domingo, 8 de febrero de 2009

Cambio y liderazgo: socios inseparables

«Todo cambia, nada permanece». Esta frase de Heráclito es hoy, más que nunca, una certeza. El cambio siempre ha existido, no es nuevo, lo que ha variado es la velocidad con la que se suceden los acontecimientos, de tal manera que «paradójicamente, el cambio se ha convertido en una cuestión rutinaria».

En este contexto el liderazgo tiene más sentido que nunca. Como apunta José Aguilar: «El liderazgo es un modo de dirigir en tiempos de cambio; sólo tiene sentido cuando una organización está en proceso de transformación, porque si estuviera en una situación estable no harían falta líderes sino gestores».

Para los que tengan dudas sobre la rapidez con la que todo acontece, les daré unos datos:

– Los usuarios de internet han pasado de ser 3 millones (1994) a 1.000 millones (2005).

– McDonald´s ha pasado de ser conocido como el principal suministrador de hamburguesas en el mundo al ser el principal en frutas y verduras.

– Si MySpace fuera un país, ocuparía el puesto 11 como país más grande del mundo (entre Japón y México).

– De acuerdo al ex Secretario de Educación de EEUU, Richard Riley, los 10 mejores empleos que serán demandados en 2010 no existían en 2004.

– 1 de cada 8 de las parejas que se casaron en los EEUU el último año se conocieron en línea.

– Se estima que el New York Times en una semana contiene más información que la que la que una persona absorbía durante toda su vida en el siglo XVIII.

– La cantidad de mensajes de texto enviados y recibidos cada día excede la población mundial.

– La Edad de Piedra duró 30.000 años; la Edad del Metal, 5.000 años; la Revolución Industrial, 200 años; la Era Eléctrica, 40 años; la Era Electrónica: 20 años; y la Era de la información cambia cada poco tiempo. Se estima que en la década de los 90, el conocimiento se duplicaba cada 4 años; en la actualidad se estima que cada 20 meses. Algunos estudios concluyen que hoy día un trabajador tiene que renovar el 50% de sus conocimientos cada 3 años cuando en la década de los 70 era de 12 años.

– La radio necesitó 38 años para llegar a 50 millones de usuarios; la televisión, 23 años; el PC, 16 años; e Internet, 4 años.

– El plazo de lanzamiento de un automóvil desde que se diseña hasta que se comercializa en 1990 era de 6 años; en la actualidad es inferior a 24 meses.

– Sony lanza 5.000 nuevos productos al año, y Disney uno, cada cinco minutos.

– Boeing consiguió reducir su periodo de fabricación de un 747 o un 767 a ocho meses, aproximadamente un 50%.

– En Tokio hay un restaurante que factura por minutos con un cartel publicitario que dice: «to eat as much as possible as quickly as possible» (coma todo lo que pueda lo más rápidamente posible).

– En los últimos veinte años, la esperanza de vida de las empresas se ha reducido de 43 a 14 años.

– En 2003, el 25% del total de productos vendidos por Philips, procedía de productos lanzados al mercado en los últimos 12 meses. En 2005 esa cifra se había elevado al 49%.

– Según datos del Center for Creative Leadership (2006), el 40% de los directivos están condenados a fracasar en los próximos 18 meses. La mitad de los CEO duran menos de 3 años en el cargo (Drake Beam Morin); y el 72% de los máximos responsables de las principales compañías británicas duran menos de 5 años en el cargo (SuntopMedia–Financial Times).

Podríamos seguir dando datos. Sólo una reflexión: si Vd. no se encuentra cómodo en entornos de cambio (la palabra crisis significa eso, cambio), incertidumbre, ambigüedad y paradojas, lo va a pasar mal. Éste es el mundo que vivimos y éste es el mundo que hay que aprender a gestionar. No hay otra. Y las predicciones son claras: la velocidad del cambio seguirá increméntandose.