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martes, 2 de septiembre de 2008

Gozar la vida

Oigo conduciendo y casi sin prestar mucha atención, una canción de Julio Iglesias que lleva por título «Gozar la vida» incluida dentro de su album «Noche de cuatro lunas». De repente, en un semáforo en rojo, escucho que en una de sus estrofas dice: «Caballero, hay que gozar la vida / que de pronto el tiempo se te va».

Es uno de mis lemas de vida: Gozar la vida y pasárselo bien, tanto en el ocio como en el negocio. He tenido el privilegio de entrevistar en distintas ocasiones a personas que han vivido situaciones límite. Algunas de ellas han sido: Gustavo Zerbino, superviviente del accidente aéreo en la Cordillera de Los Andes en 1972 que dio lugar a la película «Viven»; también a William Rodríguez, última persona en salir con vida del World Trade Center el 11–S de 2001; o a Jorge Valdano, que sobrevivió de milagro a un accidente de helicóptero en México hace un par de veranos.

En todos los casos me transmitieron la necesidad de aferrarse al presente y vivirlo intensamente porque es lo único que realmente poseemos. También, la importancia de los afectos que es probablemente lo mejor de la vida. Éstas fueron sus respuestas a la pregunta: ¿Qué lecciones aprendió de aquella experiencia extrema?

– Gustavo Zerbino: «Son muchas. Hay un antes y un después de aquella vivencia. Lo más importante es la pasión que pongo en todo lo que hago. En la cordillera cada minuto era el último y teníamos que dar el cien por cien de nuestro potencial físico, mental y espiritual. En esa situación vives con mucha pasión. Por desgracia, en nuestro día a día vivimos como una mosca entre dos paredes, preocupados el 80% del tiempo por el pasado y el futuro. Hay que vivir el único momento en el que podemos tomar acción, el presente. El pasado y el futuro son dos estados que nos paralizan. El primero nos angustia porque no lo aceptamos; el segundo nos produce intranquilidad porque no lo controlamos. El hombre escapa al presente porque le tiene pánico. Los miedos son como llevar una mochila que pesa dos kilos. Jorge Luis Borges dijo un día: si naciera de nuevo viviría de manera diferente porque que he dedicado más del 80% del tiempo a prepararme para problemas que nunca se presentaron. El presente nos exige estar atento, permeable, dispuesto, flexible, receptivo; es un momento en el que el ejecutivo tiene que tomar decisiones y tiembla. Estamos rodeados de un arsenal de información, de asesores, de personas que nos dan los elementos para tomar una decisión que solos no nos atrevemos a tomar por miedo, y todos esos instrumentos simplemente son lo más parecido a la aplicación del sentido común».

– William Rodríguez: «Primera: aprender a enfrentar el miedo que es una barrera emocional inicial grande que hay que sortear para poder lograr nuestros objetivos. Segunda: lo más importante que tenemos no es ni el trabajo ni el dinero sino los afectos, tus familiares y tus amigos. Y tercera: aunque la nación esté herida y el mundo esté herido uno puede convertir algo terrible en una enseñanza. Puedes utilizar las tragedias para hundirte o para levantarte como el ave fénix y crear algo grande por la comunidad. A partir de aquella experiencia yo me convertí en adicto a ayudar».

– Jorge Valdano: «No hay nada más importante y eficaz que el afecto. Cuanto más dura es la vida, más se repara en el afecto. Cuando vives una situación tan extrema como la mía en México, sacas algunas evidencias. Primero, los problemas dejan de ser grandes; segundo, el afecto es el mayor reconstituyente que existe; tercero, hay que pensar en la empresa y las causas colectivas, pero también en uno mismo. Es necesario equilibrar los tiempos de placer y deber porque eso nos hace más útiles cuando tenemos que aplicar la energía al trabajo».

Hay que aprender de los demás y no esperar a experimentar situaciones extremas para empezar a «gozar la vida». Dejo la canción entera de Julio Iglesias –merece la pena– y también el video:

Deja que te cuente un poco
yo se que te va a gustar
he nacido tantas veces
no me quiero morir más.

Me he salvado en tantas guerras
me he cansado de llorar
y ahora que ya estoy de vuelta
quiero vivir más.

Unos nacen con todo, y otros
casi sin na' pero todos llevamos un ticket que dice
principio y final, caballero.

Caballero, hay que gozar la vida
que de pronto el tiempo se te va
disfruta lo que tienes
que cuando te vayas, no te llevas na' Caballero.

