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domingo, 22 de noviembre de 2009

3 cosas innegociables

Para mí hay 3 cosas que son innegociables cuando uno ocupa un puesto directivo:

Primero. RESPETO: a la dignidad de ser humano. Según un estudio de Otto Walter entre 750 empleados lo que menos soportan éstos de sus jefes es que le falten el respeto. El 49% así lo señaló. Es normal, toda persona, con independencia de edad, color, posición, etc, merece ser tratada de manera respetuosa. La dignidad humana es incuestionable. Corregir no significa agredir. En la corrección siempre se tiene en cuenta al otro; en la agresión, no. La asertividad es una asignatura pendiente que todos debemos mejorar. Decir lo que se tiene que decir sin herir sensibilidades ni dejar al otro por el suelo.

Segundo. JUSTICIA: "Directivo, recuerda que tienes el suficiente pero injustificable poder sobre la vida de las personas. Ellos no te eligieron como jefe, por ello necesitas ser lo más justo y cuidadoso que puedas en el manejo de sus vidas". Son palabras de James Hoopes, autor de «False Prophets». Un directivo debe ser, ante todo, justo; y justo significa a cada uno lo que se merece, ni más ni menos. Las injusticias son tremendamente dañinas para el compromiso de las personas, y conviene recordar que el talento es el producto de competencias (saber) por el compromiso (querer); donde éste último factor actúa como apalancamiento y elemento diferenciador. En cierta ocasión le preguntaba a Pepu Hernández, ex seleccionador nacional de baloncesto y campeón del mundo en Japón 2006, qué era lo más difícil de ocupar el puesto de máximo responsable en un equipo; y me decía: " No sé exactamente lo que es más difícil, pero hay veces que tienes que tomar decisiones que no te gustan o que son complicadas, como en un momento dado decirle a alguien que no va a estar en el equipo o tomar una decisión que va a significar algo muy importante para el futuro o la carrera de un jugador. En muchas ocasiones esto es inevitable, por eso intentar ser justo, algo que no siempre se consigue, es un aspecto que considero imprescindible, ya que si bien a algunos les quitas oportunidades a otros se las das". Los amiguismos, los favoritismos y las afinidades personales pueden mermar notablemente el compromiso del equipo. y si el compromiso cae, el talento se resiente.

Tercero. COHERENCIA: el desfase entre palabras y hechos; el divorcio entre pensamiento y acción; la ruptura entre lo que se proclama y lo que se hace es demoledor para los equipos de trabajo. Decía Albert Schweitzar, "el ejemplo no es una de las maneras de influir en los demás, es la única". El teólogo alemán Romano Guardini afirmaba: “Educamos más por lo que somos y hacemos, que por lo que decimos”. Ghandi también lo expresaba con palabras parecidas: "Tú debes ser el camino que deseas ver en el mundo". Cuando los directivos predican austeridad y luego se van a hoteles de cinco estrellas o de comilonas, los empleados sienten que les están tomando el pelo y buscan "vengarse" a su manera. ¿Cómo? Habitualmente limitándose a cubrir el expediente lo que en entornos altamente competitivos donde se exige dar lo mejor puede ser tremendamente dañino para la competitividad de la empresa. 


18 comentarios:

Begoña Coach Politico dijo...

Fantastico FAH...como siempre.

Cuando tenemos impregnados estos valores, nos llama la atención encontrarnos con organizaciones cuyo valor más importante no son sus personas, quedando relegadas a un tercer o cuarto plano, y exigiendoles a su vez una implicación, un respeto no correspondido por sus Directivos.

Lamentablente siguen existiendo directivos así y florencen más en estos tiempos revueltos.

Para dar un aire fresco a mi comentario....si compartir que también parte de estos directivos comienzan a ser más conscientes y sin saber como hacerlo y queriendo hacerlo buscan la forma de aprender a hacerlo.

Gracias de nuevo FAH.

Katy dijo...

