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lunes, 16 de abril de 2012

Los enemigos están en casa

En cierta ocasión, estando Winston Churchill en el Parlamento británico, uno de sus colaboradores le dijo:

Señor, mire, ahí enfrente están nuestros enemigos.

Churchill, con su habitual ironía, le respondió:

No querido, ahí está la Oposición, los enemigos están en este banco.

Quienes se dedican a la política saben que los enemigos, casi nunca, son los del partido contrario; de hecho, en muchas ocasiones hay buena amistad entre miembros de diferentes fuerzas políticas (véase PSOE vs. PP), aunque de cara a la galería no lo parezca (ni sea muy popular) y se intente disimular. Las trifulcas suelen darse entre los miembros del propio partido. Son las luchas por la silla, por el poder, por quién está mejor posicionado para las carteras ministeriales y resto de puestos dentro del organigrama.

Pero esto ocurre en cualquier ámbito de la vida: los enemigos suelen ser casi siempre las personas que uno tiene más cerca, a menudo entre los "amigos", familia o compañeros de trabajo. Ahí es donde surgen las envidias y celos, que son siempre el resultado de las comparaciones y las inseguridades (ver post La gestión de la envidia) y que dan a lugar a los típicos comentarios que todos sabemos, a "hacer la cama" al otro, etc, etc.

Y todo esto lo digo, porque el otro día nuesta amiga Marta Colomina (@martacolomina), socia de Cuvitt (@cuvitt), tu currículum inteligente, publicaba en su blog un interesante post con el título Cretinos de corazón de oro, en el que se cuentan todas esas "pullitas" cotidianas que surgen en el día a día, siempre de personas cercanas a uno, que podríamos denominar, en palabras de la autora como "antipáticos con corazón de oro".

Marta Colomina suele comentar sus posts con ejemplos y casos prácticos de la vida real muy enriquecedores. En esta ocasión son 6 ejemplos: me quedo con el suelo del aperitivo de la boda y el del gazpacho. Échale un vistazo.

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6 comentarios:

Katy dijo...

Siempre la dichosa envidia. Es cierto que los que más cercanos están son los que envidian a veces hasta el aire que respiras. Y por pequeño logro que obtengas por tu trabajo y esfuerzo te dirán que es porque tienes suerte.
Un abrazo y feliz semana

FAH dijo...

@Katy. gracias. la discreción ayuda a evitar muchas envidias, aunque el mundo (al menos en la empresa) exige visibilidad, por lo que no es fácil conciliar discreción y visibilidad. Y quien destaca, levanta envidias, es inevitable. Abrazo.

María José dijo...

Hola, muy realista el post, a veces los más cercanos son los más destructivos, ya sea por envidia, o por actitudes pesimistas… pero esto es inevitable, siempre nos encontraremos por el camino todo tipo de personas con sus juicios y críticas… decía Moliere “El envidioso puede morir, pero la envidia nunca.”.
Aún así, creo que el enemigo número uno, somos nosotros mismos con nosotros, no puedo cambiar lo que dice aquel de mí, pero si puedo cambiar cómo me lo tomo, cómo me afecta y porqué… y decía Kant “Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento...”
Saludos,

FAH dijo...

@María José. Gracias por pasar y participar. Estoy totalmente de acuerdo contigo: quien te enfada, te domina. Si alguien te hace tambalear es que uno no ha conectado consigo mismo del todo y actúa movido por el ego. Muy buenas las 2 frases, de Voltaire y Kant. No las conocía. Me las apunto. Abrazo.

Pedja dijo...

Siento discrepar, yo no lo veo tan realista. Las personas realmente cercanas, que te entienden y respetan aunque a veces pueden estar en desacuerdo, no se comprotan así. Yo veo que a veces cuando damos un consejo u opinamos obre los demás, en función de cómo lo enfoques puede ser positivo o negativo.

Respecto al ejemplo del gazpacho podemos decir: "olé tu huevos, no te traicionas y dices lo que pienas a pesar de que eso te suponga un enfrentamiento, no te traicionas, te eres fiel y tienes una gran autoestima" e igualmente puedes decir "menuda puñalada solapada que has soltado, eso no es de recibo, los cercanos son tus enemigos".

Yo, en mi vida, o no me entero y soy un ingenuo, o no tengo esas experiencias o si las tengo no las presto atención. En cualquier caso, un post interesantísimo que me sigue haciendo reflexionar, Paco, como siempre, muchas gracias, abrazos.

FAH dijo...

@Pedja. gracias. yo estoy de acuerdo contigo. la cuestión no es lo "que" dices, sino "cómo" lo dices. La crítica, el desacuerdo, la sugerencia bienintencionada y en el momento oportuno son fantásticas, el problema es cuando se hace con segundas, con mala intención, con ganas de rebajar a la parte contraria... El post es una forma de llamar la atención, porque aunque las personas más cercanas pueden llegar a ser las más crueles, también precisamente por ser las más cercanas son las que más te pueden ayudar y apoyar. Abrazo.

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