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domingo, 21 de agosto de 2016

No existe desarrollo personal sin desarrollo espiritual

Existe una una relación muy estrecha entre lo que sucede en tu mundo exterior y lo que vives en tu interior. Como dice Rhonda Byrne, la vida no te sucede, la vida te responde.

Somos la propia causa de nuestra vida, porque a través de nuestra consciencia –la única realidad– nos comunicamos con esa Mente Universal (Fuente) que ordena el Universo, poniéndonos delante aquello que es necesario para materializar lo que alimentamos en nuestro interior. Siempre estamos manifestando (atrayendo) aquello que somos conscientes de ser, eso sí, a un nivel inconsciente: no consigues lo que quieres, consigues lo que eres. Tu vida es lo que eres a nivel inconsciente. No existe una causa fuera de tu conciencia. La causa siempre es interior y el efecto siempre es exterior. No puedes cambiar tu vida atacando los efectos, sólo las causas.

La inteligencia es control mental y el control mental es lo que te lleva al éxito. Somos lo que somos por nuestros pensamientos dominantes. Te conviertes en lo que piensas la mayor parte del tiempo. Tu mente dirige tu vida. Le das poder a las cosas que pones tu atención. Eres más inteligente en la medida que controlas tus pensamientos, y menos en la medida que tus pensamientos te gobiernan a ti. Quizás por es Buda decía: «Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo».

Si no controlas tu mente, no controlas tu vida... y quedas a su merced. O controlas tu mente o tu mente te controla a ti. Entender esto es la clave de todo. El problema es que a menudo, la gente que trabaja la espiritualidad está alejada de la cotidianiedad y, a menudo, la gente cotidiana tiene poco sentido espiritual. Ahí se produce un gap que es necesario salvar, porque si no consigues entender y aplicar las leyes espirituales, que son leyes mentales, hay poca opción de que tu vida sea abundante, o al menos, todo lo abundante que tú quieres que sea en todo los planos y con la sostenibilidad deseada.

Mi amigo Arnau Benlloch (@ArnauBenlloch), periodista especializado en Inspiración para el cambio con quien compartí en Valencia evento de Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición), precisamente lo que intenta con sus publicaciones y escritos es acercarnos ambos mundos, hacerlos accesibles, de manera sencilla y pedagógica; entender esa correspondencia que existe entre Nosotros (mundo visible) y la Fuente (mundo invisible), ya que esa correspondencia no es otra cosa que un intercambio de energía. De ello trata en su columna semanal 100 maneras de conectarse a la Fuente en el Diario de Levante.

Por mi parte, quiero aportarte mi granito de arena, dejándote algunos libros que he trabajado y que sigo trabajando. Todos los he leído y releído muchas veces. No existe otra alternativa si quieres un cambio de conciencia y de vida real y no meramente intelectual.

No son libros para leer, sino para estudiar, y luego aplicar lo aprendido hasta interiorizarlo. El éxito no está –como sucede muchas veces– en saber, sino en poner en práctica lo aprendido. Ése es el gran reto. Como se dice en una de las obras que comentaremos ahora:
«Mucha gente, especialmente la que se considera culta, posee un caudal de conocimientos que no logran cambiar ni mejorar su vida. Muchos filósofos que están enterados de la sabiduría humana atesorada a través de los siglos, continúan conduciéndose de una manera absurda. La razón de ello es que sus conocimientos son simplemente erudición acumulada en la mente. Para que un conocimiento pueda cambiarnos es necesario que se incorpore a nuestra mente subconsciente».
El reto es grande y el reto es arduo. Tú decides si pagas o no el precio, y por tanto, los resultados que obtienes o no obtienes. Tú decides, tú haces, tú consigues. La autorresponsabilidad como único antídoto contra todos los males. Hay que desaprender hábitos de pensamiento y cultivar otros. Aquí van algunos textos que te pueden ayudar a tomar conciencia de algunas cuestiones clave:

1. La fe es tu fortuna, de Neville Goddard.
Un libro excepcional. No basta desear algo, es necesaria la Convicción, que no es otra cosa que la suma del Deseo unido a la FE. Una convicción no es convicción si puede tambalearse. La FE es certeza sin evidencia. Con FE, nada puede salir mal, y si sale mal es por falta de claridad mental o falta de FE. Existe una Mente Universal (Poder Supremo = Inteligencia Divina = Fuente = Dios) que es infinita y poderosa de la que procedemos –puro potencial–, y por tanto, nosotros tenemos las mismas cualidades. No hay límites, pero hay que creer en ello (tener FE). La FE es una colaboración con esa Mente Universal (Fuente) que ordena el Universo que pondrá delante en nuestro camino todo lo que nos haga falta para que podamos hacer realidad nuestros sueños. Y lo contrario de la FE es la duda y el miedo. Donde hay miedo y duda, no puede haber FE, que es incondicionalidad.

