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miércoles, 14 de marzo de 2012

Por el yo tengo, tú no tienes, yo te quito...

No es la primera vez que hablamos aquí de Pedro Ruiz. Lo hemos hecho en varias ocasiones, por ejemplo, en los posts: La vida es una contradicción, RuiZcionario o El dinero es un arma de destrucción masiva

El otro día volví a releer algunas páginas de uno de sus libros que me regaló hace varios años; en concreto de Mi noche abierta, una publicación que recogía sus reflexiones en los primeros minutos del programa con el mismo título que tenía en La 2 de televisión.

Una de las cartas abiertas era: A la ambición/inquietud. Dice así:

"No me gusta la palabra ambición. Nunca la he entendido en su acepción noble. Creo que el rechazo empieza en su prosodia: Am-bi-ción... Cuando la oigo, es como si pensara que alguien se me quiere comer.

Ya sé que se habla de ambiciones profesionales, científicas, intelectuales... NADA. No me gusta. Prefiero la palabra Inquietud. Para mis oídos, la ambición suena siempre a bolsillo, y la inquietud a espíritu.

Estaré equivocado, como siempre, y seguiré equivocado cuando digo que pienso -y lo pienso- que los ambiciosos de hoy son los más ambiciosos de la historia.

Hay siempre mil guerras en marcha por las ambiciones. Por el yo tengo, tú no tienes, yo te quito... Enfrentamientos a cuchillazo limpio, o por la espalda, para tener más que el otro, o para tener lo que tenía el otro

(...)

Los ambiciosos de antes querían mucho, muchísimo. Los ambiciosos de hoy, lo quieren todo. Se fusionan, se juntan, se penetran, se refusionan, se absorben, se amplían y se vuelven a fusionar para tenerlo todo. Para que no se salve de su control y poder nada.

¿Será la democracia poco más que una OPA hostil contra la voluntad del inconsciente colectivo? Los ambiciosos de hoy no se paran en esta esúpida reflexión. Buscan controlarlo todo para llegar, con un aseado maquillaje, ala factura única. La suya. De dos o de tres o de uno.

Pero ¿saben? Siempre he pensado, ¡otro error!, que el ambicioso es un pobre hombre, un inseguro, un titubeante recolector de dinero y poder. Ya se dijo de alguien: "Era tan pobre que sólo tenía dinero".

* Hoy en Libros de Management (@librosdemanagem) puedes ver la Reseña de "La última lección" de Randy Pausch.
                                                                                                                                                 

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4 comentarios:

Anni dijo...

Sabias palabras las de este hombre, ¡OPA!

Katy dijo...

A mi tampoco me gusta esta palabra, prefiero la de búsqueda y superación.
Un abrazo y buen finde

FAH dijo...

@Anni. Gracias. Me alegro que te haya gustado. Abrazo.

FAH dijo...

@Katy. gracias por pasar. Bueno, a veces es el enfoque interno que cada uno le damos. Pero sí que a veces puede ser un poco mal. Abrazo.

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