miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Es tu vida como un donut?

En la web de Nomadic Matt, un tipo que se dedica a viajar por el mundo, hay una sección de Travel Blogs, donde se recogen numerosas bitácoras de viajes interesantes. Cada una de ellas tiene su particularidad. Hay mucha variedad, pero hoy me he detenido en uno que lleva por título: Hole in the Donut Travels.

¿Por qué se llama así?

Su autora, Barbara Weibel, dice en su biografía: After years of working 70 hours a week at jobs I detested, I felt like the proverbial "hole in the donut" –solid on the outside, but empty on the inside–. Searching for meaning in my life, I abandoned my successful but unsatisfying career and set out on a six–month solo backpacking trip around the world to pursue my true passions of travel, writing, and photography.

Me ha gustado lo de hole in the donut: solid on the outside, but empty on the inside. Estoy seguro que hay mucha gente que se siente así, porque en cualquier conversación cotidiana con amigos o compañeros existe mucha gente “quemada”; personas cuyo día a día laboral carece de sentido y es asfixiante.

No nos enseñan a ser nosotros mismos y a perseguir nuestros sueños. Aquí ya publicamos un post con el título Innovación + Eduación = Tú mismo, en el que decíamos que el gran problema de esta sociedad es la educación que nos uniformiza y nos iguala a todos. La educación es un proceso de industrialización en el que se busca que no salga piezas defectuosas y que conduce a muchas insatisfacciones y frustraciones entre nuestro “yo interno” (lo que soy) y nuestro “yo externo” (lo que hago). David Thoureau lo expresaba magistralmente: “Muchos hombres viven en una silenciosa desesperación”.

El escritor Herman Hesse apuntaba: “La verdadera profesión del hombre es encontrar el camino hacia sí mismo”. Para ello sólo hace falta un requisito: ser valiente para apartarse de convencionalismos, prejuicios, modos de vida estándares que nos inculcan y atrevernos a ser quien somos.

¿Cómo saber quiénes somos y hacia dónde caminar?

Los sentimientos son el lenguaje del alma. Pregúntate siempre: ¿Haciendo qué me siento bien? Probablemente ahí esté tu destino. Ves en su búsqueda como El alquimista. Donde disfrutas están tus talentos. Álex Rovira nos recuerda: “La felicidad sólo llega cuando no somos objetos de otros sino sujetos de nosotros mismos”. Kant también apuntaba algo parecido: “¡Imbécil, no olvides tu grandeza!”.

No dejéis de ver la película La leyenda de Bagger Bance (2000), dirigida por Robert Reford. Allí el caddie Bagger Bance (Will Smith) le dice a su pupilo Rannulph Junuh (Matt Damon): “Únicamente hay un golpe que está en perfecta armonía con el campo; un golpe que es su auténtico golpe y ese golpe le va a elegir a él. Hay un golpe perfecto que nos elige a cada uno de nosotros y lo único que tenemos que hacer es despejarle el camino, dejar que él nos elija”. También señala: “Dentro de cada uno de nosotros está nuestro único, verdadero y autentico swing (o golpe) algo con lo que nacimos algo que es nuestro y solamente nuestro. Algo que no puede ser aprendido, algo que tiene que ser recordado”. Os dejo esta magistral escena que en alguna otra ocasión ya hemos reproducido. Impecable, todo un ejemplo de coaching. Aquí va el vídeo.