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lunes, 12 de marzo de 2012

7 reflexiones sobre la gestión del talento

En la época en que la economía dependía de la agricultura (economía agraria), los propietarios de las tierras controlaban la riqueza y tenían el poder. Luego, llegó la industrialización (economía industrial), y entonces quienes tenían el capital eran dueños de las fábricas y, por tanto, del poder y la riqueza. En la última etapa de la era industrial aparecen los gerentes profesionales, que, aunque no son los dueños de la empresa, controlan las decisiones y, de alguna manera, también la riqueza y el poder. Llegamos a la era de la información y, de pronto, cuando el conocimiento se convierte en el activo fundamental (economía del conocimiento), quien lo posee, el empleado, es el propietario de esa riqueza y poder.

Aquí van 7 reflexiones:

1. Lo importante es lo que sabes hacer, no la profesión que realizas. Lo importante no es si eres el recepcionista de un Hotel, sino tus habilidades como recepcionista: amabilidad, gestión de incovenientes, gusto por la gente... que son muy aprovechables en otros ámbitos y sectores. Si te identificas con tus habilidades, en lugar de con tu profesión, te será más fácil cambiar de trabajo o que te contraten si buscas empleo. Hay mucha gente que no es consciente de todo el potencial que tiene. Podría poner el caso de muchos deportistas profesionales que se creían que ellos "sólo sabían jugar al fútbol" cuando en realidad tienen cualidades muy apetecibles: son competitivos, saben gestionar entornos de alta presión, deben gestionar la derrota aceleradamente, son disciplinados ya que tienen que tener unos hábitos si quieren rendir, etc, etc.

2. Una persona es algo (o mucho) más que su currículum. Muchas veces el problema en la selección de personal son los propios seleccionadores. Lo bueno, por definición, no abunda, ya que si abundase ya no sería bueno, sería normal. Esto también ocurre en el ámbito de la selección de personal. Algunos no saben ver más allá de los datos, de lo cuantitativo, de lo evidente... Los que sí tienen sensibilidad para apreciar lo no visible tienen en sus manos grandes posibilidades de fichar talento ya que para otros muchos pasarán desapercibidas. A veces los momentos de ocio, por ejemplo, son mejores lugares para descubrir los talentos de las personas que en condiciones normales (de trabajo, más estandarizadas y pegadas al guión) pasan desapercibidos.

3. Hay gente cuya única virtud es hacer entrevistas de trabajo. No te fíes de los expertos en hacer entrevistas. Hay gente que son vendemotos y lo hacen muy bien, saben ponerse en valor de una forma fabulosa, lo que pasa es que si el continente no va acompañado del contenido, antes o después, chirria. Donald Trump apuntaba cierta vez: "Algunas personas son tan buenas haciendo entrevistas que les haría vicepresidente al instante, hasta que te das cuenta que su verdadero talento es, simplemente, hacer grandes entrevistas. Es por eso que toda nueva incorporación es una apuesta”... Conviene recordar las palabras de Confucio: "Un hombre de virtuosas palabras no significa que sea un hombre virtuoso".

4. A la gente se la conoce trabajando. Por mucha experiencia que tengas seleccionando gente, siempre te llevarás chascos. Así es la vida. Uno nunca sabe lo suficiente de nada. Siempre se cometen errores. Lo decía Charles Chaplin: "La vida da tiempo sólo para ser amateur". Bajar el nivel de concentración, en cualquier cosa (y también seleccionando) garantiza equivocarse... pero es inevitable. Las personas que son capaces de mantener el nivel de concentración a todas horas no son humanos, son máquinas. La autocomplacencia es casi inevitable. Y sus costes grandes. Dos de los mayores errores que se pueden cometer en una empresa tienen que ver con la selección; uno, seleccionar a alguien que el tiempo revela que no es la persona adecuada; dos, dejar escapar a alguien que en un primer momento no supiste identificar oportunamente. La vida está repleta de anécdotas de gente que se las rechazó (Los Beatles, Einstein, etc) y luego fueron referentes en sus profesiones.

