Participa en Instagram y gana un ejemplar firmado de la 3ª edición de «Tu futuro es HOY» (Alienta)   l  Pulsa en el siguiente link

lunes, 19 de octubre de 2009

Management: mucho ruido y pocas nueces

Tropiezo de casualidad con un artículo de Santiago Álvarez de Mon, Profesor del IESE Business School. Lleva por título: "Management: mucho ruido y pocas nueces" y se publicó hace bastante tiempo en Expansión & Empleo. Os lo dejo porque Santi siempre tiene una gran habilidad para ver la jugada de manera desacostumbrada. Frente al discurso manoseado sabe aportar una mirada diferente. Aquí va:

Where there is a will, there is a way, dicen los americanos. A menudo, instituciones faltas de un will –voluntad– original y fecundo, ponen el énfasis en un the way –camino– forzado y artificial. La empresa no es ajena a este desequilibrio. Invierte horas, dinero y talento en modos sofisticados de dirección que con frecuencia devienen en superfluos debido a una radical carencia de interés.

En una suerte de paradoja hiriente se ponen en práctica nuevos métodos de trabajo, que acaban dándose de bruces con la apatía y desgana de profesionales psicológicamente amortizados. El arsenal actual de medidas no tiene parangón. Programas de formación in company, sesiones de team building, evaluaciones 360º, assessment centers, planes de carrera, outdoor training, coaching, en sí mismos valiosos –aunque su inflación me invita a la prudencia–, pueden tornarse estériles y contraproducentes.

¿Posible causa de brecha tan acusada? Con toda la cautela del mundo, que el interés, la ilusión, el hambre, en definitiva, the will, ha hecho mutis por el foro. No es fácil que vuelva a golpe de cornetas y modas que se quedan en la epidermis del tejido empresarial.

“El interés principal del hombre no es encontrar el placer o evitar el dolor, sino encontrarle un sentido a la vida”, reflexiona Viktor Frankl. Cuando lo que hago tiene sentido, cuando el proyecto para el que trabajo merece la pena, cuando mi función es relevante, cuando el producto-servicio es de calidad, cuando tengo espacio vital para crecer, es más fácil que el interés, la curiosidad y la pasión se instalen en la cultura corporativa.

Entonces, y sólo entonces, las herramientas de dirección contribuyen a un propósito loable y cumplen su misión. La empresa, sobrada de comités, normas, jerarquías y organigramas, necesita dramáticamente una inyección de vitaminas que le devuelva un pulso firme y estable. En esta era obsesionada por medir y controlar, habría que releer y entender el Principito.

“Lo esencial es invisible a los ojos. Sólo se ve bien con el corazón.” Por mucha lógica, análisis y planificación que se ponga, si el corazón no es movilizado, si los valores más sublimes no son convocados al calor de una causa noble, el plus de energía y compromiso que los tiempos venideros nos van a requerir, brillará por su ausencia.

¿Cuándo se retira cabizbajo y triste el corazón? Cuando el talento no encuentra la tarea que le espabila, cuando el equipo se marchita en reuniones estúpidas, cuando la libertad es vigilada, cuando la frescura y espontaneidad son sospechosas, cuando el espíritu y genio humanos son sofocados. Si en esa encrucijada crítica se dimite mental y moralmente, invertir en una "gestión puntera" mucho me temo que sea una opción baldía y cara.

Cuando hablo del corazón no lo hago sólo como recinto de emociones, afectos y sentimientos, sino también, siguiendo a Gómez-Oliver, como sede de la inteligencia. No estoy propugnando una empresa blandita y plañidera, sino sensible, profesional, amable y exigente. "El corazón tiene razones que la razón no entiende", dice Pascal.

La razón debería ser lo suficientemente inteligente y humilde como para escuchar los recados del corazón. Entonces alcanza su cima intelectual. Observo poca lucidez y razón en nuestras organizaciones, a lo peor porque el corazón está ausente. Si ese es el caso, hasta que reaparezca con nuevos bríos y energía, ahórrense medidas más estéticas que rentables.

* Para despedirme hoy dos cosas:

- Primero. En twitter, gracias a @albarte, he podido leer un excelente post de López Iturriaga sobre Andrés Montés con el título: "Joder Andrés, esto no se hace". Muy emocionante.

- Segundo. Se incorpora a nuestro equipo del blog de "Aprende del Deporte", Javier Lozano, Presidente Liga Nacional de Fútbol Sala y anteriormente Director de la Cantera y del Área Profesional del Real Madrid. Fantástica noticia. Bienvenido Javier.