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martes, 28 de abril de 2009

¿Qué demandan los empleados de sus jefes?

Hace unos días publiqué un post titulado: “¿Qué es lo más difícil de ser líder y ocupar un puesto de responsabilidad?”. Era una pregunta que les hice a los 14 especialistas incluidos en mi libro “Who´s Who en el Management Español” (Interban, 2ª edic.). Ahora dejo otra cuestión que les plantee: “¿Qué demandan los empleados de sus jefes?”. Aquí van las respuestas. Directivos, tomen nota:

José Aguilar López. Socio–Director de MindValue: Coherencia. Los empleados no suelen retraerse ante objetivos ambiciosos o ante elevadas exigencias de calidad, sino ante la falta de concordancia entre las metas que se imponen y la actitud personal de quien dirige. Un jefe que vaya por delante dispone de una alta renta de credibilidad entre sus colaboradores.

Mario Alonso Puig. Top Ten Management Spain: Que les escuchen, que les valoren y que les ayuden a desarrollarse.

Santiago Álvarez de Mon. Profesor IESE Business School: Que sean consistentes, que prediquen con el ejemplo, que no den bandazos. A mí particularmente me gustaría de un jefe que se haga invisible, que no tenga vocación de perpetuidad, que no se note.

Eduardo Bueno Campos. Catedrático Economía Empresa UAM: Honradez y competencia, además de compromiso y ética y, sobre todo, que den ejemplo y sean coherentes con lo que predican.

José Manuel Casado. Socio de Human Performance de Accenture: Creo que demandan que se les respeten y se les tenga en cuenta. La gente necesita sentir que son tenidos en cuenta y considerados parte del resultado. En definitiva, los empleados demandan respeto y atención individual y única.

Juan Carlos Cubeiro. Director de Eurotalent: La honestidad. Es más importante que la capacidad de inspirar, de visualizar el futuro o que la competencia técnica. Los empleados quieren jefes que practiquen lo que predican.

Nuria Chinchilla. Profesora IESE Business School: Integridad y capacidad de delegar. Los empleados buscan en el jefe una persona de la que puedan fiarse, tanto de su capacidad directiva como de sus intenciones. De ahí la importancia de la coherencia entre lo que se piensa, dice y hace. También quieren que se les marque un campo de actuación con suficientes grados de libertad.

Javier Fernández Aguado. Presidente de MindValue: Exigencia flexible. La mayor parte de la gente prefiere que se le exija, pero que esa llamada a la responsabilidad y al trabajo sea razonable, sensata. La falta de sentido común, el egoísmo, la pérdida del sentido de la realidad, difícilmente se perdonan. Cuando se tropieza con directivos sin corazón, cumplidores estrictos y rígidos de su función, se siente pena por ellos, y por el daño que realizan a su alrededor. Sin corazón: ¡que vida más triste!

Salvador García. Profesor de la Universidad de Barcelona: Que sean personas.

Luis Huete. Profesor IESE Business School: El buen ejemplo.

Alfonso Jiménez. Socio PeopleMatters: Proximidad, coherencia, no crear expectativas que no se puedan cumplir.

José María Ortiz. Universidad Francisco de Vitoria: Que se preocupen por ellos de verdad y generen las condiciones de posibilidad para su desarrollo profesional y personal. De esta segunda parte ya hemos hablado algo. Lo importante es gestionarla. Desde luego que lo primero es ser consciente, pero además conviene establecer y revisar los parámetros con los que nos aseguramos de que nuestros colaboradores alinean sus intereses personales con el proyecto que les proponemos. La ilusión, somos así, tiene que reeditarse todos los días. Y en ese contexto juega un papel crítico la percepción de que el líder no está buscando su interés personal a toda costa. Cuando un equipo, o una organización, empieza a recibir demasiados mensajes que le hacen sospechar que sus líderes mutan de criterios y valores en función de lo que a ellos les conviene, se produce un desmoronamiento de la credibilidad que acaba por filtrar negativamente hasta las aportaciones más objetivas e indiscutibles.

Álex Rovira. Co-autor de "La buena suerte": Depende de la persona, pero quizás las más comunes son rigor, coherencia, compromiso, referencia, integridad, respeto, sentido común e ideas claras.

Fernando Trías de Bes. Profesor de ESADE Business School: Yo creo que sólo una: que sepan escuchar.

4 comentarios:

José Miguel Bolívar dijo...

Lo unico que pido a mi jefe es que no sea más tonto que yo o, en otras palabras, que pueda aprender de él, crecer personal y profesionalmente su lado.
JM

FAH dijo...

@josé miguel bolívar. gracias. sí son un conjunto de cosas: ejemplo, lo primero, que representa coherencia entre dichos y hechos; luego pasión por las personas, que te interesen más allá de la relación mercantil buscando su crecimiento en todas las dimensiones, y eso representa una gran generosidad. También hay que ser competente, dominar de lo que se habla para generar credibilidad, etc. abrazo.

Juan José López JARILLO dijo...

Lleva usted mucha razón Don Francisco,MUCHA:"Los ganadores buscan soluciones; los perdedores buscan excusas"

Cordiales Saludos

FAH dijo...

@juan josé lópez jarillo. gracias por pasarte y participar. salu2.

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