«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

viernes, 24 de abril de 2009

Autenticidad: el primer deber de un directivo

El lunes, a raíz del post "¿Qué es lo más difícil de ser líder y ocupar un puesto de responsabilidad", el bloguero José Miguel Bolívar, de Optima Infinito, dijo que para él el primer requisito de un directivo era ser auténtico. Me acordé entonces que en cierto número de una revista que coordiné en el que varios de los principales especialistas en management escribían un artículo sobre algún tema de gestión, Santiago Álvarez de Mon, escribió uno con el título: “Autenticidad: el primer deber de un directivo”. A José Miguel se lo envié por mail y ahora lo dejo aquí:

Vivir es sentirse perdido. El que lo acepta ya ha empezado a encontrarse, ya ha comenzado a descubrir su auténtica realidad, ya está en lo firme. Instintivamente, lo mismo que el naufrago, buscará algo a que agarrase, y esa mirada trágica, perentoria, absolutamente veraz, porque se trata de salvarse, le hará ordenar el caos de su vida. Estas son las únicas ideas verdaderas: las ideas de los náufragos. Lo demás es retórica, postura, íntima farsa. El que no se siente de verdad perdido se pierde inexorablemente [1].

Con todos los matices y cautelas que se quieran considerar, la cita anterior tiene mucho que ver con la vida y milagros del directivo de hoy. La dimensión y complejidad de los cambios políticos y sociales, la revolución tecnológica que atraviesa no sólo nuestra forma de trabajar, sino nuestro modo de vivir y relacionarnos, la creciente competencia externa, la presión del mercado por resultados que sacien su ambición..., son factores que coadyuvan a que el directivo inconscientemente se entregue a esa suerte de farsa de la que escribe Ortega. Alguna literatura de management presta su inestimable contribución teórica. El mosaico de conceptos y desafíos que configuran su universo –técnicamente al día, jugador de equipo, carácter curtido en mil batallas, seductor, proactivo, visionario, emocionalmente inteligente, empático, riguroso, lógico, familiarmente conciliado, cómodo en un entorno global y culturalmente diverso, etc...– le recuerda sus limitaciones, y le empuja a presentarse como lo que no es, un superman ubicuo y genial. Teniendo más preguntas que respuestas, ¿por qué ofrecer recetas y slogans vacíos?

En esa delicada encrucijada laboral, el profesional de la dirección ha de saberse y aceptarse perdido, única manera de encontrarse y crecer a lo largo del camino. No hay virtud sin vicio, placer sin dolor, descanso sin esfuerzo, luz sin oscuridad, bonanza sin tormenta, alegría sin tristeza... En una vida transida de paradojas y claroscuros, ¿por qué renunciar a una de las dos caras de nuestra moneda vital? La nimiedad del directivo explica su grandeza. Sus dudas e interrogantes, el valor de sus apuestas. Su fragilidad y vulnerabilidad -¡su quehacer depende de tantas variables que escapan a su control!-, hablan de su fortaleza y humildad. La presión de una vida tensada al límite es el anverso de la anhelada serenidad. Su soledad libre y activa es la única garante de una estimulante y fructífera compañía.

La falta de tiempo, una invitación a que éste sea de calidad para recogerse, pensar y soñar realidades futuras. “Al mundo que es oponemos un mundo que debe ser. Sobre la realidad trabajemos para fundar la idealidad”, propone Ortega. Ese es el secreto y nobleza de los hombres y mujeres idealistas. Una vez que han observado y comprendido la realidad de la que parten, su rampa de lanzamiento, se salen de ella para anticipar e imaginar otra mejor. Si no fueran realistas, del mejor idealismo se pasarían a la peor utopía, que en su falsedad y demagogia nunca llega. Si sólo fueran realistas, serían, a lo mejor, unos prudentes conformistas; a lo peor, unos cínicos descreídos.

El siglo XXI necesita y merece un directivo mejor. La empresa moderna, para que sea una realidad rentable y sensible, una institución proclive a las cumbres del espíritu humano, solicita un directivo que es capaz de descubrirse y renovarse, porque en su honradez intelectual y moral se conoce y acepta. Solo un directivo auténtico y honesto puede realizar su mejor destino, aquel en el que otros muchos profesionales también despliegan su mejor versión. El directivo de salón, perfecto y postizo, obsesionado con su imagen, prisionero de su ego, encapsulado en su status, aferrado a su poder, sinceramente, se va a ver literalmente desbordado por los acontecimientos, es solo cuestión de tiempo. El directivo centrado en la esencia de su función, generador de un clima de confianza, conocedor de sus límites, amante de la libertad, socio de su intransferible responsabilidad, sabedor de que representa un personaje efímero -la vida es un inmenso teatro-, mientras la persona eterna permanece, es el que se mantendrá firme al timón. En su “vulgaridad” reside su excepcionalidad, aparente e inexplicable contradicción para los brujos del management. Trabajemos con modestia, paciencia e incontenible ilusión para que sea una feliz, ambiciosa y humilde realidad.

[1] La rebelión de las masas, José Ortega y Gasset, Espasa Calpe.

5 comentarios:

José Miguel Bolívar dijo...

Impresionante la lucidez y atemporalidad de Ortega. No puedo estar más de acuerdo con sus afirmaciones, que no sólo resisten a la perfección el paso del tiempo sino que cobran un valor extraordinario en los tiempos actuales.
JM

FAH dijo...

@josé miguel bolívar. Desde luego, "La rebelión de las masas" (el título lo dice todo), es un alegato a la autenticidad. salu2.

Germán Gijón dijo...

La cita de Ortega me parece soberbia. Pero el desarrollo posterior, las reflexiones, son en mi opinión indiscutiblemente clarificadoras. Aconsejables, en estos días y en los que vendrán.
Felicidades.

Xiaozhengm 520 dijo...

louis vuitton handbags
michael kors outlet
louis vuitton handbags
louis vuitton handbags
cheap oakley sunglasses
nike roshe runs
vans shoes outlet
ralph lauren
coach outlet online
ray ban sunglasses
christian louboutin outlet
louis vuitton outlet
coach factory outlet
pandora jewelry
ghd hair straighteners
jordans for sale
ray ban sunglasses
nike air jordan
celine bags
true religion outlet
polo ralph lauren
toms shoes
louis vuitton handbags
fake watches
coach outlet
christian louboutin outlet
coach outlet store online
coach outlet store online
adidas shoes
lebron james shoes
jordan 3
louis vuitton outlet
coach outlet store online
jordan shoes
kevin durant shoes
cheap oakley sunglasses
coach outlet store online clearances
cheap nfl jerseys
ray ban sunglasses
giuseppe zanotti sneakers
2016.6.29haungqin

Yuanyuan Lin dijo...

7.23lllllyuancoach outlet online
coach outlet store
coach outlet clearance
coach outlet online
coach outlet online
coach outlet
coach outlet online
coach outlet
coach outlet online
coach outlet
coach outlet online
coach outlet
coach outlet online
coach outlet online
coach outlet online
coach outlet
coach outlet
coach outlet
coach outlet online
coach outlet
coach outlet store
coach outlet
coach outlet store
coach outlet
coach outlet online
coach outlet
converse shoes sale
converse shoes
dior outlet
dior sunglasses
ed hardy clothing
ed hardy tshirts
ray ban sunglasses sale
ray ban sunglasses
ferragamo outlet
7.23

Publicar un comentario en la entrada