«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

lunes, 20 de octubre de 2008

Botín vs. Zapatero: ver lo que no se ve

Hace unos días un periódico recogía en sus páginas: «El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, tienen, sorprendentemente, una visión distinga sobre el origen de la crisis financiera. Mientras Zapatero declaraba en Bruselas, tras la reunión de los 27, que la crisis viene de Estados Unidos y se va a superar gracias a la Unión Europea y a su capacidad de coordinación y diálogo, casi a la misma hora Botín afirmaba en la ciudad financiera en Boadilla (Madrid) que el problema ha sido el mismo que ha originado otras crisis anteriores: los excesos y la pérdida de referentes. Mi lectura es que el origen de la crisis no está en un mercado concreto, como el americano, ni se ciñe a un negocio especial, como las hipotecas subprime; activaron la crisis, pero no la causaron».

Estoy totalmente de acuerdo con Emilio Botín. El banquero es un gran estratega que sabe leer entre líneas y ver más allá de lo que ojos captan. No se queda en la epidermis de las cuestiones y es capaz de ir a la raíz del problema sin que la hojarasca le nuble la percepción. Al final, la mayoría de las crisis son, en esencia, consecuencia de la avaricia y el exceso de ambición del ser humano que dan lugar a riesgos excesivos que acaban teniendo casi siempre un final trágico.

Hace años escuché a Botín la siguiente frase: «En banca sólo hay dos estrategias: la muy prudente y la mala». No tenerlo en cuenta acaba pasando factura. Muchas comportamientos deficientes proceden de la ansiedad por llegar antes de tiempo a alcanzar lo que la paciencia y el sosiego hubieran acabado otorgando. Se prefiere coger el atajo rápido y cortoplacista al camino bien solidificado con esfuerzo y entrega. Gestionar prudentemente el «cronos» –el tiempo preciso según los griegos– es recomendable para evitar dejarnos deslumbrar por «ganancias astronómicas» y caer en riesgos que hipotecan nuestro porvenir.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada