sábado, 13 de marzo de 2010

Innovación + Educación = Tú mismo

He terminado de leer el libro "Cabaret místico" de Alejandro Jodorowsky al que hemos citado aquí en otras ocasiones. Es un libro excelente que me regaló Carlos Vegas (Bruselas / Bélgica) en 2008 y que desde entonces tenía aparcado. No era el momento. Ahora, después de avanzar con la Física Cuántica, tocaba ponerse con él. Porque Jodorowsky lo que hace es unir en un texto toda la sabiduría de múltiples fuentes por las que ha deambulado: los consejos del Bhagavad-Gîtâ, los hexagramas del I Ching, poemas del Tao te king, algunos Upanishad, el Génesis y los Evangelios, textos sufíes, budistas, alquímicos, koans, haikus, fábulas, cuentos de hadas, semánticas no-aristotélicas, teorías psicoanalíticas, etc.

La experiencia enseña que, en esencia, todas las publicaciones importantes vienen a hablar de lo mismo sólo que de diferente manera; pero los finales concluyen con el mismo mensaje: Tu misión en la vida es ser tú mismo. Llegar a ser quien eres. En que exista una sintonía entre lo que sientes (internamente) y lo que haces (externamente). En eso consiste el éxito y en eso consiste la felicidad, que ambos son sinónimos cuando se utilizan oportunamente. El poeta y pintor libanés Yibrán Jalil Yibrán (1883-1937) afirmaba: "Amar la vida a través del trabajo es intimar con el más recóndito secreto de la vida". Ahí es cuando uno está en estado de "flow", no se compara constantemente con el de lado, y disfruta de lo propio que no lo cambiaría por otra cosa. Kant decía: "¡Imbécil, no olvides tu grandeza!". El escritor y pintor suizo Herman Hesse (1877-1962) nos recordaba: "La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo".

¿Cuál es el problema?

Que la sociedad no está construida para que cada uno de nosotros cumplamos nuestros sueños. El primer mal es la educación, que nos uniformiza, nos estandariza, nos mete a todos en el mismo saco. En otra ocasión recogíamos las palabras de Seth Godin: "¿Dónde aprendió a fracasar? Si es usted como la mayoría de occidentales, lo aprendió en primer curso. Entonces descubrió que era más seguro encajar, pintar dentro de las líneas, no preguntar demasiado en clase y hacer caber sus deberes en la cartiluna asignada para ellos". Y continúa: "Dirigimos nuestras escuelas como fábricas: colocamos a los niños en filas, los ponemos por lotes (llamados cursos) y nos esforzamos en asegurarnos de que no salen piezas defectuosas. No dejamos que nadie destaque, se quede atrás, vaya adelantado o arme jaleo. Ir a lo seguro, jugar según las reglas, parece ser el mejor modo de evitar el fracaso. Y en la escuela, es posible que sea cierto. Pero estas reglas se convierten en un patrón para la mayoría de la gente y este patrón es muy peligroso. Porque éstas son las reglas que, al final, llevan al fracaso". También Edward de Bono explicaba en una ocasión: "La educación actual desperdicia dos tercios de los talentos de los seres humanos" ya que "la educación es un impulso histórico. Hay muchas cosas que hoy no se enseñan porque la inercia es hacer siempre lo mismo. Esto significa un gran desperdicio de talentos en la sociedad". En este punto merece la pena recomendar la entrevista al Presidente de Socratic Arts, Roger C. Shanck, con el titular: "Los colegios no deberían existir".

Un ejemplo: un niño llega a casa con las notas. En dibujo tiene un sobresaliente y en matemáticas un suspenso. ¿Qué hace el padre? Ponerle un profesor de matemáticas. Todo lo contrario a lo que debería hacer, que es ponerle un profesor de dibujo para potenciar su talento natural, su misión, su destino. Cada uno de nosotros tenemos uno único e irrepetible. En la película "La leyenda de Bagger Bance" se dice: «Hay un golpe perfecto que nos elige a cada uno de nosotros y lo único que tenemos que hacer es despejarle el camino. Dejar que él nos elija». Cuando eso ocurre, todo empieza a fluir adecuadamente. Aquí citamos también la película "Una historia del Bronx". Allí Robert de Niro (Lorenzo) dice: "No hay nada peor en esta vida que el talento malgastado. Ya puedes tener todo el talento del mundo que si no haces lo que debes no consigues nada; pero si haces lo que debes, seguro que te ocurren cosas buenas".

Este mensaje choca radicalmente con lo que vemos a diario en las aulas. Educar es ayudar a cada persona a ser ella misma. Su etimología procede del latín "educare" que significa "sacar de dentro" el talento que toda persona atesora. Para ello la educación actual debe innovar para evitar producir clónicos. Como dice Álvarez de Mon, "sobran fotocopias y faltan originales". Los suecos Ridderstrale y Nordstrom afirmaban algo parecido: "Vivimos en la sociedad del exceso, con un exceso de empresas parecidas, que emplean gente parecida, que fabrican productos parecidos, con calidad parecida a precios parecidos". Más de lo mismo.

Innovar en educación significa pasar de un enfoque "estandarizado" a un enfoque "personalizado". No es fácil, desde luego, pero hay que ir a por ello. Sobre esta cuestión es imprescindible ver la charla de Alfons Cornella, Presidente de Infonomía, en Eskola 2.0., sobre "Innovación y educación", vía @agirregabiria). Alfons, en su línea, aporta muchas ideas interesantes.