viernes, 27 de agosto de 2010

La amistad profunda es arriesgada

Hace algún tiempo publiqué en la revista Executive Excellence un artículo titulado: Sucedáneos de amistad (págs. 34-36). Allí ponía en entredicho el concepto de amistad y hacía referencia a los requisitos que, desde mi punto de vista son necesarios para que exista una amistad verdadera.

Ayer mismo en Facebook publicaba la siguiente frase de Lou Holtz: “No le cuentes tus problemas a los demás: Al 20% no le interesa y el otro 80% se alegra de que los tengas". Se generó un debate interesante con opiniones enfrentadas al tema de la amistad, una palabra que a mi juicio está muy falsificada, ya que la precisión en el uso del lenguaje no es algo por lo que nos caractericemos.

De la amistad se ha escrito mucho. Los grandes filósofos clásicos, como Aristóteles, le dedicaron su tiempo. Y es que es uno de los temas importantes de la vida. El último libro de Enrique Rojas lleva por título precisamente Amigo. Adiós a la soledad (Temas de Hoy, 2009) donde aborda muchas cuestiones interesantes.

Os dejo una excelente vídeo-entrevista en Periodista Digital con Enrique Rojas (10 minutos). Merece la pena verla. Entre otras cosas, se dice:

– Los grandes argumentos de la vida son: amor, trabajo, cultura y amistad.
– Quien no tiene amigos es sospechoso.
– No seamos utópicos: entre el amigo íntimo y el conocido que saludamos por la calle hay un amplio espectro de matices. Pocas amistades son íntimas.
– Toda amistad profunda es arriesgada.
– Los enemigos de la amistad son: individualismo, prisa y la instrumentalización.
– Vivimos en un mundo técnicamente perfecto y humanamente enfermo.
– Son muy pocos los políticos interesantes.
– Los psiquiatras se han convertido en el médico de cabecera de la sociedad.
– La soledad es la reflexión de uno mismo (Ortega y Gasset).