Próximo 28 de junio a las 19.30 horas, presentación en Córdoba de ‘Aprendiendo de los mejores’ (Alienta, 11ª edición) en el Colegio Oficial de Arquitectos. Más información en el siguiente link

jueves, 18 de diciembre de 2008

Di lo que quieras, pero que sea de mi opinión...

En otro post anterior (ver «Cuidado, aduladores a la vista», 17/04/08) hablamos de cómo uno de los principales defectos que cometen los directivos es la tendencia a rodearse de personas que digan lo que se quiere escuchar. Allí citábamos las palabras de Antístenes: «Vale más caer entre las garras de los buitres que entre las manos de los aduladores, porque aquellos sólo causan daño a los difuntos y éstos devoran a los vivos». Y también las de Tácito: «Pessimus inimicorum genus laudantes» (La peor especie de enemigos es la de los aduladores).

Sucede a menudo que se nos llena la boca de decir que lo importante que es tener distintos puntos de vista, contrastar opiniones, contar con gente diversa que vea las cosas de manera diferente, etc., etc, etc... Pero luego, sin embargo, la experiencia demuestra que en la mayor parte de las ocasiones lo que el directivo busca es confirmar sus creencias y escuchar lo que le apetece escuchar.

Como en la vida casi todo es juego –«la vida es una especie de ajedrez», que diría Benjamín Franklin– los empleados muchas veces juegan sus cartas en función de lo que beneficia a sus intereses y se comportan tal y como el jefe desea que se comporte. Casi todas las personas tenemos un filtro que limita los mensajes menos gratos y deja pasar los mensajes positivos. El empleado lo sabe y así actúa con su superior.

Sólo inyectando una buena dosis de confianza y dejando claro que no existen represalias ni se tomarán las opiniones como algo personal, entonces la gente tendrá voz propia. Claro está que para eso se necesita que el directivo tenga una personalidad fuerte (muy fuerte diríamos) para escuchar ideas y aportaciones contrarias a las suyas.Añadir imagen La siguiente imagen refleja muy bien cómo es en muchas ocasiones el mundo de las organizaciones.