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jueves, 11 de febrero de 2010

MBA´s: ¿Ángeles o Demonios?

Se ha publicado recientemente el libro "MBAs: ¿Ángeles o Demonios?" (Gestión 2000), del periodista Juanma Roca que no ha dejado indiferente a nadie; una mirada crítica del mundo de las Business Schools que lleva a reflexionar y obliga a repensar la labor de estas instituciones (yo mismo soy profesor de una de ellas).

Juanma Roca (Lugo, 1978), autor de El reino de la humildad (Alienta, 2009) y Revolución Linkedln (Paidós, 2009), doctor en Comunicación por la Universidad de Navarra, Máster en Gestión de Empresas de Comunicación, y periodista económico especializado en management y escuelas de negocios. Es profesor de Redacción Periodística y Empresa Informativa en varias universidades, así como diplomado por INSEAD y visitante de Oxford.

Como periodista, ha trabajado en La Voz de Galicia, El Correo Gallego, La Prensa Gráfica de El Salvador y La Gaceta de los Negocios.

Desde diciembre de 2009 es el Director de Comunicación y Marca en Madrid de Deusto Business School mientras actúa como conferenciante y freelance para medios españoles, portugueses y británicos. Es miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Informadores de Gestión y del International Club of Higher And Business Education Journalists.

Hoy le tenemos aquí de invitado:

¿Cuándo y por qué nace "MBAs: ¿Ángeles o demonios?"?
Nace en diciembre de 2008 en forma de un reportaje sobre ese tema que planteo a la revista Compromiso empresarial. En ese momento, ya en EEUU, a raíz de la crisis, comenzaban a alzarse voces contra las escuelas de negocios, y creí que podría ser un buen tema de reportaje. El hecho es que publiqué ese reportaje en marzo de 2009 tras hablar con gente de varios países. Pero fue entonces cuando me di cuenta de que el tema era mucho más profundo de lo que aparentaba, porque se estaba cuestionando a todo un sector. Entonces, contacté por mail con Ángel Cabrera, prologuista luego del libro y presidente de Thunderbird, y le pregunté: "Ángel, ¿tan fuerte está siendo el debate? ¿Crees que daría para escribir un libro?". Su respuesta fue definitiva: "Juanma, si estás pensando en escribir un libro sobre el tema, es el momento oportuno, sin duda. Sólo te digo una cosa: prepara un libro potente, profundo, que vaya al centro de las escuelas, porque el debate alrededor de las escuelas y los MBA está siendo rotundo". Dicho eso, no lo dudé y me puse manos a la obra.

¿Cuál y por qué es la parte que más te gusta de todo el libro?
Sin duda, la del MBA Oath, el juramento hipocrático de los MBA, con el que me siento 100% implicado y de acuerdo. Yo mismo firmé ese Oath en julio de 2009 después de estar en contacto con los graduados MBA de Harvard que lo pusieron en marcha. Les dije que había hecho dos programas cortos en INSEAD de estrategia y liderazgo, pero que no era MBA, pero ellos me dijeron que con este libro y con mi interés en los principios del Oath, merecía firmarlo. Sin duda, creo que los alumnos involucrados en ese juramento de los MBA han visto el futuro antes que los decanos y, de alguna forma, les han mostrado el camino.

¿Qué reacciones está suscitando el libro en la comunidad académica de las Business Schools?
Como esperaba desde el principio del proyecto, he recibido tanto elogios como críticas. No podía ser de otro modo. Entiendo que es un libro incómodo para muchos y que a algunos no les agrade. Sólo he intentado aportar mi granito de arena a un sector que amo, pero que creo que no ha sabido responder a las críticas que ha recibido como era menester. Los decanos no pueden escuchar las críticas y mirar hacia otro lado o esconder la cabeza, como han hecho bastantes. Sabía que iba a levantar ampollas y suscitar el debate, pero en el fondo me alegro de haber suscitado ese debate, que creo necesario a todas luces.

¿Cuál es la aportación real de un MBA?
Es una pregunta que debería responder a título individual cada graduado MBA. A cada uno le aporta algo diferente. Para mí, el alumno debe vivir el MBA como una experiencia transformadora en toda su extensión, vivir cada momento, cada encuentro con sus compañeros y profesores, con gente de diferentes culturas, trayectorias y países, abrir su mente de par en par y dejarse embullir por una mentalidad plenamente global. En pocas palabras, mirar fuera de la caja, siguiendo a Edward de Bono. Si se ve así, el MBA puede cambiar la vida para siempre, porque saldrás del máster con una mirada diferente de la vida. Ahora bien, si entras en el MBA ya pensando en el día que regreses al mercado para ganar más dinero, mal vamos.

