«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

martes, 6 de octubre de 2009

No es lo duro que trabajas, sino cuánto aportas

Hoy he recordado esta historia recogida en "La comunicación eficaz" de Lair Ribeiro:

"Imagine un navío cruzando el océano, con un cargamento de oro a bordo, un barco potente, capaz de enfrentarse a las tormentas navegando a todo vapor. Realiza un viaje de gran importancia, rodeado de todas las precauciones.

Un día, el motor sufre una avería. Inmediatamente el comandante llama al técnico del puerto más cercano, quien trabaja durante una semana sin obtener resultados.

Llaman entonces al mejor ingeniero naval del país más próximo quien trabaja en el motor tres días completos, sin descanso, y tampoco obtiene nada. El barco continúa averiado.

La empresa de navegación llama entonces al mejor especialista en ese tipo de motores. El especialista llega, observa detenidamente el cuarto de máquinas, escucha el ruido del vapor, examina la instalación de los tubos, abre su caja de herramientas, saca un pequeño martillo, da un golpe en una válvula roja que estaba un poco suelta y guarda el martillo en la caja. Ordena encender los motores y todo funciona con normalidad.

Llegan las facturas a las oficinas de la empresa de navegación. Por una semana de trabajo, el técnico cobra 700 dólares, 100 dólares por día; el ingeniero naval, por tres días de trabajo, cobra 900 dólares, 300 por día; y el especialista, por su parte, cobra 10.000 dólares por el servicio.

– ¿Cómo es que cobra 10.000 dólares por un minuto de trabajo y un solo golpe de martillo?, se pregunta la empresa.

Consultado al respecto, el especialista envía el siguiente detalle de gastos:

Por dar un golpe al martillo: 1 dólar; por saber dónde golpear: 9.999 dólares."

13 comentarios:

Katy dijo...

Genial, está más claro que el agua. Esto pasa cuando tienes una avería en casa, fontaneros,calefactores, albañiles, Dios me libre de ellos. Cobran por minutos, desplazamiento IVA, y si estan unas horas parece que han hecho algo, el tiempo empleado justifica el precio. Ahora eso si, si por cambiarte una gomita de nada en el grifo 5 minutos te cobra el trabajo de una hora el grito en el cielo. El tiempo es oro dicen... Depende de que lado estés.
Buen post y real como la vida misma.
Un saludo

FAH dijo...

@katy. así es, y muchas veces (ése es el problema) precio y valor divergen... ;)

John Oliver dijo...

Amén

FAH dijo...

@john oliver. gracias ;)

Fernando López Fernández dijo...

Buen ejemplo. Lo único que no comprendo muy bien es por qué la empresa no lo entiende. Detrás de ese golpe de martillo hay mucha inversión en tiempo y mucho conocimiento. Además resuelve el problema.

Este ejemplo se da bastante en la vida real, tanto por parte de clientes, proveedores y empleados que desde mi punto de vista confunden la velocidad con el tocino, es decir, el tiempo con el resultado. Un post para debatir mucho.

Un abrazo

FAH dijo...

@fernando lópez fernández. bueno, es lo de siempre, confundir "precio" con "valor". Como es habitual decir: "A veces lo caro es barato y viceversa". Es un tema de sensibiliad de saber leer entre líneas.

Te mando un nuevo proyecto que "renace": Música y Emociones: http://musicayemociones.blogspot.com.

Abrazo,

Fernando dijo...

Paco, fantástico Post. Me ha recordado a la teoría del conocimiento tácito y explícito de Nordström y Ridderstrale.

Un fuerte abrazo

FAH dijo...

@fernando. gracias, as usual. qué importante es aportar valor de verdad que es lo q marca la diferencia y no "hacer por hacer". 1 abrazo.

MaS dijo...

..y sucede muchas veces que el que más aporta, o remata, no es el que hace toda la jugada..pero salvando la comparación con nuestro querido futbol, donde el goleador se lleva los vítores, aplausos y una cifra con ceros que van de izquierda a derecha, en nuestros pequeños partidos, el ayudante, aquel que ni siquiera tiene nombre en la descripción de puestos de trabajo , y que es el que, con maestria, da LA vuelta de tuerca a ESO...no conduce un ferrari, nadie sabe cómo se llama, su nómina da risa, o es "temporero"...pero eso sí, el ingeniero jefe de mantenimiento de...firma el arreglo.
Aportar va a ser como amar, que a veces, no es recíproco.
Saludos,

FAH dijo...

@MaS. q tal? te echábamos de menos x aquí. Es muy cierto lo que apuntas. 1) q los éxitos son colectivos; 2) no siempre se reconoce el trabajo de quienes hacen una labor callada. ¿Te acuerdas de "Los intocables"? (hoy me has dado pie para hablar de ello).

Respecto al fútbol, la justificación de las remuneraciones de los delanteros son debidas a que "crear" (atacar) siempre es teóricamente más fácil que "destruir" (defender). Di Stéfano decía: "construir una silla lleva mucho tiempo, destruirla de 2 patadas se viene abajo"... Pero tal vez sea cierto que existe demasiada diferencia entre unos y otros y tal vez aki podría estar la solución desde el punto de vista retributivo: "La diferencia entre el q más y menos cobra no será superior al X%" (30-40%?). Iker Casillas decía: "a un delantero y a un portero nos separa 90 metros y cientos de millones de pesetas".

gracias, como siempre. salu2.

Economía Sencilla dijo...

Gran verdad, y es algo que además deberían plantearse todos los empresarios, yo me lo preguntaba el otro día, ¿por qué está tan generalizado el "pago por tiempo"? ¿No deberían importar más los resultados obtenidos? ¿Tiene sentido la jornada de 40 horas semanales (en ocasiones más)?

Etcétera, etcétera.

Como es bien conocido (ley de Parkinson), tendemos a llenar todo el tiempo disponible para la ejecución de la tarea, si estamos ocho horas en el trabajo, haremos X tareas, pero lo malo es que si estamos nueve horas, haremos las mismas X tareas, y si estuviéramos siete, también las haríamos (dentro de un orden, claro, si estamos una hora, quizás no seamos capaces).

Un saludo
Pablo Rodríguez

Germán Gijón dijo...

Me recuerda a una historieta que algún bloguero publicó no hace demasiado tiempo. Es algo así como "Una mujer contrata a un pianista para una recepción de postín en su casa. Tras la actuación, la mujer se levanta antes que sus invitados, se acerca al pianista y de dice:
-Qué maravilla. Me gustaría tocar el piano como usted.
-No, señora, no le gustaría -le responde el pianista-, a usted le gustaría el reconocimiento de sus invitados pero no estaría dispuesta a pasarse veinte largos años practicando ocho horas diarias para llegar a tocar como yo".
Y es que el reconocimiento del esfuerzo y la experiencia muchas veces no puede ir reflejado en factura.
Un saludo, Francisco.

FAH dijo...

@Economía sencilla. Muchas gracias x pasar y participar. Lo q apuntas de la "Ley de Parkinson" es una verdad como un templo.

@german gijón. muchas gracias. buena historia, desde luego. Me gusta decir q el éxito tiene una parte "visible" q es lo q los demás ven y una "invisible" q solo aprecia quien lee entre líneas. salu2.

Publicar un comentario en la entrada