Próximo 28 de junio a las 19.30 horas, presentación en Córdoba de ‘Aprendiendo de los mejores’ (Alienta, 11ª edición) en el Colegio Oficial de Arquitectos. Más información en el siguiente link

domingo, 25 de marzo de 2012

Un buen mentor es lo que mejor que te puede pasar

Ser autodidacta tiene una ventaja: aprendes con mucha profundidad; es decir, se interioriza mucho lo aprendido. Y tiene un inconveniente, y grande: se tarda demasiado en asimilar las cosas. Un proverbio chino dice: "Una sóla conversación con un sabio equivale a un mes entre libros".

Hay mucha gente que ya ha recorrido el mismo camino que tú recorrerás. Es cierto que cada vida es única, y nadie la puede vivir por ti, pero hay principios, claves y pautas que forman parte de las leyes universales. Por ejemplo: nunca ganes dinero acosta de los demás, se volverá en tu contra.

Pero un buen mentor no sabe sólo de dinero o negocios, sabe, sobre todo, de la vida. Sabe transmitir que eres un ser humano integral y que la riqueza material (que es maravillosa, toda riqueza es abundancia) debe estar en armonía con la riqueza emocional y la riqueza espiritual.

No es lo mismo ser un hombre adinerado que un hombre rico. Ser rico es ser feliz. Rico es aquel que ha descifrado y comprendido el lenguaje de la vida. Pocas personas lo logran. La mayoría de las personas recuerdan al El mito de la caverna de Platón; sólo ven sombras por estar encadenados y creen que las sombras es la realidad. Algunos incluso "presumen" y quieren quedar por encima del resto al ver las sombras con más claridad.

Hay un rasgo que distingue al verdadero mentor: su generosidad. Está dispuesto a poner su experiencia, conocimientos, relaciones, tiempo... a disposición de un tercero.

Te preguntarás por qué lo hace. Muy sencillo. Toda persona que ha llegado alto en cualquier ámbito, ha tenido mentores que le han inspirado, le han animado, le han enseñado... Y cuando hablo de mentores, no me refiero exclusivamente a personas físicas. Un libro determinado (que evidentemente está escrito por una persona) te puede dar luz (toda) en un momento especfíco y cambiarte la vida porque te descubre sendas que no hubieses captado de otra manera

Cualquier persona que ha llegado muy arriba, sabe que hay mucha gente que ha influido positivamente en su vida, ya sea directa o indirectamente, y se ve en la necesidad de hacer él lo mismo con otras personas. Diríamos que más que un acto de generosidad es un acto de justicia, esto es, devolver algo de lo que previamente te ha sido dado.

Encontrar buenos mentores no es sencillo (son escasos), pero lo más difícil es que te acepten como pupilo. ¿Y sabes por qué? Porque no les gusta perder el tiempo, y muchas veces saben que todo el mundo desea muchos cosas pero pocas personas tienen el Compromiso, la Disciplina y la Paciencia para seguir el camino que se requiere. Por eso, son gente que cuando los conoces lo primero que hacen es mirar a los ojos, a la profundidad de los ojos, para ver si allí hay madera o no; entendiendo por madera, no el talento, sino la determinación, la voluntad, la valentía y la capacidad de apostarlo todo por un sueño.

En Piense y hágase rico, Napoleon Hill cuenta la historia de Edwin C. Barnes, un tipo "normal" que quería trabajar "con" Thomas Edison, no "para" él. Quería ser su socio, aliarse con él. En aquellos días, Barnes era para los ojos de la mayoría de la gente un pobre hombre que no tenía un duro y nada que ofrecer. El caso es que Barnes se presentó en el laboratorio de Edison, y anunció que había ido a hacer negocios con el inventor.

Hablando de su primer encuentro con Barnes, Edison comentaba años más tarde: «Estaba de pie ante mí, con la apariencia de un vagabundo, pero había algo en su expresión que transmitía el efecto de que estaba decidido a conseguir lo que se había propuesto. Yo había aprendido, tras años de experiencia, que cuando un hombre desea algo tan imperiosamente que está dispuesto a apostar todo su futuro a una sola carta para conseguirlo, tiene asegurado el triunfo. Le di la oportunidad que me pedía, porque vi que él estaba decidido a no ceder hasta obtener el éxito. Los hechos posteriores demostraron que no hubo error».

Su mirada transmitía una firme determinación de hacer algo. Se refleja ahí, irradia energía ganadora, y eso una persona con experiencia, que ha pegado muchos tiros, lo capta inmediatamente. Además, cuando quieras saber la altura que puede alcanzar una persona en la vida, nunca le preguntes lo que desea conseguir, sino que está dispuesto a perder. La gente que no está dispuesta a perderlo todo por sueño, no está preparada para alcanzarlo.

En un interesante artículo (thanks to @alvaro_pal), 3 things my mentors taught me, su autor, Tom Searcy, cuenta como un mentor, antes de aceptar alguien a su cargo debe ponerle a prueba para ver hasta dónde está dispuesto a sacrificarse. Y dice: "From time to time I am asked by people to be my mentor. The first thing that I do is to give them an assignment. It is something simple: Write a page about what you want, how success will be measured and why you chose me rather than someone else. If they start to answer, I cut them off and simply say, Write it down and email it to me a week from today before 5 p.m.. The interesting thing: Very, very few ever complete the assignment. Why? They thought that getting a mentor was an easy way to have a senior person start working for them".

Queda claramente reflejado en este párrafo. Todo el mundo desea conseguir muchas cosas en la vida, pero pocos están dispuestos a pagar el peaje (disciplina) que ello requiere. Jim Rohn, del que hemos hablado aquí muchas veces (ver post Jim Rohn y las claves del éxito), siempre repite lo mismo. Para lograr lo que deseas sólo hace falta 2 cosas: saber lo que hay que hacer y hacerlo. La mayoría de la gente no consigue resultados porque son perezosos, vagos. Saben lo que hay que hacer, pero no lo hacen. El éxito no es más que la aplicación diaria de la disciplina.

Esto lo vemos a diario. Cualquier persona puede buscar un especialista que le ponga una dieta coherente, pero luego no la cumplen y se la saltan. Cualquier persona puede buscar a un especialista deportivo para que le haga un plan deportivo y estar en forma, pero luego la gente no lo cumple. Cualquier persona puede aprender inglés, pero no cumplen con las clases y ejercicios y abandonan pronto. Cualquier persona quiere constituir un Capital que genere rendimientos, pero no cumple mensualmente con la parte mensual que hay que destinar sin excusas a ahorro. Así pasa con todo.

Como dice Jim Rohn: "La motivación te anima a empezar; el hábito te mantiene en camino". Y también: "Podemos tener más de lo que tenemos porque podemos convertirnos en más de lo que somos". Y por último: "El éxito no es algo misterioso, simplemente es la consecuencia de aplicar consistentemente unos principios básicos". Quédate con esta palabra: consistentemente. No es difícil saber lo que hay que hacer, se trata sólo de hacerlo.

* Hoy en Libros de Management (@librosdemanagem) puedes ver el Reseña de "Marketing Público".
                                                                                                                                                                  

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