¿Lo mejor y lo peor de un MBA?
Lo mejor, sin duda, esa experiencia transformadora, que hay que vivir intensamente, a cada momento. Lo peor, quizá, la excesiva competitividad entre los propios alumnos del BA de ciertas escuelas. En un momento en que se habla de colaboración y cooperación, trabajo en equipo, esa actitud excesivamente competitiva suena rancia.

¿Qué Business Schools, nacionales y extranjeras, recomendarías?
Cada uno tendrá sus preferencias y depende mucho de qué quieras y busques. A mí me interesan escuelas con una visión muy global del management y los negocios. En este grupo, me gustan INSEAD o Thunderbird. Como amante de la estrategia y liderazgo, me quedaría, sin duda, con Harvard. Me gusta el espíritu del IMD, una escuela pequeña en tamaño pero que reúne a directivos de todo el mundo. Me encantan el espíritu y la experiencia de las escuelas de Oxford (Saïd) y Cambridge (Judge), donde el concepto de vivir la experiencia lleva a que ambas escuelas recomienden a sus alumnos MBA vivir en los colleges para compartir vivencias con estudiantes de otras disciplinas. Eso sí es enriquecedor y abre la mente.

¿La calidad de una Business School depende más del tipo de alumnos o de la calidad de los docentes?
Depende de ambos y ambos están asociados. Un claustro, digamos, galáctico atrae a los mejores alumnos, y viceversa. Me encanta que esos estudiantes sobresalientes lleguen a desafiar incluso a los profesores, porque a esos profesores extraordinarios les encantará contar con alumnos que se atreven a desafiarlos. Ese duelo intelectual es alucinante e imprime carácter tanto al alumno como al profesor, marca la diferencia.

¿Cuáles son a tu juicio los key factors que definen a a un buen profesor de MBA?
Son cualidades que tanto se pueden aplicar al profesor como al alumno: espíritu crítico, es decir, que vaya más allá de investigar. que intente desafiar el conocimiento presente, que no se conforme con lo que aparece como paradigma. En el prólogo de "Liderando la revolución" Gary Hamel reconoce que justo ese espíritu de desafío de los paradigmas aceptados es la clave. Aparte de eso, la escucha y el aprendizaje constante no sólo de los directivos y empresas a los cuales asesora sino de los alumnos a los que imparte clase. Y en definitiva, una mente abierta al mundo.

¿Los Rankings (Financial Times, The Economist, Washington Post...) tienen aportación real o sólo de percepción?
Más bien, de percepción. Ahora bien, es una percepción con claras consecuencias reales, pues influyen tanto que a la postre muchos alumnos toman sus decisiones y eligen una escuela u otra en función simplemente de ese ránking. No hay sector en el que los ránkings influyan tanto como en el de las escuelas de negocios, que libran una batalla sin cuartel por aparecer en los primeros puestos, una batalla, a veces, excesiva y que les lleva a dejar en segundo plano el 'core' de su negocio: la educación de negocios.

Se dice que MBA significa "Mediocre But Arrogant" (Mediocre pero Arrogante), ¿está de acuerdo?
No es bueno generalizar y sería injusto generalizar esa frase. Ahora bien, es un hecho que en los últimos años se ha acusado a los MBAs se ser arrogantes, lo cual debería hacer pensar no sólo a esos graduados sino a las escuelas, que deberían reflexionar sobre qué tipo de alumno están admitiendo. Este punto es más profundo de lo que aparenta, pues si salen del MBA arrogantes es que a lo mejor ya llegan arrogantes al MBA, lo cual pone en cuestión todo el sistema de admisión de las escuelas de negocios. En lo de mediocres, por su parte, niego la mayor, aunque tampoco es que el 100% de los MBA sean perfectos o marquen la diferencia. Hay de todo.

Alguna otra idea que te gustaría destacar:
Que estamos ante un punto de inflexión en las escuelas de negocios y de la reflexión y debate actual en este sector debe nacer el futuro del MBA y el MBA del futuro, el MBA del siglo XXI. De alguna forma, el problema de fondo de las escuelas de negocios es que han entrado en el siglo XXI con una mentalidad del siglo XX. Para bien o para mal, con esta crisis mundial las escuelas han despertado al siglo XXI.

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