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sábado, 13 de junio de 2009

Música de otro planeta

En varias ocasiones hemos dedicado algunos posts sobre la importancia de la música como lenguaje universal capaz de cambiar el mundo (ver post “La música como generadora de estados de ánimo”).

El pasado jueves el diario El Mundo publicaba una entrevista con Mark Johson con el título: “Música de otro planeta”. Me ha gustado mucho. Allí decía:

“Mark Johnson paseaba por una calle de Santa Mónica (California) hace cuatro años cuando en su camino se cruzó Roger Ridley. Cantaba con su guitarra una versión del célebre tema de Ben E. King 'Stand by me'. "Me acerqué y le pregunté si podía volver con un equipo de sonido y grabarle", recuerda este productor. "Pensó que estaba mal de la cabeza, pero accedió". Sin saberlo, aquel artista callejero ponía la primera piedra de 'Playing for change', un movimiento multimedia que apuesta por la música como motor de cambio.

"Es algo que llega a todo el mundo", dice Johnson convencido en una terraza del centro de Madrid. Viste vaqueros, camiseta y camisa abierta, gorra y deportivas y ha venido para presentar oficialmente a sus músicos, los que ha conocido recorriendo el mundo. "Fuimos a Nueva Orleans después del huracán Katrina". Con la ciudad arrasada y los muertos todavía en la memoria, la música no dejó nunca de sonar. "Allí conocí a Grandpa Elliot, que lleva más de 60 años tocando en la calle". El proyecto sumaba voces.

Tres personas -y unas cuantas cámaras- han acompañado a Johnson en su aventura de buscar ritmos diferentes, culturas lejanas, historias anónimas. Han grabado en Italia, España, Sudáfrica, Oriente Próximo, Irlanda del Norte, Katmandú y México, entre otros muchos rincones. "La gente toca en la calle por muy diversos motivos". En Barcelona, dice, simplemente lo hacen "para celebrar la vida. En Sudáfrica para alejarse de la muerte".

Suena el iPhone de Johnson, al que mira de reojo durante toda la entrevista. El próximo 27 de junio va a actuar la orquesta de 'Playing for Change' en el Festival de Glastonbury, en Inglaterra. Será su debut en Europa. Setenta músicos procedentes de medio mundo se subirán al escenario. "Ahora estamos con todo el papeleo para los viajes, los permisos...", se excusa con una amplia sonrisa tras colgar el teléfono.

Para este productor e ingeniero, los músicos callejeros "marcan el pulso de una ciudad". De paseo por el centro de Madrid, la suerte no acompaña o la música se ha ido a otra parte. Ni un artista se deja ver por la zona. "Bueno, está nublado...", dice Johnson con sentido del humor.

El 'Stand by me' fue su carta de presentación. Más de 30 artistas, desde distintos puntos del planeta, participaron en esta singular versión que conquistó la Red y, sin una campaña planificada como tal, empezó a circular de correo electrónico en correo electrónico. Después llegaron 'One love' y otros tantos temas que componen su primer disco. "Aquí no importa tu procedencia, tu raza o tu religión... Sólo se trata de escuchar y disfrutar". Y el mundo, es cierto, se ve de otra manera.

Búsqueda a conciencia
En una reserva india, en una estación de metro, en un suburbio, en un poblado africano... Han buscado a conciencia voces que se alzaran para hacer un mundo más amable. Pero no sólo se pretende eso. Detrás de este movimiento, al que también se han sumado artistas como Manu Chao y Bono, hay un sueño que trata de dar oportunidades a quienes despliegan su arte a cielo abierto.

'Playing for change' ha creado una fundación que ha empezado a construir escuelas de música -ya tienen una en Sudáfrica y pronto abrirán otras en Mali, Ghana y Nepal- que ofrezca formación a chavales con pocos recursos y a sus comunidades. "La idea es utilizar 'webcams' para que los alumnos de todos los centros estén en contacto".

Fue en una estación de metro de Nueva York, hace una década, cuando Johnson empezó a dar vueltas a la idea de convertir la música en una filosofía de vida. Dos monjes vestidos de blanco tocaban ante 200 viajeros que dejaban pasar los trenes mientras escuchaban emocionados. "Les unía la música".

Hace cuatro años encontró a Roger Ridley y, desde entonces, ha buscado por el mundo a otros muchos 'Ridleys'. El original falleció hace dos años pero, Johnson y el resto del equipo han conseguido hacerle un poco inmortal gracias a la música”.

Os dejo con el 'Stand by me' combinado:

3 comentarios:

MaS dijo...

Siempre he pensado que el aire acondicionado en cualquier domicilio u oficina de Madrid es tan imprescindible como la calefaccion en Teruel, o la nevera, o...¿qué sucedería si ademas introdujeramos un tema musical en el umbral de la puerta? ¿qué cuando atravesaramos la puerta de cualquier lugar sonara un tema, cantara Grandpa Elliot y todos los demás?
Gracias Paco, ahora no siento ni frio ni calor...sólo sonrio canturreando.
Sencillamente maravilloso.

guillem dijo...

coaching musical para empresas y organizaciones:

http://sinerzia.com/es/musicaina.php

el video es muy divertido

saludos

FAH dijo...

@mas. gracias por pasarte y por tus siempre interesantes (y desacostumbradas) propuestas y recomendaciones. salu2.

@guillem. gracias por la recomendación y el video. la música siempre aporta valor... salu2.

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