«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

sábado, 4 de octubre de 2008

¿Por qué es tan difícil dirigir personas?

Decía Lee Iacocca que «dirigir empresas es, sobre todo, dirigir personas». La labor de un directivo no es trabajar sino gestionar, y de la toda la gestión, la parte más compleja e importante es la relativa a la dirección de equipos y personas. A pesar de ello, solemos errar sistemáticamente en esta asignatura. Según un estudio de Mckinsey & Company, más del 50% de los altos directivos considera que su incapacidad para desarrollar el liderazgo es un gran obstáculo para conseguir resultados. Igualmente, según el Conference Board, sólo el 54% de las organizaciones tienen el liderazgo que necesitan y tan sólo el 8% piensan que sus directivos tienen un liderazgo excelente.

En distintas ocasiones, he preguntado a diferentes expertos la siguiente pregunta: «¿Por qué es tan difícil dirigir personas?».. Éstas son algunas de sus respuestas:

Plácido Fajardo. Socio Leaders Trust International. «Cuando hablamos de personas hay cosas que se ven y otras que son invisibles. Quienes tienen más capacidad de entender el comportamiento humano están en mejores condiciones de dirigir con eficacia. El rendimiento y la voluntad de compromiso de las personas están influidas en gran medida por sus emociones y sentimientos. Es muy difícil gestionar personas de manera estandarizada. No existen reglas para dirigir a todo el mundo de la misma manera porque cada persona es un individuo irrepetible que requiere un tratamiento particular. Lo más difícil de dirigir personas es ser consciente de la individualidad de cada empleado y gestionar esa individualidad sin que se generen percepciones de favoritismos o discriminaciones. La dirección y el desarrollo de personas es todo un arte».

Santiago Álvarez de Mon. IESE Business School. «Dirigir personas es tan complicado porque creemos que dirigir se hace sólo con la cabeza y que con aprender cinco conceptos, leer varios libros y asistir algunas conferencias es suficiente. Cualquiera de nosotros puede improvisar una conferencia sobre trabajo en equipo, motivación o liderazgo, pero luego no hacer nada de eso porque no lo siente. Estamos cojos en gestión de emociones, afectos, sentimientos... Algunos piensan que la dirección es sólo “ciencia” y chocan con la realidad porque también tiene una parte de “arte” que es lo que hace que el oficio de dirigir sea apasionante. Lógicamente, tampoco hay que dejarse llevar únicamente por los sentimientos porque entonces puede aflorar la parte más salvaje de la persona, pero lo que sí es cierto es que hacemos demasiado uso de la lógica y poco de las emociones. El éxito está en articular una mente que piensa y sienta, donde pensamientos y emociones, razón y sentimiento, lógica y pasión caminen juntos».

Javier Fernández Aguado. MindValue. «La diferencia entre dirigir personas y dirigir cualquier otro tipo de realidades es que las personas somos seres complejos. Esta complejidad lleva a que no se puedan implantar soluciones empaquetadas ni recetas. No podemos mimetizar el liderazgo: si uno reitera en sus acciones un elenco de decisiones que han tomado otros antes muy probablemente se equivocará. En cada situación hay que tomar decisiones diferentes aunque tengan un trasfondo técnico y ético similar. El líder ha de ser creativo y ser capaz de ofrecer soluciones particulares en entornos muy cambiantes».

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada