Galardonado con el «Premio Coach de Honor 2017» de APROCORM que se entregará el 16 de junio en la Gala de su X Aniversario en Murcia

domingo, 26 de abril de 2009

Tiempo objetivo vs. tiempo subjetivo

Hace algunas semanas escribí un post titulado “Trabajo objetivo vs. trabajo subjetivo”; esa distinción que hacían los griegos entre lo que hay que hacer (trabajo "objetivo") y cómo lo vive cada uno (trabajo "subjetivo"). Ante las mismas realidades no todos respondemos de la misma manera: hay gente que se crece y hay gente que se derrumba; gente que ve una solución a cada problema y gente que ve un problema a cada solución; gente que se queja del clima y gente que extrae su jugo.

Hoy me gustaría hablar de dos conceptos parecidos: tiempo “objetivo” y tiempo “subjetivo”. El primero hace referencia al paso cronológico que marca el minutero del reloj; el segundo al uso que hacemos cada uno del mismo. Siendo el tiempo “objetivo” el mismo para dos personas su percepción (tiempo "subjetivo") puede ser completamente distinta; de ahí vienen expresiones como “se me pasa el tiempo volando” o “se me hacen las horas eternas”. Hay momentos en que parece que el reloj no avanza y en otros en que nos gustaría ralentizarlo.

Hay un cuento del argentino Jorge Bucay que lleva por título “El Buscador” que merece la pena escuchar. Cuando nos llegue la hora (todos tenemos fecha en el calendario), la única cuestión será: ¿Cuánto disfrute de cada jornada? Escucha a tu "corazón" y déjate llevar sin dejarte seducir por esa "razón" demasiado basada en el instinto de supervivencia...