«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Qué es eso de vida personal?

Mucho se habla de conciliar vida profesional y personal. Malos tiempos corren si hay que esperar a salir del trabajo para disfrutar de la vida. Lo siento: toda vida es per-so-nal. José María Ortiz, al que citamos en el post ¿Vas sobrado de tiempo? me comentaba en una ocasión: "El trabajo no puede ser una fuente de créditos para consumir fuera de él, considerando que es entonces cuando realmente vivimos. La vida profesional es, sin duda, vida personal, porque toda vida es personal (…); la mayoría de las experiencias satisfactorias se producen en el trabajo: retos en los que ponemos el alma, situaciones en las que nos sentimos tan inmersos que se nos pasa volando. Y poner el alma significa pasar del desear al querer, de la atracción de un producto externo a la satisfacción por la mejora interna”.

Ya aquí en otra ocasión citábamos a José Aguilar, socio de Mind Value, quien me decía:

"Conciliar no es hacer equilibrios entre dos agendas, la privada y la profesional, en busca de un balance más satisfactorio. Conciliar tiene que ver, en primer lugar, con el empeño por encontrar una ocupación coherente con las capacidades, intereses, gustos y proyectos de la persona. De otro modo, este verbo se convertiría en un eufemismo para designar una realidad más inconfesable: a ver cómo reduzco el tiempo dedicado a un trabajo insatisfactorio para buscar compensaciones en mi vida privada. Un modo más optimista de conjugar el verbo conciliar sería: a ver cómo puedo encontrar más satisfacciones en mi vida, tanto a través de la dimensión profesional como en la personal”.
Y continuaba:

"La conciliación entendida sólo como una racionalización de los horarios laborales y una cierta flexibilización en la organización de la actividad es una medida interesante como punto de partida. Sin embargo, la conciliación es mucho más. La conciliación es estar bien con uno mismo; la capacidad de integrar, no sólo en términos de agenda sino en términos globales, lo que es el trabajo dentro de la propia vida; que la vida en conjunto resulte satisfactoria y que el trabajo dentro de esa satisfacción aporte valor y no lo reste; que el trabajo no sea sólo una tarea que debemos cumplir para obtener recursos y disfrutar en otras parcelas extralaborales. A veces, las empresas realizan grandes esfuerzos por implantar medidas de conciliación que tienen un impacto muy pequeño en los niveles de satisfacción de la gente. La conciliación tiene dos dimensiones: la externa, que la tiene que dar la empresa; y otra interna, y más importante, que depende de cada uno. El reto es que el trabajo se convierta en una de las dimensiones satisfactorias de nuestra vida; y en la medida en que la empresa crea las condiciones para que así sea, a lo mejor ayuda más a conciliar que simplemente modificando algunos aspectos del horario. Pienso que la conciliación empieza por uno mismo. Es mucho más fácil conciliar cuando el propio trabajo nos satisface".
Veo a mucha gente insatisfecha con su vida. Alguna vez hablaré de lo que he denominado Conversaciones Underground; y lo de Underground, no hace referencia a los bajos fondos, sino a Conversaciones del Metro, del Tube, como dice la british people.

Es bueno de vez en cuando coger el metro de vuelta a casa. A poder ser cuando a última hora del día cuando uno viene calentito o cargadito del día y se explaya a gusto. Las conversaciones, casi todas, tienen un cariz parecido: despotricar contra el jefe, la compañera o cualquier otra decisión de la empresa. Es cierto, como dicen los psiquiatras, que se habla más de lo negativo que de lo positivo porque hablar sirve para descargar como alivio psicológico, pero creo que la cosa pasa de castaño oscuro...