5. No hay que sobrevalorar los títulos y los conocimientos. Habitualmente, los "intelectuales" no son las personas que mejor se adaptan al mundo de la empresa. Las organizaciones necesitan gente pragmática que resuelva problemas El día a día es a menudo una contínua gestión de inconvenientes, y es bueno saber tomar decisiones sin contar con todos los datos, tirando por la calle de en medio. A veces ver (y saber) demasiado es un problema porque paraliza. El conocimiento es válido en la medida que es conocimiento práctico. El conocimiento por el conocimiento (como la creatividad por la creatividad) en muchas ocasiones no aporta nada. Decía también Donald Trump: "Si quiere ahorrar contrate a los mejores. Eso no significa fichar a los que tienen mejor CV. Una historial impresionante no siempre conlleva un gran rendimiento".

6. No es cierto eso de que no hay posibilidad para una primera impresión. Con frecuencia nos refugiamos en los tópicos y las frases hechas. Tienen algo (bastante) de cierto pero no son una verdad absoluta. Cuidado con las primeras impresiones. A veces la timidez, la inseguridad, un estado ánimo debilitado en un momento dado... pueden llevar a sacar conclusiones equivocadas sobre ciertas personas y estar descartando talento muy útil. Creo que todos nos hemos tenido que comer alguna vez nuestras primeras impresiones. Un buen seleccionador sabe ver más allá de la primera impresión (aunque es importante).

7. Todos tenemos talento, pero cada uno para una cosa. O dicho de otro modo: Everybody is excellent in a different way. Hay talento como secretaria, talento como profesor, talento como vendedor... No existe el talento en general sino el talento para... Por eso, el talento necesita su lugar, y cuando se le sitúa donde no corresponde, los (malos) resultados no son difíciles de pronosticar. Según algunos estudios "las organizaciones no llegan a utilizar más del 50% del potencial de sus empleados" y que "hasta un 80% de los empleados de las grandes empresas norteamericanas creen que están trabajando por debajo de su potencial". A menudo, cuando el talento no produce rendimiento es porque, o está fuera de donde puede rendir, o porque no cuenta con las herramientas, procesos y métodos a su alcance para rendir oportunamente. Según la International Society for Performance Improvement (ISPI) una persona informada y con instrumentos de gestión a su disposición puede conseguir hasta un 50% más de resultado que otra persona con la misma preparación y actitud, pero sin apoyo.

* En el siguiente link puedes ver una Recopilación de Libros sobre Gestión del Talento.

* Hoy en Libros de Management (@librosdemanagem) puedes ver la Reseña de "La última lección" de Randy Pausch.
                                                                                                                                                               

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8 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Totalmente de acuerdo.

El talento a veces se ve en los pequeños detalles, en lo que aparentemente no tiene importancia. Lo complicado es descubrirlo y sacarlo.
Un abrazo

FAH dijo...

@Fernando López Fernández. Gracias. Como todo, mucho arte, mucha experiencia, mucha paciencia... Pero sí que hay mucho talenteo malgastado, despercidiado y que se pasa por alto y lo tenemos cerca; lo cotidiano, por cercano, a menudo, no se valora. Abrazo.

Miguel Ángel Riesgo dijo...

Gracias por tus reflexiones. Y más allá de detectar el talento, me parece mucho más relevante el cómo cultivarlo, cómo animar a la persona a que lo desarrolle, cómo no poner trabas a su crecimiento, y por supuesto retener el talento para que no se acabe marchando.

FAH dijo...

@Miguel Ángel Riesgo. Gracias por pasar y participar. Totalmente de acuerdo con lo que apuntas. Se podría haber incluido aunque escribiré algún día sobre eso, que desde hace tiempo lo tengo previsto. Lo mismo en los próximos días. El FC Barcelona ha sido un caso los últimos años. Abrazo.

JLMON dijo...

ESTUPENDO!!!
El problema, siento ser gafe, es que esto del conocimiento no ha llegado a las aulas donde todavía no han pasado del estadio de la INFORMACIÓN, eso sí con ordenador!
Cuidate

FAH dijo...

@JLMON. gracias x pasar y participar. Sí, tenemos una visión unidimensional de la vida, contemplamos las cosas desde un único prisma y eso nos resta muchas oportunidades. Abrazo.

Myriam Sánchez Nocea dijo...

Enhorabuena Francisco.

Es una artículo muy interesante, que pone por delante el concepto de "persona"; algo que se ha convertido en mi propósito para el 2013.

En esta línea que te comento, estoy escribiendo un pequeño artículo para mi blog. ¿Te importaría que citara algunas de tus ideas (citándote a tí también, por supuesto).

FAH dijo...

@Myriam Sánchez Nocea. Gracias por pasar por aquí y participar. Puedes citar las ideas que consideres y gracias x citarme. Suerte. Abrazo.

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