Próximo 28 de junio a las 19.30 horas, presentación en Córdoba de ‘Aprendiendo de los mejores’ (Alienta, 11ª edición) en el Colegio Oficial de Arquitectos. Más información en el siguiente link

lunes, 28 de marzo de 2011

El efecto Torrente o el cinismo al descubierto

Hoy el titular del periódico decía: "Torrente 4 dispara la recaudación del cine español: un 134% más que el primer trimestre del año anterior". Sólo el primer fin de semana recaudó 8 millones de euros y más de 1 millón de espectadores. La cuestión inmediata es: ¿Por qué gusta Torrente? ¿Qué hace que el público vaya de forma masiva a las salas cine?

Hace algunas semanas el propio Santiago Segura escribía un artículo tituado "Todos somos torrentianos" donde decía: "Pensamos que el de al lado es tonto y que los inmigrantes nos van a quitar el trabajo y que las mujeres conducen peor que los hombres y que el fútbol es más importante que el ajedrez y que aparentar es mejor que ser y que pagar a Hacienda es de pringaos… y eso es, precisamente, Torrente"... Dicho en roman paladino: Honestidad brutal; pura y dura; cero cinismo, probablemente el rasgo que mejor define a nuestra sociedad; hipocresía a la enésima potencia.

Hace algunos meses publicábamos aquí un post titulado: ¿Por qué nos gustan los malos? que generaba bastante debate. Allí recogíamos las palabras de Manual del Pozo en referencia al artículo El bueno, el feo y el Madoff, quien apuntaba: "Los villanos atraen porque dicen cosas que la mayoría no nos atrevemos a decir y se convierten en un modelo frente a nuestra cobardía. Los buenos llegamos a ser hasta tontos, porque a pesar de las putadas que nos hacen la vida y los amigos, siempre reaccionamos bien".

Ser honesto hoy día vende, porque ser honesto es ser diferente y el éxito siempre procede de la diferencia. El propio Risto Mejide me comentaba: "Hoy en día ser honesto es tremendamente notorio. Estamos tan mentidos que hasta la verdad parece mentira, y eso hace que la honestidad te permita ser diferente. Todo nos lo maquillan tanto que cuando aparece algo que es real, eso gusta y la audiencia se dispara".

¿Por qué triunfan los programas de corazón donde un porcentaje elevado son deslealtas, infidelidades, envidias y disputas? Creo que porque somos capaces de ver nuestras propias miserias -todos las tenemos, aquí no se salva nadie- pero reflejadas a través de terceros; es desdoblar la persona en personaje para no asumir nuestra responsabilidad; es escondernos en otra persona para no descubrirnos; o sea, cinismo.

Hoy me gustaría dejaros 2 artículos que me han gustado:

- El poder de la inteligencia colectiva, de Pilar Jericó (@pilarjerico). El sumatorio de fuerzas bien integradas y aprovechadas es inmenso.

- El verdadero efecto contagio, de Carmen Posadas. Explicación interesantes de cómo caen algunas dictaduras y otros fenómenos parecidos.