2. La ciencia mental, de Thomas Troward.
Un libro que no es fácil de leer, que hay que ir despacio, pero que también explica con claridad la relación entre el mundo tangible (físico) con el no tangible (metafísico). En este caso se aborda esa relación de una manera más científica y técnica. Allí se dice: «Existe una correspondencia entre nuestra propia actitud mental y las fuerzas invisibles de la naturaleza. Nuestro pensamiento de cualquier cosa forma un prototipo espiritual de ella, constituyendo así un núcleo o centro de atracción de todas las condiciones necesarias para su eventual externalización por una ley de crecimiento inherente al propio prototipo. La ciencia mental puede ayudarnos a hacer con nuestras vidas lo que queramos».

3. El sermón de la montaña, de Emmet Fox.
Otro libro que merece la pena, porque la Biblia, no en sentido religioso sino espiritual, es un manual para la vida y la felicidad. La Biblia enseña una forma de vivir. El problema es que este texto se ha dogmatizado y malinterpretado, y hay que volver a su esencia. Conviene decir que todos somos seres espirituales, pero no todos somos seres religiosos. El autor lo aclara: «La Biblia es un texto de metafísica y las enseñanzas de Jesús expresan, de un modo no dogmático (a diferencia de como hacen muchos), un cambio práctico y concreto para el desarrollo del alma. Su enseñanza es enteramente espiritual y metafísica». Por ejemplo, cuando se dice "el Reino de los cielos está dentro de ti", ese "dentro de ti" se refiere a tu inconsciente, que es el amo y señor de tu vida. Todo el libro son explicaciones prácticas de este tipo. Deja la religión a un lado y lee este texto en sentido metafísico.

4. El poder de tu mente subconsciente, de Joseph Murphy.
Uno de los libros clásicos imprescindibles de leer para toda persona que quiera mejorar su vida. Tu inconsciente gobierna tu vida, porque tu inconsciente son tus creencias (lo que crees) y ellas determinan lo que piensas, sientes y actúas. O trabajas tu inconsciente o tus posibilidades de éxito son limitadas. Por eso, hay tanta gente que trabaja tan duro y pone tanta voluntad, y sus resultados son pobres. El inconsciente es la fuerza divina; el inconsciente lo es absolutamente todo. Trabajar el inconsciente es una fuente ilimitada de riqueza en todos los planos de tu vida. Los libros de Joseph Murphy hay que leerlos todos. Por citar algunos: Cómo atraer el dinero, La magia de la fe, Cree en ti mismo o Milagros de tu mente, entre otros.

5. La ciencia de hacerse rico, de William D. Wattles.
Otro libro excelente que trata el mismo tema, pero enfocado estrictamente en el mundo de la riqueza. El autor escribe: «Un hombre desarrolla en su mente, su alma y su espíritu, utilizando ciertas cosas, y la sociedad está tan organizada que es necesario tener dinero para poseerlas; por lo tanto, la base de todo avance para el hombre ha de ser la ciencia de hacerse rico. Hay ciertas leyes que gobiernan el proceso de adquirir riqueza; leyes que, una vez aprendidas y seguidas por cualquier persona, harán que se enriquezca con una certeza matemática». Un libro muy bien estructurado: directo y pragmático, que aborda el tema de la riqueza a calzón quitado.

6. Piense y hágase rico, de Napoleon Hill.
El mundo exterior, lejos de ser una prisión de circunstancias, no tiene en realidad ningún carácter propio, ni bueno ni malo. Su carácter no es ni más ni menos que el que nuestros pensamientos le dan. Es plástico a nuestro pensamiento, cuya forma toma. Tenemos el poder de elegir nuestros pensamientos a través de la "atención consciente". Allá donde va donde va tu atención, va tu vida. El autor escribe: «Millones de personas creen que están condenadas a ser pobres o fracasar porque existe alguna fuerza extraña sobre la que creen no tienen ningún control. Ellas mismas son las creadoras de sus propias desgracias por su creencia negativa que capta el subconsciente y la traduce en su equivalente físico». Sobre este libro hablamos precisamente en el nº2 de la newsletter.

Mi libro preferido del Dr. Wayne W. Dyer, aunque quizás de los menos conocidos. Si bien en todas sus obras se tocan aspectos espirituales (metafísicos) de manera más o menos explícita, en esta obra es el tema central. Aquí le dedicamos un post hace tiempo. El autor cita Un curso de milagros, donde se expone lo que se siente al alcanzar altura espiritual: «Hay una manera de vivir en el mundo que no es del mundo, aunque parezca serlo. No cambias de apariencia, aunque sí sonríes mucho más que a menudo. Tu frente se mantiene serena; tus ojos están tranquilos (...) Caminas por esta senda tal como otros lo hacen, mas no pareces ser distinto de ellos, aunque ciertamente lo eres. Por lo tanto, puedes ayudarlos al mismo tiempo que te ayudas a ti mismo».