Caballero, hay que gozar la vida
que de pronto el tiempo se te va
disfruta lo que tienes
que cuando te vayas, no te llevas na'.

Hay amigos pa' siempre, y otros vienen y van
pero todos vivimos en una ruleta
que no para más, caballero.

Camina pa'lante, no le tengas miedo
que los que critican se critican ellos
y busca tu suerte
que nada esta escrito, no mires atrás.

Caballero, gozate la vida
caballero no lo pienses más
y vive lo que puedas
caballero goza, vive hasta el final.

* Un último apunte. Para los que os guste la música, ya están disponibles las canciones correspondientes al mes de septiembre en el blog «Música y emociones» (http://www.musicalcaide.blogspot.com/).

8 comentarios:

optimainfinito.com dijo...

Que gran consejo. Carpe diem. Exprimir al máximo lo único que es real: el presente.

Una vez más, me ha encantado tu post.

JM

DQ dijo...

Ya estás de vuelta, GENIAL ¡¡¡

Anónimo dijo...

gracias, josé miguel. Carpe diem, como recuerda el profesor Keating en El club de los poetas muertos. Seguimos en contacto. Un abrazo,

Francisco Alcaide

Anónimo dijo...

Sí, ya estoy de vuelta Mariano. Yo también me alegro que andes por la Blogsfera.

Un fuerte abrazo,

Francisco Alcaide.

jesús dijo...

Hola Francisco,

Me ha encantado la metáfora de la vida entre dos paredes y lo que es peor es entender que es cierto y que grandes personas no descubren nunca el encierro.

Tirando de frases célebres: "Convierte tu muro en un peldaño". Rainer M. Rilke.

Saludos,

Pedja dijo...

Paco enhorabuena una vez más, eres brillante. Acabo de vivir una muerte súbita y sorpresiva de alguien conocido.

Aunque no es necesario tener una muerte sorpresiva para darse cuenta de la importancia del carpe diem, es importante recordar este tipo de pensamientos cada poco tiempo. Cuando uno está preparado para morir, está preparado para vivir.

Sin embargo, también me planteo, ¿qué es gozar de la vida? Porque si resulta que nos vamos a morir de todos modos y que, en consecuencia, solo nos dedicamos a gozar la vida no creo que fuera una vida bien vivida.

Un gran valor del ser humano es que pensemos en el futuro, que nos esforcemos, que hagamos cosas a pesar de que vayamos a morir.

Para mi, el hecho de que solo seamos presente y que solo podamos ocuparnos del presente en lugar de pre-ocuparnos del futuro tiene más que ver con la idea que reflejas de vivir con pasión que con la de gozar de la vida. Está más relacionado con el afecto a los que nos rodean, el no juzgarles porque somos todos muy frágiles que con el disfrutar solo de los placeres. Es muy importante que vivamos de una forma amable hacia los demás, con afecto, dado que en cualquier momento podemos despedirnos, al menos que nos recuerden de una forma amable. La vida es goce y disfrute, y esfuerzo y trabajo y planificación para lograr avances y metas, si no, no habríamos sido capaces de plantearnos la física cuántica o de inventar el jamón serrano. No habríamos tenido la paciencia necesaria y nos habríamos entregado a gozar de la vida.

Sé que no estás diciendo en este post que solo hay que limitarse a disfrutar de la vida, esto es solo una reflexión que personalmente me surge a raíz de los últimos días y del post y que, osadamente, pongo como comentario en este maravilloso blog, un abrazo¡.

Anónimo dijo...

Gracias jesús por la frase. Muy acertada, algo parecido a lo que comenta Randy Pausch en su conferencia (post Randy Paush y la última lección, 07/08/08).

Muchas gracias por participar. Desde dónde escribes?

Un abrazo,

Francisco Alcaide

Anónimo dijo...

Gracias por tus comentarios Pedro.

Efectivamente, quizás habría que puntualizar un poco más que es "gozar la vida", que evidentemente no tiene que ver con la "ausencia de esfuerzo" sino con el disfrute en todo lo que se hace.

Como bien apuntas, aunque hay que "vivir el presente" es el futuro el que tira de nosotros hacia adelante. Tener un proyecto vital acorde a nuestras capacidades y posibilidades (plano profesional) adobado de un entorno personal sólido, es lo que no mantiene vivos. Son las ilusiones las que nos hacen ponernos en marcha.

Cómo va la vida en Londres?

Un fuerte abrazo,

Francisco Alcaide

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