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sábado, 19 de diciembre de 2015

3 conceptos que debes entender para tu éxito

El pasado viernes 11 de diciembre estuve en Barcelona participando como ponente en la V edición del Social Media Care celebrado en el Disseny Hub de Barcelona; un evento solidario con la causa 1 persona = 1 kg de comida, organizado por Víctor Martín (@vmdeluxe) y que recaudó más de 3.300 kg de comida (récord de todas las ediciones), con más de 1.000 personas apuntadas al evento, y que fue trending topic en twitter [en el siguiente link puedes ver álbum fotográfico y una reseña de Rubén Máñez].

Durante mi ponencia me centré en diferentes aspectos, pero quiero detenerme en uno de los aspectos clave desde el punto de vista del desarrollo personal y que conviene aclarar. Todo el mundo sabe que todo sueño nace de un deseo, y es una palabra que todos utilizamos a diario, pero desde mi punto de vista hay 3 conceptos que hay que diferenciar:

1. DESEO.
Desear algo es querer algo. Todo el mundo desea muchas cosas. Sal a la calle y pregunta a la gente si quiere ser millonario. La mayoría te dirá que sí. Sal a calle y pregunta a la gente si le gustaría estar viajando durante un año sabático. La mayoría te dirá que sí. El caso es que luego la mayoría de la gente no es millonaria ni está un año sabático viajando, así como otras muchas cosas. El deseo es algo débil y frágil, una idea mental simplemente, que dista mucho de verse materializada. 

2. DESEO ARDIENTE’.
Es mucho más intenso, es querer algo con pasión, con toda el alma. La gente ganadora tiene un deseo ‘ardiente’ por algo. Por eso Napoleón Hill, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) decía: «Un deseo débil trae resultados débiles de la misma forma que poco fuego da poco calor». Un deseo ‘ardiente’ es una condición necesaria pero no es suficiente... se necesita algo más, porque hay mucha gente que desea ardientemente algo pero cree que no es posible, les falta FE. Creen que ese deseo ardiente no está a su alcance, por falta de recursos, por falta de preparación, por falta de capacidades, por falta de cualquier cosa... o simplemente porque creen que no se lo merecen o se sienten culpable si lo obtuviesen.

3. CONVICCIÓN = DESEO ARDIENTE’ + FE
El éxito es el resultado de la convicción del éxito; y una convicción es la unión de dos cosas:

Deseo ‘ardiente’ [Quiero] + FE [Es posible y Me lo merezco]

Hemos dicho en muchas ocasiones que no existen los límites y que todo es posible. Y por eso existen los milagros. Los milagros existen porque alguien tuvo FE. No pueden existir milagros sin FE. Y no existen más milagros porque la gente no tiene FE.

La FE es una colaboración con esa Mente Universal (Poder Supremo o Inteligencia Divina) que ordena el Universo que pondrá en nuestro camino a las personas, situaciones y circunstancias precisas para que podamos hacer realidad nuestros sueños.

Para esa Mente Universal —infinita y todopoderosa— no existen límites, ni barreras, ni circunstancias difíciles, por tanto, lo más insospechado que puedas imaginar se puede hacer realidad si uno tiene FE. De hecho, y como ya hemos apuntado en más de una ocasión, un milagro no es otra cosa que la manifestación material de la FE.

Una convicción no es convicción si puede tambalearse. La FE es certeza sin evidencia; la FE es saber que algo ocurrirá sin ningún tipo de dudas. Te lo pondré con una metáfora que seguro que lo entiendes de inmediato lo que es la FE. Así lo cuenta Neville Goddard es su libro La Fe es tu fortuna:
«Imagina que entras en un cine justo cuando la película está llegando al final. Lo único que has podido ver de la película ha sido el final feliz. Puesto que querías conocer toda la historia, te quedas para ver la siguiente sesión. En una decepcionante secuencia, el héroe es acusado con pruebas falsas, todo ello para provocar las lágrimas del público. Pero tú, seguro en tu conocimiento del final, te mantienes tranquilo porque entiendes que, a pesar de la aparente dirección que está tomando la película, el final ya está decidido».
Esa actitud es el reflejo de tu FE: no hay dudas sobre el desenlace de tu deseo. Joseph Murphy, en su excelente obra El poder de la mente subconsciente, libro clave para entender muchas espectos de la vida, lo resume de la siguiente manera: 

La ley de la vida es la ley del subconsciente;
y la ley del subconsciente es la ley de la FE

Porque tu subconsciente son tus creencias, y tus creencias es lo que crees; y lo que crees, creas. La FE es lo que crees, tanto si es cierto o falso, y eso acabas manifestando en tu vida. El subconsciente es la fuerza creadora y la manera que tenemos de relacionarnos con esa Mente Universal (Fuente) con la que estamos en permanente comunicación. Nuestra mente subconsciente es una estación emisora y receptora con esa Fuente. Enviamos señales a través de nuestro subconsciente —que son nuestras creencias incrustadas ahí a través de nuestros pensamientos dominantes— y esa Fuente nos devuelve la señal en forma de experiencias con las circunstancias, personas y situaciones precisas para materializar esa realidad.

