«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

miércoles, 8 de abril de 2009

Mary Poppins

En el post de ayer hablé de pasada de la película Mary Poppins, una cinta llena de sabiduría y enseñanzas para el mundo de las organizaciones. A un bloguero que sigue habitualmente esta bitácora le trajo buenos recuerdos. Así que reproduzco ahora el análisis de la misma que hice hace algún tiempo para una revista.

Título Original: Mary Poppins.
Director: Robert Stevenson.
Intérpretes: Julie Andrews, Dick Van Dyke, David Tomlinson, Glynis Johns, Karen Dotrice, Mathew Garber.
Oscar: Mejor Actriz (Julie Andrews), Mejor Montaje (Cotton Warburton), Mejor Canción (Robert y Richard Sherman), Mejor Música Original (Robert y Richard Sherman), Mejores Efectos Especiales (Peter Ellenshaw, Hamilton Luske y Eustace Lycett).
Año: 1964.
Minutos: 132 aprox.
Temas: Carrera Profesional, Confianza, Dinero, Ocio, Motivación, Selección de Personal

Jane (Karen Dotrice) y Michael (Mathew Garber) son una pareja de hermanos capaces de acabar con la paciencia de todas sus niñeras. Su padre, el banquero George W. Banks (David Tomlinson), un tipo que se toma la vida muy en serio, decide entonces tomar cartas en el asunto para que la situación no se vuelva a repetir. La madre (Glynis Johns), que nunca acierta con las institutrices, agradece la iniciativa de éste.

Frente a la demanda de los chicos de una niñera dulce y amiga, el señor Banks, aboga por la disciplina, la obediencia y la rigidez. Para ello pone un anuncio en The Times. Pronto, muchas candidatas acuden al reclamo, pero la habilidad de Mary Poppins (Julie Andrews), la protagonista de la cinta, le hace quedarse con el puesto.

Enseguida, Jane y Michael ven en Mary Poppins a la niñera que ellos soñaban; su padre, sin embargo, no la contempla con tan buenos ojos. Con la compañía de Bert (Dick Van Dyke), un artista callejero viejo amigo de Mary Poppins, los cuatro vivirán aventuras donde la música, la ficción y los dibujos animados se entremezclan a lo largo de todo el metraje haciendo de la palabra Supercalifragilisticoespialidoso su grito de guerra.

El señor Banks, alarmado por las historias fantásticas que cuentan sus hijos, decide llevarlos al banco donde trabajan para enseñarles como es la vida real. La experiencia, sin embargo, no tiene aparentemente un final muy positivo para el padre de los chicos.

Las canciones, como suele ser habitual en los musicales, son las grandes protagonistas de la película. Algunas de las más destacadas son: “A spoonful of sugar”, “Supercalifragilisticexpialidocious” o el “Chim Chim Cher-ee”.

Los Premios de la Academia celebrados la noche del 5 de abril de 1965, tuvo una dura pugna entre dos cintas musicales: por un lado, “My Fair Lady”, que había sido nominada en doce categorías; y, por otro, “Mary Poppins”, con trece.

El enfrentamiento entre ambas producciones estaba motivado porque la británica Julie Andrews había interpretado en el teatro el papel de Eliza Doolittle, de la comedia musical “My Fair Lady”. Para la versión cinematográfica, Andrews -entonces una actriz poco conocida- fue rechaza por la Warner cuyo papel iría a parar a Audrey Hepburn, -que acaba de protagonizar “Charada” junto a Gary Grant-; Julie Andrews, por su parte, recibiría la oferta de Walt Disney para interpretar este musical.

El duelo entre ambas producciones se saldó con el triunfo final de “My Fair Lady”: ocho trofeos frente a los cinco de “Mary Poppins”. Sin embargo, el Oscar a la mejor actriz fue a manos de Julie Andrews, mientras que Hepburn ni siquiera había sido nominada.

Este reconocimiento le sirvió a la actriz para protagonizar al año siguiente otro musical de gran éxito en su carrera: “Sonrisas y lágrimas” (1965), que le valdría su segunda nominación, aunque en esta ocasión la estatuilla iría a manos de Julie Christie por “Darling”.

En resumidas cuentas, una película divertida, en la que se tocan muchos palillos interesantes desde el punto de vista de las organizaciones:

1. Las mejores estrategias fracasan si no cuentan con las personas adecuadas para llevarlas a cabo. Seleccionar bien es un requisito indispensable de todo proyecto empresarial. Si a uno le viene pequeño el puesto, se acabará marchando; si le viene grande, le acabarán despidiendo. Cada puesto requiere unas competencias determinadas y, de lo que se trata es de encontrar la persona más idónea para cada posición:

Hemos tenido seis niñeras en cuatro meses y todas han sido un desastre (…). Elegir una buena niñera –afirma el señor Banks– es una labor importante y delicada. Requiere perspicacia, serenidad y un poco de psicología (…). Para buscar una niñera conveniente hay que hacerlo convenientemente.

