«Tu capacidad de aprender es tu principal activo y la mejor forma de aprender es de ‘los mejores’»   |   www.aprendiendodelosmejores.es        «El futuro no existe, es sólo un resultado, el resultado de lo que hacemos cada día»   |   www.tufuturoeshoy.com

martes, 5 de abril de 2011

Sobre Mckinsey y la consultoría

Marvin Bower, padre de la consultoría y
artífice de lo que hoy día es Mckinsey & Co.
Hace ya algún tiempo escribí un post titulado Lecciones de Mckinsey donde hablaba sobre esta halagada firma de consultoría estratégica. Hoy repito post sobre la firma después de releer 4 libros sobre la consultora que son de referencia para cualquier persona que trabaje en el sector:





En aquella ocasión escribí aquel post porque Mckinsey es la firma de referencia de la consultoría estratégica y sueño de muchos estudiantes de Business Schools. Sin embargo, son muy celosos de su cultura, de su forma de trabajar, de su metodología. No aparecen casi nunca en medios. Es la orientación al cliente con discreción y confidencialidad. La firma fue creada por James O. Mckinsey en 1926 como una firma especializada en temas de contabilidad e ingeniería. En 1933, Marvin Bower –el padre de la consultoría, como se le definió–, se unió al proyecto y fue el que logró que Mckinsey sea hoy día lo que es.

Por este motivo, cuando conocí a Miguel Milano, un ex de la firma que ocupaba por entonces el puesto de Vicepresidente de Oracle –ahora está en funciones internacionales– le pregunté que aprendió durante su estancia en la consultora. Me contestó cuatro cosas:

Insecure Overachiever o Inseguridad del ganador. "Es algo de lo que padece cualquier profesional que trabaja en la firma. Si estás demasiado seguro de que vas a hacer algo bien, lo haces mal; si tienes dudas, las cosas te mantienen alerta y las sacas adelante. Ésta forma de afrontar los retos es muy importante para el éxito".

Think Big o Piensa en grande. "Cuando entras en la empresa te hacen pensar, te convencen de que el cielo es el límite, que tu opinión educada es tan válida como la de cualquier consejero delegado, te enseñan a elevarte y aprendes a analizar los problemas con la máxima perspectiva. Siempre priorizando el valor del negocio y las necesidades de los accionistas".

Methodology o Metodología. "Hay que seguir una metodología, desagregar el problema en sus partes. Todos los problemas son muy complejos pero todos tienen solución. Cuanto más complejo, en más partes hay que dividirlo y más tesón, tensión y ojos hay que poner. La firma también te enseña a estructurar muy bien la comunicación en todos sus aspectos".

Stop o Saber parar. "Una de las cosas que tienes que aprender (al menos gente como yo) es a saber salir de Mckinsey. El riesgo personal es grande porque el ritmo es muy fuerte, como en la banca de inversión, por ejemplo. Hay personas que son capaces de compatibilizar ese ritmo con una familia pero en mi caso no hubiese sido capaz. Las cosas las hago, no porque sea más inteligente que los demás, sino porque tengo mucho tesón y dedico muchas horas a mi trabajo".

Dejo un artículo publicado sobre Marvin Bower en The New York Times el 24 de enero de 2003 y para los que trabajéis en Consultoría, en sus diferentes vertientes, una relación de libros al respecto. Muchos de ellos, muy útiles aunque a mí, personalmente, me gustan los que hablan del backstage de la consultoría, de lo que no se ve, de sus chascarrillos y anécdotas como Mercaderes de humo: mitos y realidades sobre el negocio de la consultoría, escrito de forma anónima y del que ya hablamos aquí (ver post 03/12/08). Aquí va la lista de libros de consultoría:

