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domingo, 6 de octubre de 2013

Pedir ayuda no es ser débil, sino todo lo contrario

Una de las conclusiones a las que uno llega después de estudiar y analizar a las personas de éxito es que saben pedir ayuda. De ello hablamos largo y tendido en El peligro de la autosuficiencia. Son muy conscientes de que con el traje de ‘llanero solitario’ no se llega a la vuelta de la esquina. Necesitamos de los demás para llegar lejos. Nadie puede triunfar sólo. Por eso, las personas de éxito tienen la humildad para reconocer que no se puede saber de todo. 

Si esto es así, ¿por qué nos cuesta tanto pedir ayuda?

1. SE IDENTIFICA PEDIR AYUDA CON SER DÉBIL.
Nadie quiere dar la sensación de ser un flojo, un perdedor, un tercera división. Y esa es la sensación que tiene mucha gente al pedir ayuda. Sin embargo, ya hemos dicho muchas veces que pedir ayuda no sólo no es ser débil, sino todo lo contrario. Y es que la vida, a menudo, es paradójica, lo que parece no es. Y curiosamente las personas con más autoestima son las que hacen muchas cosas que otros esconden o no hacen por inseguridad. Pedir ayuda, consejo, colaboración, dirección, contraste... sólo es propio de personalidades fuertes; de aquellas que tienen claro (muy claro) que avanzar exige estrechar lazos y buscar otras manos.

Hace poco dejábamos en Twitter una entrevista a Rafa Nadal después de derrotar a Djokovic en el US Open cuyo titular era: Soy humano; y también un artículo en la HBR titulado: Nadal is strong enough to cry. Are you? (Nadal es suficientemente fuerte como para llorar). Curiosamente, hoy domingo 6 de octubre, Rafa Nadal recupera de nuevo el número 1 del mundo. Rafa siempre ha tenido claro que gran parte de su éxito se debe a las personas que forman su entorno, que le dan estabilidad, apoyo y ayuda (ver Rafa Nadal: un embajador de valores).

Las fortalezas arrancan de nuestra fragilidad, desde su aceptación: Lo que niegas, te somete; lo que aceptas, te transforma. Sólo entonces se inicia el cambio, porque uno busca a quién acudir, a quien solicitar ayudar para seguir avanzando. El orgullo producto del ego nos hace permanecer en la ignorancia; la humildad para pedir ayuda, avanzar. La vida está tejida de complementariedades: donde uno no llega, otro sí; y donde otros no llegan, uno sí. Ya lo decía el escritor Antonio Machado en Proverbios y cantares: «Busca a tu complementario, que marcha siempre contigo, y suele ser tu contrario». Ese es el poder de la diversidad que nos enriquece y nos hace avanzar».

2. SE TIENE MIEDO AL RECHAZO.
La necesidad de aprobación está muy acusada en algunas personas (las más inseguras) que identifican un ‘No’ con: no le gusta, no soy bueno, no me lo merezco... En Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) recogemos las palabras de Jack Canfield (@jackcanfield), autor de Los principios del éxito:
«Para poder tener éxito es necesario aprender a manejar el rechazo. El rechazo es parte normal de la vida. La gente que no acepta ser rechazada nunca logra nada».
Por mi parte hacía el siguiente análisis de esa frase:
«¿Cuál es el principal miedo a la hora de vender? El miedo al rechazo. ¿Cuál es el principal miedo que se esconde a la hora de pedir ayuda? El miedo al rechazo. Y existe tanto miedo porque a menudo se identifica un ‘No’ con: no le gusto, no soy bueno, no soy capaz... Debes saber que un ‘No’ no es nada personal, no tiene que ver contigo, simplemente que la gente puede tener otras prioridades o no tener tiempo para atenderte. Siempre habrá ocasiones en que te van a decir ‘No’. No le des más vueltas y llama a otra puerta, alguna acabará abriéndose. Es bueno acostumbrarse a que a uno le den ‘calabazas’ porque después de cada vez que ocurre, la siguiente duele menos, y luego llega un momento en que ya no te afecta en absoluto. Se llega así a un nivel en que vas a disparar muchas veces, con lo cual las probabilidades de que te digan ‘Sí’ aumentan: cuantos más disparos hagas, más posibilidades de dar en el blanco. Además, ¿cuál es el riesgo de que te digan ‘No’? Que te quedes como estabas, o sea, ningún riesgo».
El empresario Kike Sarasola (@sarasolakike), fundador de Room Mate Hotels, decía recientemente en una entrevista a raíz de la publicación de su libro Más ideas y menos másters: «El ‘No’ ya lo tienes, a mí me han dado veinte mil. Pero cuatro personas me dijeron ‘Sí’ y ahora son mis cuatro socios».

Lo más curioso de todo es que cuando uno solicita ayuda, se sorprende de la buena aceptación de la gente. Hay mucha gente dispuesta a ayudar y ayudarte. El libro sagrado dice: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá». Pedir ayuda a alguien es una muestra de reconocimiento, de demostración de valía de la otra persona (de sus conocimientos, contactos, experiencia...), y como recalca una y otra vez Dale Carnegie en su imprescindible Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, «la necesidad más universal del ser humano, es la necesidad de ser reconocido y querido».

Eso sí, a la hora de solicitar ayuda y colaboración, no se puede pedir cualquier cosa ni de cualquier manera, por eso, es importante tener en cuenta algunos tips:

1. Pide con claridad: Es importante ser preciso: decir lo que se quiere de manera clara ahorra tiempo y energía a la otra parte que sabrá cómo actuar. Las vaguedades generan inefectividad.

2. Pide con confianza: No dudes a la hora de pedir porque das la sensación de que pides algo que no te mereces. Si te decides a pedir, pide sin timidez.

3. Pide con consistencia: No todo sale bien, ni mucho menos a la primera. Hay gente que no puede o no querrá ayudarte. Otros no te contestarán o te darán largas. No pasa nada. No renuncies. Insiste.

4. Pide con sinceridad: Con el corazón, que de verdad pides lo que pides porque es bueno para ti, porque lo necesitas, que no es un mero capricho.

5. Pide sin comprometer: Hay que saber cuándo es oportuno pedir y cuándo no; y eso suele ser cuando puede comprometer a la otra parte.

6. Pide facilitando las cosas: Si es posible ofrece diferentes alternativas para que la otra parte tenga más opciones y no se vea en un callejón sin salida.

7. Da para recibir: No pidas sólo cuando lo necesitas, preocúpate antes por dar. Si das, recibirás cuando llegue el momento. Lo decía Zig Ziglar: «Tendrás todo lo que deseas si ayudas a los demás a conseguir lo que desean» .

* Ya están los 10 nominados a los Premios Blogosfera de RRHH 2013, todos ellos grandes blogueros. Este año me toca ser parte del jurado. El fallo será el próximo 9 de octubre.

* En Libros de Management (@librosdemanagem) puedes ver una reseña de Nunca comas solo, de Keith Ferrazzi, sobre las claves del networking para optimizar las relaciones personales.

                                                                                                                                                                  

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