Estas tres cosa que citas como innrgociables debe ser algo inherente de cada persona en todos los órdenes de la vida- Y si me permites yo añadiría una cuarta y es "Ser consecuente" con todas ellas. están muy bien fundamentadas explicadas las tres-Un abrazo FAH y buen domingo

FAH dijo...

@Begoña Coach Político. Como bien apuntas el compromiso actúa en doble sentido, y muchas veces los directivos se quejan de falta de compromiso de sus empleados cuando al comprobar lo que ocurre en la organización uno sepa el motivo de esa falta de compromiso. desde luego, como apuntas, ser "conscientemente incompetente" es el primer paso para mejorar. gracias. salu2 y buen domingo.

@katy. muchas gracias x pasarte y comentar.

PD: por cierto, "tigres, los mejillones rellenos" de tu blog de cocina, me encantaron... a lo mejor me animo a hacerlos ;) buen domingo.

Dejo x aquí ese blog para que los blogueros se pasen: "Para hincar el diente": http://katy-parahincareldiente.blogspot.com/

Fernando López Fernández dijo...

Fantástico Post.

De las tres cosas innegociables, la más difícil de aplicar quizás sea el sentido de la justicia porque es allí donde se más errores se pueden cometer, aunque sean de forma inconsciente. Por otro lado, la percepción del empleado influye mucho en esto. Se puede ser justo, pero si la percepción del empleado no es esa. (ocurre mucho) el sentido de justicia se diluye.

Me ha gustado mucho.
Un abrazo

FAH dijo...

@fernando lópez fernández. ¡qué gran verdad dices! Es la más difícil de poner en práctica por lo que apuntas: el lado emocional. En mi experiencia es tan difícil ser justos porque emitimos juicios más basados en el corazón que en la cabeza. Cuando hay vínculos afectivos y emocionales (cosa que ocurre más en las mentalidades latinas y mediterráneas) es más difícil ser justo. Gracias x pasar. abrazo.

Germán Gijón dijo...

La ausencia de todos estos valores innegociables da como resultado una lógica reacción. Existen máximas que todo directivo debe asumir y estas que nos propones son unos de los pilares más importantes. La inclusión de las citas, sumamente explícita.
Un gran artículo, Francisco.
Un abrazo.

FAH dijo...

@germán gijón. muchas gracias x tus palabras. Los posts deben servir para reflexionar y ayudarnos a caminar, porque todos sabemos que "una cosa es predicar y otra dar trigo"; el liderazgo no es un estado sino un proceso que se cuece a fuego lento. abrazo.

Astrid Moix dijo...

Coincido con Fernando más arriba en la dificultad de aplicar justicia y en la carga subjetiva que contiene, sobre todo en su percepción por parte de empleado. Suele pasar que cada uno tiene su versión y además los españoles tendemos a "emocionalizar" mucho estos procesos. Pero la dificultad no quita valor al empeño,sino todo lo contrario.
Muy buenas reflexiones para empezar la semana.
Saludos,

FAH dijo...

@Astrid Moix. gracias. estoy totalmente de acuerdo, la percepción y las emociones juegan un papel determinante que complican mucho la cosa. salu2.

Alfonso Sagi-Vela dijo...

Hola, casi buenas noches.

Buena entrada y comentarios, un lujo de blog.

Breves apuntes a "3 cosas innegociables":

- ASERTIVIDAD, asignatura pendiente. Muy de acuerdo, aunque avanzar en ella requiere de un cambio cultural harto difícil en nuestro país: para muchos, no quedar "por encima del interlocutor" en un desacuerdo es un signo de debilidad

- JUSTICIA, es meritorio el hecho de practicarla. Facilita las cosas (y es conducta directiva muy recomendable) explicar las decisiones tomadas, sobre todo las de mayor alcance.

- COHERENCIA. Me alegra que la última entrada de mi blog tenga un contenido similar a este concepto. Por cierto, Francisco, gracias por hacerte seguidor. Es un honor.