8. Las siete leyes espirituales del éxito, de Deepak Chopra.
Este médico hindú se caracteriza por su capacidad divulgativa y pedagógica a la hora de explicar los temas espirituales. Sus libros merecen la pena, y este es el más conocido, que también puedes ver en versión documental que es interesante. Deepak Chopra analiza aquí esas 7 leyes, a través de las cuales lo no-manifiesto se hace manifiesto. En concreto: Ley de la potencialidad pura, del dar y recibir, del Karma, del mínimo esfuerzo, de la intención y deseo, del desapego y del Dharma. Como dice: «Todo lo que se puede desear se puede crear. Inherente a todo deseo se haya su mecanismo para materializarlo. El verdadero éxito se mide por si hemos sido capaces de crear conjuntamente con el Universo».

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* Hoy te dejo 25 documentales inspiradores que cambiarán tu visión de la vida, en @Autorrealizarte, en el que participado con mi opinión.


8 comentarios:

Cruz Guijarro dijo...

Gracias por compartir tus creencias Paco. Parece más o menos claro que algo hay más allá de la física, lo complicado suele ser convenir que es, porqué en lo metafísico, como en casi todo, suele influir mucho el propio mapa de la experiencia subjetiva de cada uno. Lo que esta claro es que ese desarrollo individual es necesario para conseguir equilibrio. Un post que me aporta ideas para reflexionar, y con material para ampliar, muchas gracias.

FAH dijo...

@Cruz Guijarro. Gracias por pasar y participar. Yo creo que hay dos cosas importantes:

1) La experiencia "subjetiva" se puede hacer "objetiva" pero para ello hay que abrirse y ensanchar la mente. Es importante tener actitud de apertura (humildad). No hay nada peor que el orgullo intelectual.

2) La experiencia "subjetiva" deja de ser tan objetivo cuando uno hace el esfuerzo de profundizar, pero es fácil quedarse pegado a los propios paradigmas y creencias, así como a la evidencia de los sentidos, que muchas veces nos engañan.

Gracias, un abrazo y buen verano.

Jesús Portilla dijo...

Fantástico, como siempre. No existe desarrollo personal, sin desarrollo espiritual. Totalmente de acuerdo. A parte de ser una persona de fe, lo cual me lleva a entender mucho mejor estos conceptos, llevo tiempo leyendo libros espirituales que me ayuden a crecer como persona y puedo afirmar el poder interior que tenemos cada uno con nuestra mente, nuestra consciencia, nuestro yo. He leído algunos de los libros que recomiendas y aciertas plenamente con su recomendación (La fe es tu fortuna, Piense y hágase rico, Las siete leyes espirituales del éxito).
Un saludo y gracias

xumeiqing dijo...

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La siesta de un fauno dijo...

Gracias por las reflexiones y las referencias interesantes. Estoy en desacuerdo con tu afirmación sobre la consecuencia entre los resultados exteriores en función de cómo sea la sensación interior. Según tu teoría, sería difícil cambiar el interior, o así yo lo entiendo. Para mí la personalidad es algo muy permeable que evoluciona a lo largo de la vida en función de las experiencias, por tanto es posible crear un nuevo interior que también sea propio a partir de tus aspiraciones o anhelos, que pueden tener origen exógeno, y con ello conseguir nuevas respuestas externas, tal y como apuntas. Se podría sobreentender, según lo que leo, que el interior es estático y nos viene dado, pero considero que hay formas alternativas de obtener reacciones de los demás y del entorno, que pueden pasar por ser consecuentes o no con nuestro propio interior. Solo el mero hecho de actuar o comportarte de manera diferente a la que seria tu esencia a priori hace que las respuestas externas sean totalmente diferentes. Hagan la prueba.

La siesta de un fauno dijo...

Gracias por las reflexiones y las referencias interesantes. Estoy en desacuerdo con tu afirmación sobre la consecuencia entre los resultados exteriores en función de cómo sea la sensación interior. Según tu teoría, sería difícil cambiar el interior, o así yo lo entiendo. Para mí la personalidad es algo muy permeable que evoluciona a lo largo de la vida en función de las experiencias, por tanto es posible crear un nuevo interior que también sea propio a partir de tus aspiraciones o anhelos, que pueden tener origen exógeno, y con ello conseguir nuevas respuestas externas, tal y como apuntas. Se podría sobreentender, según lo que leo, que el interior es estático y nos viene dado, pero considero que hay formas alternativas de obtener reacciones de los demás y del entorno, que pueden pasar por ser consecuentes o no con nuestro propio interior. Solo el mero hecho de actuar o comportarte de manera diferente a la que seria tu esencia a priori hace que las respuestas externas sean totalmente diferentes. Hagan la prueba.

La siesta de un fauno dijo...

El título no lo entiendo o no veo relación con la reflexión posterior. Si alguien puede comentar cómo lo interpreta sería genial.

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