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sábado, 10 de abril de 2010

Sobre el debate Messi vs. Maradona

Ayer mismo decía Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, en el programa matutino de "El Círculo a primera hora", de Telemadrid: "Es irresponsable decir que Messi es uno de los mejores de la historia".

Sinceramente, eso mismo pienso yo, aunque claro, afirmar eso en estos momentos no está bien visto porque ningún culé quiere que le amarguen la fiesta, toda vez que el ser humano ve siempre lo que quiere ver, y mucho más en el mundo del fútbol en el que el componente "emocional" gana por goleada (nunca mejor dicho) al componente "racional".

Jorge Valdano dijo en su día que "alguien que pretenda reflexionar sobre el fenómeno del fútbol no tiene buena aceptación". Así es, el fútbol sigue siendo un mundo muy primitivo que queda a merced de la pasión. A pesar de ello apuntaremos algunas ideas:

1. Lo primero que hay que dejar claro es que Messi es un grandísimo jugador y además tiene valores. La calidez "técnica" debe estar arropada por la calidad "humana" y en su caso ambas cosas se dan. No obstante, de ahí a decir que está entre los mejores de la historia hay un abismo. Tiene por delante más años de carrera profesional que los que ha andado hasta el momento. Como suele ocurrir en los aficionados al fútbol a la hora de emitir un juicio, pesa más el "corazón" que la "cabeza".

2. En un equipo que funciona bien cada jugador parece mejor de lo que es, el talento se expande; en un equipo que funciona mal cada jugador parece peor de lo que es, el talento se contrae. Podríamos decir en cierto modo y sin quitar méritos, que Messi es un tipo de "suerte histórica"; es decir, se ha beneficiado de haber coincido con el mejor Barcelona de la historia, el de los 6 títulos. Nadie ha logrado eso hasta el momento y el ha formado parte de ese conjunto que ha hecho que sus virtudes brillen más. Este Barcelona es el Barça de Xavi, Iniesta, Valdés, Piqué, y otros muchos excelentes jugadores. ¿Qué pasa cuando Messi juega con Argentina? Sus capacidades pasan mucho más desapercibidas, quedan deslucidas. Es normal, la albiceleste no es el conjunto blaugrana (ver las declaraciones de Pelé hace unos días).

3. Todo "genio" tiene que consagrarse en la adversidad. A fecha de hoy Messi vive su momento dulce, muy dulce. Antes o después, pintarán bastos. En el fútbol, como en la vida, los ciclos son inevitables. Lo más grande que logró Maradona no fue con el Barcelona ni con la selección Argentina, sino con el Napolés. El Pelusa salió huyendo de la ciudad condal debido a su mala relación con el Presidente, José Luis Nuñez. Firmó lo primero que le pusieron delante: el contrato con el club napolitano. Maradona diría: "Para mí, Napoles era algo italiano, como la pizza, y nada más". El fichaje resultaba contradictorio, Maradona era una estrella y Napoles era una región marginada del sur italiano que nunca había ganado nada. Como en política y economía, el fútbol había sido reducto exclusivo del norte. Juventus de Turín, Milán e Inter eran los patriarcas del scudetto. Le dieron el currículum del equipo una vez que había firmado: "Ahí me enteré de que en las últimas tres temporadas había estado peleando el descenso, y que en el último campeonato se había salvado... ¡por un punto!".

Pero Maradona no se achantó y lanzó su órdago: "Quiero convertirme en el ídolo de los pibes pobres de Napóles, porque son como era yo cuando vivía en Buenos Aires". Y así lo hizo. Se convirtió en el William Wallace napolitano. En su primera temporada 1984/85, salvó al equipo del descenso. Tras una espectacular segunda vuelta, el equipo quedó octavo a tan sólo dos puntos de clasificarse para la UEFA. Maradona fue el tercer máximo goleador con 14 dianas, a tan sólo 4 de Platini, máximo ariete del campeonato. En la temporada siguiente 1985/86, consiguió clasificar al equipo para la Copa de la UEFA. El Nápoles fue tercero, tras la Juve, que ganó el título, y la Roma. Y llegó la temporada 1986/87, y con ella el scudetto. En el calendario, el 24 de mayo de 1987 se recuerda como un hito imborrable en la historia reciente de la ciudad. Ese día después del partido contra la Fiorentina, el título era propiedad napolitana. No sería el único título de la temporada. La Copa de Italia también se quedaría en casa. Hasta ese momento sólo Torino y Juventus habían ganado los dos títulos simultáneamente. Maradona cambió la historia. Antes del encuentro se presentó ante la prensa y dijo: "Sería lindo ganar la Copa Italia. Parece difícil, pero la explicación tal vez pase porque los postulantes eran siempre del norte. Nosotros, los del sur, no somos de desaprovechar las chances. Ni en el fútbol, ni en la vida".

Ya había conquistado Italia, ahora desafiaba a Europa. También lo consiguió. Fue un año después, en la temporada 1988/89. El 17 de mayo de 1989 el Nápoles exhibía al mundo el título de campeón de la Copa de la UEFA. Por si fuera poco, ese mismo año volvería a conquistar el campeonato de liga. De un club insignificante había construido un equipo con solera internacional. Comenzó luchando por evitar el descenso y acabó alcanzando un título europeo.

En aquellos tiempos, la empresa International Management Group realizó una encuesta sobre quién era el personaje más conocido del mundo. Maradona ocupó el primer puesto por delante de políticos y artístas. Los "genios" se caracterizan porque trascienden lo meramente futbolístico y su sombra abarca otras muchas áreas de influencia. Messi es un gran jugador, con cualidades, con valores, pero para situarlo en el póker de ases del balón -Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona- es demasiado pronto. No nos precipitemos. Claro que pedir paciencia en el mundo del fútbol es utopía.

* Hoy de despedida os dejo un excelente sketch de Mundotoons (@mundotoons) en El Mundo sobre la porra del Madrid-Barça que ha hecho Zapatero. Humor en estado puro. No dejéis de verlo, merece la pena.