FAH dijo...

@alfonso sagi-vela. gracias x pasarte y participar. ahora echaré un vistazo a tu post. me kedo con lo q apuntas de asertividad. Nos gusta quedar x encima. Decía Groucho: "Lo mejor de ganar es q hay otro q pierde". Esto es un grave error. salu2.

Fernando dijo...

Fantástico post, Paco. Y desde luego no puedo estar más de acuerdo con él. Subrayo las tres facetas y te dejo algunas reflexiones:

Sobre la justicia: Es muy difícil dar a cada uno lo que se merece sin generar suspicacias y sentimiento de agravio. Las personas tendemos a compararnos y fijarnos más en el otro que nosotros mismos. Desde mi experiencia profesional, la justicia es un reto de los más complicados de gestionar.

Sobre la coherencia: como intentes ser quien no eres, como intentes interpretar un papel en lugar de ser auténtico siendo tú mismo con tus valores, estás perdido como directivo o como gestor de cualquier grupo humano. Se pierde la legitimidad.

Sobre la Dignidad: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Un aspecto que debe diferenciar al buen directivo del mal directivo es saber contar hasta diez. Todos somos humanos y todos en un momento dado podemos calentarnos y faltar al respeto a alguien. Por ello creo que el buen gestor en esos momentos, respira, cuenta hasta diez y salva la situación. Aunque esto se puede educar, creo no todo el mundo vale para un puesto directivo.

En fin, que no son más que unas reflexiones del campo de batalla.

Un abrazo

Fernando

MaS dijo...

Reconozco que tengo prejuicios, y estereotipos con la palabra Directivo. Y es un problema porque para avanzar tendré que dar el salto. Y no me gusta.
Si una persona en el desarrollo de su trabajo es capaz de faltar al respeto a otra..., si uno, que se dice profesional, no es capaz de, aplicando todo lo que conoce, ser justo para con todos (el implicado, el area de negocio y la empresa) y hacerselo saber, llegar y transmitir al implicado directamente, para que no perciba una injusticia en su persona..., si alguien cree que es coherente poniendose él como bara de medir...
y, ved que no digo directivo, digo cualquiera...
Querido Paco, esta piedra en mi zapato me hace un daño terrible, y como suelo decir, no se si sacarme la piedra, o quitarme los zapatos...
un saludo, siempre cordial,
M.

MaS dijo...

http://trueque-mas.blogspot.com/, Paco ¡ya está!,¡me atreví!.
Gracias por tus empujoncitos...iremos viendo qué verdad (true Qué) sale de todo esto.
un saludo, M.

FAH dijo...

@fernando. gracias por tus aportaciones directivas del campo de batalla. desde luego, lo de ser justo es tremendamente complicada, hay que tener una visión integral de las cosas nada sencilla de alcanzar. La autenticidad, como dices es el primer requisito del buen directivo, y también de la felicidad como personas. Es imposible ser feliz siendo otros. Y respecto al respeto, los calentones suele pasar facturas importantes. Tranquilidad de espíritu y serenidad son cualidades de todo buen directivo, porque el directivo a menudo vive en medio de conflictos. abrazo.

@MaS. Estoy totalmente de acuerdo con lo que planteas. Los directivos no son diferentes de los empleados, son personas. Tal vez con mayor responsabilidad e influencia en sus decisiones pero nada más. Respeto, justicia y coherencia son aplicables a todas las personas. abrazo.

Y enhorabuena!!!... y gracias, xq estoy seguro de q voy a aprender mucho... gracias x hacer el esfuerzo de adelantarlo a 2009... "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" ;)

GDS dijo...

Justicia, me recuerda a una frase de Juan Pablo Duarte:

"Sed justos lo primero, si queréis ser felices".

Saludos.

FAH dijo...

@GDS. gracias x la frase, me la apunto. Por dónde andas, sigues x España? salu2.

Yuanyuan Lin dijo...

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