2. Una cosa es el trabajo “objetivo” (lo que hay que hacer) y otra diferente el trabajo “subjetivo” (como lo vive cada uno). Ante realidades semejantes, cada persona vive los acontecimientos de manera completamente distinta. En ello tiene mucho que ver la capacidad de motivar del líder. “Dirigir empresas, decía Lee Iaccoca, es, sobre todo, motivar personas”. María tiene gran facilidad para convertir lo “ordinario” en “extraordinario”:

Todo trabajo tiene algo divertido –advierte Mary Poppins a Michael– y si encontráis ese algo, en un instante se convierte en un juego.

4. El ocio no es un opcional, sino una necesidad para destensar el organismo tanto física como psíquicamente de la presión acumulada durante la actividad diaria. Una persona rota por el cansancio es insufrible para los demás:

Yo no quiero ir al parque –dice Michael–; yo quiero volver a poner las cosas en su sitio.No se debe estar todo el día trabajando, le contesta Mary Poppins.

5. Cualquier negocio tiene como pilar fundamental la confianza y, en el sector de la banca, mucho más, ya que su función tradicional es la de canalizar el dinero de muchos pequeños ahorradores hacia los prestatarios de fondos. Cuando esa confianza se desmorona se produce lo que se conoce como bank panic. La negativa del director del banco a devolver a Michael su dinero produce una fuga de capitales inmediata (minutos 85-91):

¿Es cierto lo que oigo? Que el banco se niega a devolverle su dinero –afirma una cliente que está viendo la escena–. Deme mi dinero ahora, concluye.

6. Hay cosas que son importantes para unos “pocos”; y hay cosas que son importantes para “todos” y de las que no se puede prescindir jamás: familia, amigos, cariño, etc. Bert, sutilmente, se lo hace ver al señor Banks (minutos 110-114):

Es increíble, un hombre tan importante y con tantas ocupaciones paseando a los niños… un futuro gigante de las finanzas ¿cómo pudo hacer una cosa así? No debe malgastar su precioso tiempo en esas tonterías… ¡Sacar a los niños de paseo! ¿Para qué? No sirve para nada. Si sus hijos están contentos o tristes, si ríen o lloran, no debe preocuparle (…)... Un buen día –continua– sus hijos serán mayores, levantarán el vuelo y lo dejarán sólo. Entonces, ya no tendrá más preocupaciones, aunque quizás comprenda que se ha equivocado.

7. La grandeza de las personas no reside en el tamaño de su cuenta corriente, aunque desafortunadamente, muchas veces es lo que hoy día prevalece:

Es el director del banco, un gigante del mundo financiero, afirma entusiasmado el señor Banks a sus hijos.
¿Un gigante?, contesta Michael sorprendido ante la debilidad del anciano que no puede ni tenerse de pie y que sólo piensa en amasar fortuna.

8. Tener ambiciones profesionales es bueno; ser tenido por ellas, no. El señor Banks, en un momento de debilidad tras su despido se sincera en presencia de Bert:

Y yo que soñaba con llegar a ser un importante gigante de las finanzas, alguien tan grande y tan poderoso como el señor Jones. Toda una vida de sacrificios, toda una vida dedicada a una brillante posición social y de repente ves que tus ilusiones se esfuman y lo pierdes todo.

9. Hay muchas cosas que no producen “rédito económico” pero sí un gran “rédito personal”. No hay que olvidarse de ellas:

Con que tienes dos peniques, le dice el director del banco a Michael.
Son para la comida de las palomas, contesta éste.
¿Qué vas a conseguir con eso? Valiente tontería, le replica. Pero si a dos peniques sabes bien empleo dar, ganas más.

10. No todo se solventa con dinero Hay gente que parece rica y son pobres; y otros que parecen pobres y son ricos. Bert se lo explica a los chicos:

Todo el día encerrado en ese banco frío y triste con montones de dinero tan frío y tan triste como el banco. Siempre me ha dado pena ver a un hombre enjaulado.
¿Mi padre está en una jaula?, pregunta Jane.
Hay jaulas de todas clases –contesta Bert–; algunas con forma de banco con alfombra.



4 comentarios:

Facility manager dijo...

Excelente forma de explicar conductas a través de ejemplos. Una película memorable, unida a mi infancia.
Gracias
Alberto

Rocío dijo...

Paco, no sé si conoces la serie de tv '30 rock', me parece fantástica también para aplicar a muchos temas de management. Además es muy graciosa.

carlinhos braun dijo...

Gracias por el post, Paco. Qué maravilla de película.

Habrá que echarle un vistazo también a la serie recomendada por Rocío. Por cierto, hace poco volví a ver la otra película que mencionas de Julie Andrews, "Sonrisas y lagrimas". Otro peliculón.

Abrazos

FAH dijo...

@Facility manager. gracias. me alegro que te haya gustado. Es, sin duda, una gran película.

@Rocío. Muchas gracias. No conocía la serie tv. intentaré en cuanto pueda verla. salu2.

@carlinhos braun. thank you. De "Sonrisas y lágrimas" hice el análisis de management para otra revista. En los próximos días la colgaré aquí. gracias a todos. salu2.

Publicar un comentario en la entrada