Cuando se dedica más tiempo a quejas, lamentaciones, críticas... algo no va bien en  la vida propia y es momento de cambiar. Los sentimientos jamás engañan. Si algo te hace sentir bien, por ese camino andas bien; si algo no te hace sentir bien, ése no es tu camino. A veces los lloros pueden estar justificados, pero a menudo son producto de las insatisfacciones propias. Quien no está contento con su intorno lo acaba pagando con su entorno...  Por supuesto, y si quieres encontrar justificaciones para no cambiar, las acabarás encontrado... Lo decía Molieré en El Misántropo: "No hay nada que la gente no pueda ingeniárselas para elogiar, reprobar o encontrar una justificación acorde con sus inclinaciones, prejuicios y creencias".

8 comentarios:

MaS dijo...

Mi querido Paco,
Las personas actuan por lo que sienten, sienten por lo que piensan, y piensan por lo que perciben. La frase no es mía, pero me encanta porque dibuja muy bien muchos contextos.
Es probable que sea un problema de percepción, o de expectativas incumplidas; o tambien es probable que exista ánimo de venganza o descarga en los comentarios...lo que sí es que todos esos no salen muy guapos en la foto de su vida personal, y eso tambien da mucho que pensar.
¿Tendrá algo que ver con todo esto el salario emocional? I´m sorry Paco, pero sigo con el tema en la cabeza.
un abrazo, M.

FAH dijo...

@MaS. gracias. a mí el salario emocional, como comentábamos en tu blog, es esencial una vez cubiertas las necesidades básicas (q son diferentes en cada persona) porque si el dinero se convierte en fin y no en medio uno keda muy vacío. Pero también hay que decir q hay mucha gente fuerad de lugar y aunque se trabaje mucho el salario emocional, hay poco que hacer... Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Francisco:

Me gusta el enfoque sobre concialiación que hace José Aguilar. Es cierto que la vida personal y la profesional son la misma auqneu tendamos a separarlas como si con eso consiguiesemos resolver o justificar nuestra vida.

Buen post. Un abrazo y gracias por el paseo

Igor dijo...

Me ha encantado esta entrada, con la que estoy plenamente de acuerdo. Se puede hablar de racionalizar horarios, optimizar dedicaciones, establecer condiciones que faciliten entradas y salidas flexibles... Puede haber diferentes ritmos, y retos, pero no dos vidas!!

FAH dijo...

@fernando lópez fernández. gracias. hay que intentar hacer una apuesta plural por la vida, y para ello necesitamos tiempo, la intensidad es esencial, disfrutar del momento, el eternal now oriental ya sea en el trabajo o fuera de él. Abrazo.

@Igor. gracias. así es y hay que haerse respetar porque la gente se respeta a cada uno según se haga respetar. salu2.

Tío Eugenio dijo...

Me decía una compañera que tuve en las oposiciones que los cuerpos superiores de la Administración debían estar reservados sólo a las mujeres.¿Por qué? Porque la vida de funcionario te permite compaginar con la familia (mejor que la empresa) y las mujeres son las únicas que lo aprovechan, los hombres se buscan un despacho o un bufete para las tardes.
Así que el problema tal vez sea, como los del chiste, que NO QUEREMOS compaginar una cosa y otra.
Un abrazo,
Ug

Rafa dijo...

De acuerdo contigo, pero creo que en el mundo de la empresa la ayuda a la conciliacion siempre (casi) será anecdótica. Por muchos motivos.

FAH dijo...

@Tío Eugenio. gracias. Desde luego yo siempre apuesto por la autorresponsabilidad, la automotivación y el autoliderazgo... Aquí escribíamos un post titulado: "Si no estás estresado eres un don nadie"...

http://franciscoalcaide.blogspot.com/2010/11/si-no-estas-estresado-no-eres-nadie.html

Hay mucha tontería. Abrazo.

@Rafa. gracias x pasar. no es fácil conciliar los intereses de la organización, los empleados y el resto de stakeholders. Las personas también tenemos nuestros propios intereses particulares y no siempre están alineados con los de la organización. A veces pedimos mucho y damos poco. Y también ocurre a la inversa. Abrazo.

Publicar un comentario en la entrada