Asesoramiento en dirección de empresas: la consultoría, Domingo Ribeiro, Díaz de Santos, 1998.
Consultor para dirección comercial y marketing, Especial Directivos, 2007.
Consultor para la dirección financiero-administrativa, AA.VV., CISS, 2001.
Consultor: ¿Por qué no? Una profesión con futuro, Ana Fernández, Eunsa, 2005.
Consultoría del rendimiento, Dana Janes y James Robinson, Ramón Areces, 1999.
Consultoría e ingeniería ambiental, Domingo Gómez, Mundi-Prensa, 2007.
Dirección de Recursos Humanos y Consultoría en las Organizaciones, Santiago Quijano, Icaria, 2006.
El efecto Riverside: cuando los consultores dominaban la tierra, Montgomery Lee, Granica, 2007.
Gestión actual del consultor político, J.A. Carpio y Jorge Santiago Barnés (direcc.), LID Editorial, 2010.
Guía completa para lograr el éxito como consultor del rendimiento de organizaciones, Judith A. Hale, Ramón Areces, 2000.
La consultora, Javier de Uriz, Alienta, 2010.
La consultoría de empresas. Guía para la profesión, AA.VV., Oficina Internacional del Trabajo, 1997.
La consultoría Tecnológica, Manel Salles, Gestion 2000, 2006.
La figura del consultor de formación, Paloma Carrero, 2010. Ebook.
Las asesorías del siglo XXI: preparando el futuro, AA.VV., CISS, 2000.
Libro blanco de buenas prácticas en el mercado de la consultoría, AA.VV., Fundación Confemetal, 2008.
Manual del consultor, Thomas L. Greenbaum, Díaz de Santos, 1991.
Manual del consultor de dirección, Andrés Fernández, Díaz de Santos, 2008.
Manual del consultor de marketing, Lorenzo Iniesta, Profit, 2010.
Mercaderes de humo: mitos y realidades sobre el negocio de la consultoría, George A. Ballantree, Gestion 2000, 2008.
No he venido aquí a hacer amigos: desventuras de un consultor, Jaime Miranda, Lengua de trapo, 2005.
Soy consultor (con perdón), Carlos Abadía, Empresa Activa, 2009.

4 comentarios:

Alberto Barbero dijo...

Hola, Francisco.

Me ha parecido muy interesante el vistazo a la cultura de McKinsey pero me he dado de bruces con lo de "saber parar".

En lo que yo conozco, y a partir de determinado nivel de compromiso, estas organizaciones son incompatibles con otras facetas personales. Y en mi opinión, cuando no hay lugar a que las personas puedan priorizar su desarrollo como seres humanos sobre su formación técnica y a desarrollar equilibradamente otras facetas, el resultado son seres humanos seriamente discapacitados para crear entornos de trabajo positivos.

Una pena, pero creo que muchas veces el discurso y la realidad no van por caminos paralelos.

FAH dijo...

@Alberto Barbero. Gracias x pasar y participar. Estoy totalmente de acuerdo contigo. En una ocasión JIRivero, Presidente de Tatum, me comentaba: "La conciliación no es sólo atender a los más cercanos, sino desarrollar a la persona como un ser humano integral. Parece mentira que hace siglos se pensaba en ese hombre integral y ahora vivamos tan instalados en el cortoplacismo. La conciliación es una forma de pensar. Para tener un buen directivo hay que conseguir que esté equilibrado y mantenga una vida ordenada en las diferentes parcelas de la vida. En definitiva, la persona (con mayúsculas) como elemento básico del desarrollo de todos los agentes que intervienen en la sociedad".

Dicho esto: ¿Cuál es el problema? Que somos paradójicos y un poco masocas... Nos gusta ir un poco de "estresado", de "no tengo tiempo"... ya sabes... Aquí escribimos una vez un post titulado: "Si no estás estresado eres un don nadie"... La gente aguanta porque es algo cool...

Creo que muchas veces ponemos la responsabilidad en la sociedad, en las organizaciones, etc... cuando todo empieza por uno mismo.

Abrazo.

Fernando dijo...

Me ha encantado, Paco. Sobre todo la reflexión sobre la seguridad e inseguridad (qué gran verdad) y la importancia de que todo el mundo se sienta capacitado para opinar desde una perspectiva global, incluso excediéndose de sus supuestas responsablidades.

Un fuerte abrazo

FAH dijo...

@fernando. gracias. a mí también me gusta el concepto de "insecure overachiever". No lo conocía de antes y Miguel Milano me lo descubrió. La autocomplacencia es peligrosísima. abrazo.

Publicar un comentario en la entrada