lunes, 14 de diciembre de 2009

Diferencias culturales: el Second Act

Hace ya algún tiempo escribí en este blog un post titulado "El dilema del peatón". Allí hablaba básicamente de cómo las diferencias culturales influyen en las relaciones profesionales y citaba un libro muy conocido de de Fons Trompenaars que lleva por título "Riding the waves of culture. Understanding cultural diversity in business".

Hoy mismo, incluso, se puede leer una entrevista a Francisco Soler, socio del bufete Garrigues en la oficina de Shanghai (China), que habla precisamente de cómo influye el tema cultural a la hora de relacionarse y hacer negocios, en este caso, con los chinos.

Comento todo esto porque Ana B. Nieto, corresponsal del Cinco Días en Nueva York, escribe en su blog "Made in USA", un interesante post con el título "A propósito de Tiger" que me ha gustado mucho en el que habla de lo que se conoce en la sociedad norteamericana como el "Second Act" (Segundo Acto) y que hace referencia a qué pasara con la carrera profesional del jugador de golf en lo sucesivo. Lo reproduzco y que cada uno saque sus propias conclusiones:

"Tiger Woods se retira por tiempo indefinido del golf, un deporte en el que ha brillado como nadie. La serie (parece que extensa) de aventuras extramaritales que ahora salen a la luz ha asestado un golpe duro a su carrera deportiva y a su imagen. Accenture, una consultora que montó su campaña de marketing alrededor de golfista ha roto su relación de seis años con él y Gillete también irá retirando poco a poco al que hace nada era una de las imágenes de su producto. ¿Es el fin de la estrella de 33 años? Posiblemente no.

En EE UU se habla mucho del “sueño americano”, esa idea de que en democracia, los ciudadanos de cualquier estrato social pueden aspirar y, de hecho, lograr una vida mejor, más rica y más feliz. Es algo a lo que la Declaración de Independencia se refirió en sus primeras líneas cuando afirmaba que todos los hombres son creados iguales y tienen derechos irrenunciables entre los que figura la vida, la libertad y algo tan bello como “la búsqueda de la felicidad”.

La verdad es que no creo que este sueño (que la literatura de Horatio Alger terminó de popularizar) sea exclusivamente americano. Me vienen a la cabeza los ejemplos de personas que en España se pusieron manos a la obra con más ilusión que medios y terminaron al frente de empresas que hoy se encuentran en todo el mundo. Isak Andik, por ejemplo, empezó vendiendo zapatos y abrigos en su coche antes de crear Mango.

Lo que sí es algo muy americano es lo que se llama el Second Act, algo que queda mejor en inglés que en la traducción que se me ocurre de segunda oportunidad o reinvención, si es caso.

Los reveses no son para siempre y no es raro ver como muchos de los que se han quedado por el camino por un error, una falta o un problema consiguen una segunda oportunidad para levantarse después de haber caído. No puedo hacer una lista extensiva porque sería larga y aún así me dejaría mucha gente o empresas fuera pero piensen en Steve Jobs y Apple.

¿Se acuerdan de Henry Blodget? Aquel analista que ayudó a colocar el humo de las puntocom en los noventa. Ahora trabaja para una publicación (Sillicon Alley Insider) que en un ambiente tan poco propicio para los medios de comunicación está, sin embargo, expandiéndose y contratando personal. Blodget tiene su público y ha ganado parte del respeto que perdió cuando se apagó su estrella.

¿Y Elliot Spitzer? El que fue el más combativo de los fiscales generales de EE UU y gobernador de Nueva York tuvo que dimitir tras conocerse que se relacionaba con prostitutas. Ahora está considerando volver a presentarse a las elecciones (esta vez para interventor de Nueva York) y ya ha empezado a tener apariciones públicas. ¿Un mago del Second Act? Donald Trump. ¿Un fabuloso Second Act en la política? Ted Kennedy.

Woods es un gran jugador de golf. En su vida personal tiene problemas que resolver cuyos detalles dudo que tengan que ser de la incumbencia general. Probablemente, las empresas que buscan una imagen corporativa que refleje una serie de valores se den cuenta de que muchas celebridades no son modelos a seguir sino simplemente modelos. Pero a Woods, como a otros profesionales, se le permitirá un Segundo Acto profesional después de una travesía por el desierto. Volverá al campo de golf y se le aplaudirá por ello".
* Hoy os quiero recomendar el post de Pedja con el título: "De los picos de Jerez y otros destinos"; una reflexión a tener muy cuenta: lo cotidiano a menudo no se valora, cuando a veces es un lujo... Ahí queda.