miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Eres un loco o un genio?

Este video me lo hizo llegar hace algún tiempo mi amigo Nicolai Fahrenbach desde Alemania. Habla de ver la vida de manera desacostumbrada, porque sólo entonces se es capaz de descubrir nuevos mundos. Lo dijo Robert Frost en "The road not taken": "Dos caminos divergían en el bosque, yo tomé el menos transitado y eso hizo que todo fuera diferente".

Siempre he sentido una especial predilección por aquellas que tienen visión de futuro. El "visionario" ve ciertos aspectos de la realidad que pasan desapercibidos para la mayoría de las personas. Más tarde pudiera parecer que eso se le podría haber ocurrido a cualquiera –es obvio, dicen algunos–, pero lo cierto es que ha sido él y no otros, el que ha sido capaz de percibir algo que la mayoría no supo ver en su día y que estaba ahí al alcance de todos.

El visionario es un adelantado a su época, y como tal, un incomprendido. Es capaz de apreciar lo inapreciable para el común de los mortales. Por este motivo, el visionario no está visto con buenos ojos, es un rara avis que no entra en las coordenadas del hombre normal.

Esa visión es una mezcla de experiencia, curiosidad, capacidad de escuchar y observar. Todo ello se combina y aparecen intuiciones que anticipan escenarios difícilmente explicables para otros. No es algo innato sino experiencia intensa acumulada (Ver "Blink o el poder de la intuición (I)", "Blink o el poder de la intuición (II)", "Blink o el poder de la intuición (y III)").

Gran parte del éxito empresarial reside en tener visión de futuro, en la capacidad de adelantarse a los acontecimientos, en la habilidad de leer entre líneas, en la clarividencia para ver un poco más allá que el resto. Las oportunidades están ahí, sólo hay que tener un poco de sensibilidad ante lo que nos rodea para saber palparlas.

* Hoy en el blog "Fútbol: Fenómeno de Fenómenos" el post "El fútbol enseña muchas cosas"; y el blog "Españoles por el mundo" el post "Londres, a examen (y II)".