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domingo, 25 de octubre de 2009

Sentido común: Good-Cheap-Fast

Leo en un cartel:

We offer three kinds of service: Good, Cheap, Fast. You can pick any of two / Ofrecemos tres clases de servicios. Puede elegir los 2 que quiera:

- GOOD service CHEAP won´t be FAST / Bueno y barato no puede ser rápido.
- GOOD service FAST won´t be CHEAP / Bueno y rápido no puede ser barato.
- FAST service CHEAP won´t be GOOD / Rápido y barato no puede ser bueno.

¿Qué conclusión extraemos de aquí?

Que el sentido común (que no es práctica común) es la regla número uno en cualquier ámbito, tanto para la vida, en general, como para el mundo de la empresa, en particular. No se deje llevar por los cantos de sirena, no existen. El sabio consejo de "nadie da duros a cuatro pesetas" es una verdad como un templo, por eso en más de una ocasión he dicho que muchas abuelas sin estudios (que conocen lo que es sufrir) saben más que muchos economistas que prometen el oro y el moro.

El sentido común donde funciona muy bien es en el mundo de las finanzas y las inversiones. Cuando alguien quiere invertir y tiene poca cultura financiera siempre le acaban tomando el pelo.

El sueño de todo inversor es siempre el mismo: ganar lo máximo, con el menor riesgo y en el plazo más breve posible. Eso se llama ciencia ficción. No olvide que todos los "más" tienen sus "menos". Lo decía Maquiavelo: "Así pues, en todos los asuntos humanos uno se da cuenta, si los examina de cerca, que es imposible eliminar una inconveniencia sin que surja otra… Aquí, en todas las discusiones, uno debería considerar que alternativa conlleva menos inconveniencias y debería adoptar ésta puesto que es la mejor opción: nunca se encuentra ningún tema claramente delimitado y no abierto a debate".

A la hora de invertir hay que manejar 4 variables: Rentabilidad, Seguridad, Liquidez y Fiscalidad.

- RENTABILIDAD alta, SEGURIDAD baja.
- RENTABILIDAD alta, LIQUIDEZ baja.
- FISCALIDAD buena, LIQUIDEZ baja.

Recuerde que hay mucha gente que vende humo, pero nadie le obligó Vd. a comprarlo. Sentido común: nada que merece la pena suele ser fácil. Como decía J. Kenfield Morley en Some things I believe, "para invertir su dinero, la cantidad de intereses que desee obtener depende de si desea comer bien o dormir bien". Así de simple. Es razonable que si un activo financiero es más arriesgado que otro -los precios fluctúan más y hay menos posibilidades de saber qué va a ocurrir-, ofrezca una rentabilidad superior. Es un tema de sentido común, puesto que de otro modo, ¿cuál es el incentivo para invertir en ese activo que tiene más riesgo y ofrece la misma rentabilidad?

A pesar de todo, el mayor error que cometen los inversores a la hora de invertir es comparar sólo rentabilidades y no riesgos. Si el banco A le da el 5% y el B el 8%. ¿Cuál escoge? ¿El del 8%? Mal hecho. Lo que tenía que haber dicho es que no tiene información suficiente. La rentabilidad es al precio lo que el riesgo a la calidad. Nada es caro o barato por lo que cuesta sino por lo que aporta. Un coche que vale 20.000 euros puede ser mucho más caro que otro que vale 35.000 euros. Lo barato o caro no lo determina el precio sino el precio en relación a una calidad.

* Hoy es recomendable un interesante artículo en el diario El País sobre la "Generación kidadults o adultescentes", que aun pensando como adultos mantienen actitudes infantiles.