Coraje y valor deben venir de ti,
que toda persona marca su camino.
Obsérvate a ti mismo, amigo mío,
tú posees todo aquello que grandes hombres tuvieron.
Con el mismo equipaje, ellos empezaron.
Pon en ello, pues tu empeño y di: Yo puedo».