Por eso, a menudo se dice que nuestro mundo (realidad) ‘exterior’ no es nada más que un reflejo de nuestro mundo (realidad) ‘interior’. O dicho con otras palabras: para cambiar tu vida por fuera, tienes que cambiar tú por dentro. Neville Goddard escribe: 
«Deja de intentar cambiar el mundo, porque no es más que un espejo. El intento del ser humano de cambiar el mundo por la fuerza es tan infructuoso como romper un espejo con la esperanza de cambiar el rostro. Deja el espejo y cambia tu rostro. Deja en paz al mundo y cambia tus ideas sobre ti mismo. Entonces, el reflejo será satisfactorio».
Aquello que deseas sólo se empieza a manifestar cuando tienes una convicción absoluta; y una convicción absoluta significa que está hecho por anticipado, que no puede ir mal, que con independencia de las circunstancias esas circunstancias revertirán y todo irá bien. No somos víctimas de las circunstancias, somos víctimas de la FE (porque no existen imposibles). Siempre estamos manifestando aquello que somos conscientes de ser. Así lo refleja Napoleon Hill en su clásico Piense y hágase rico:
«Millones de personas creen que están condenadas a ser pobres o fracasar porque existe alguna fuerza extraña sobre la que creen no tienen ningún control. Ellas mismas son las creadoras de sus propias desgracias por su creencia negativa que capta el subconsciente y la traduce en su equivalente físico»
Por eso, también hemos apuntado, que una cosa es desear algo y otra estar preparado para recibirla. Una persona está preparada para recibir algo, cuando cree que algo es posible y cuando cree que se lo merece; es decir cuando tiene FE (convicción absoluta) en ello. Pero la experiencia dice que casi nadie tiene FE (convicción absoluta) y la mayoría tiene dudas (lo contrario a la FE). No obstante, hay buenas noticias, la FE se puede adquirir:
«La FE es el elemento químico de la mente; y la FE es un estado mental que se puede inducir o crear por medio de afirmaciones o instrucciones repetidas al subconsciente, a través del principio de autosugestión. La repetición de órdenes al subconsciente es el único método conocido para intensificar voluntariamente la emoción de la FE [..] Su creencia o FE es el elemento que determina la acción del subconsciente. No hay nada que impida engañar al subconsciente cuando le da instrucciones a través de la autosugestión».
Esas afirmaciones/instrucciones son tus creencias que se instalaron en tu mente subconsciente en los 6 primeros años de tu vida producto de tu entorno (lo que oíste, viste, viviste) y que ahora necesitas cambiar por otras porque probablemente sean limitantes.

La adquisición de FE es un proceso que se puede inducir y que va desde el Deseo a la Convicción. Es un proceso que lleva tiempo, como todo cambio, y que exige voluntad y disciplina, porque a lo largo del camino suelen ir apareciendo dudas que hay que ir controlando para que no minen nuestro estado mental de convicción.

Por hoy no digo más, pero el proceso merece la pena, porque como bien apunta también Napoleon Hill en su obra:
— La FE es el punto de partida de toda acumulación de riquezas.
— La FE es la base de todos los milagros.
— La FE es el elemento que transforma la vibración ordinaria del pensamiento en su equivalente espiritual.
— La FE es el único elemento a través del cual el hombre puede dominar y utilizar la fuerza cósmica de la Inteligencia cósmica.
— La FE es el elixir eterno que da vida.

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* Hoy te dejo una Entrevista en OPTIMA LAB, el laboratorio de efectividad centrada en las personas.

* También te dejo el artículo El éxito se resume en media docena de cosas, en el portal Sintetia y Saber escuchar es ganar siempre, en el portal Mas Movilidad.


1 comentarios:

Cintia Castello dijo...

¡Me ha encantado este post! (Bueno, me encantan todos). Explicas de maravilla como funcionan los principios universales, como funcionan las leyes espirituales y hacen que nuestra vida sea como es, o en su defecto, como podemos transformarla.

Además, siempre fundamentada y aludiendo a otras fuentes. Lo cual dota tu discurso de gran poder y validez.

¡Mil gracias Francisco!
Eres siempre una gran dosis de sabiduría e inspiración para mí.

Un fuerte abrazo de todo corazón.

Cintia

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