El sábado 27 de mayo (13 a 14.30 horas) y el sábado 10 de junio (12 a 14 horas) estaré en la caseta 266 (Deusto/Planeta) de la Feria del Libro de Madrid firmando ejemplares de #AprendiendoDeLosMejores y #TuFuturoEsHoy

viernes, 10 de julio de 2009

Más ideas para emprendedores (I)

El otro día escribí un post titulado: Algunas ideas para emprendedores, en el que daba algunas pautas a tener en cuenta en el mundo del emprendizaje. Apunto ahora otras ideas al hilo de conversaciones tenidas en los últimos días con ex empresarios y con otros futuros emprendedores:

La virtud de la "paciencia".
No se abre la puerta del negocio hoy y mañana ya está lleno. Más bien sucede lo contrario: el primero no entra nadie, el segundo un despistado y el tercero más gente. Hay que saber esperar porque casi nada que merece la pena en esta vida se construye de un día para otro, y si así ocurre, suele cumplirse el principio inglés: Easy come, easy go. Merece la pena recordar las palabras de la Madre Teresa de Calcuta: "Quien es un maestro en paciencia, es un maestro en todo".

La virtud de "no escuchar".
Un empresario es, en cierto modo, un visionario; alguien que ve cosas que los demás no ven, por eso cree que ha descubierto un nicho que a los demás se le ha pasado por alto y espera cubrirlo. Como visionario, suele ser un incomprendido, porque él ve cosas que para los demás pasan desapercibidas. Estos como no son capaces de apreciarlas intentarán disuadir al emprendedor de que lleve adelante su idea. Por eso, es importante también de vez en cuando hacer oídos sordos y no escuchar.

La virtud de "vender".
Cualquier negocio -Telepizza, Audi, Custo, Alcampo...- vive de lo mismo: de vender. Es cierto que hay otra cosas a las que hay que prestar atención, pero si no hay facturación todo lo demás carece de sentido. Lo primero es lo primero, y hay que tener una fuerte orientación comercial y hacia al cliente, porque con ingresos por ventas todos los demás problemas, antes o después, se pueden solucionar.

La virtud de la "fortaleza emocional". Un empresario tiene que ser emocionalmente fuerte porque los momentos de soledad, bajones y dudas, ocurren cada cierto tiempo. Hay que tener una actitud positiva y tono vital alto para no venirse abajo. Una recomendación es estar rodeado de gente que anime e inyecte ilusión, entusiasmo y ganas de salir adelante. Como en otras ocasiones he dicho, "los pesimistas son un cáncer", ni viven ni dejan vivir.

La virtud de la "calidad".
Mi filosofía de trabajo ha sido (o he intentado que fuese) la de la calidad. Hagas lo que hagas que merezca la pena y si no, no lo hagas. La gente, con mayor o menor prontitud, premia lo bueno. Además, la calidad crea "marca", que no es otra cosa que credibilidad, y la credibilidad es el mejor argumento de venta.

La virtud del "precio".
Evidentemente que a todos nos gusta ganar el máximo por nuestro trabajo pero hay que ser razonable y ofrecer un precio que sea coherente y sensato. La relación calidad-precio es muy importante. Además, de las 4P del marketing -product (producto), place (lugar), promotion (publicidad) y price (precio)- el precio es la más sensible porque es la que toca más directamente el bolsillo de la gente, y a la gente no le gusta que la tomen el pelo; y si se hace, se acaba vengando.

Otro día apuntaré algunas otras ideas más.